Obviar

  • • Panel de Control 
  • • FAQ 
  • • Buscar 
  • • Medals 
  • • Rangos 
  • • Buscar sus mensajes 
  • • Registrarse 
  • • Identificarse 
Stalingrad Books
  • Portal » Índice general ‹ Documentos ‹ Testimonios

Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Relatos, entrevistas...

Moderador: ParadiseLost

Escribir comentarios
11 mensajes • Página 1 de 1

Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor ParadiseLost el Jue Nov 26, 2009 10:03 am

El general Zeitzler, jefe de Estado Mayor General del Ejército de Tierra, discute con Hitler sobre la salvación del Ejército de Stalingrado.

Las dramáticas conversaciones se desarrollaron en las noches del 23 y el 24 de noviembre de 1942, en el Cuartel General del Führer, en el "Reducto del Lobo", en Rastenburgo. Zeitzler las ha referido en un artículo que contiene sus recuerdos sobre la batalla de Stalingrado y en el libro "The Fatal Decisions", publicado en 1956. El texto ha sido traducido del inglés.

— En vista de que las operaciones que se propusieron para la liberación del sexto ejército no han podido obtener ningún éxito, es decisivo dar las órdenes para que se lleve a cabo una ruptura del cerco. Debe hacerse inmediatamente: es el último momento posible.
Mientras yo hablaba, Hitler se iba poniendo visiblemente más y más enfadado. Había intentado varias veces interrumpirme, pero yo no se lo había permitido, porque sabía que aquella era mi última oportunidad y debía expresarme hasta el fin. Cuando terminé, gritó:
— ¡El sexto ejército debe permanecer donde está! Es la guarnición de una fortaleza y el deber de las tropas de una fortaleza es resistir el asedio. Si es necesario, tendrá que pasar allí todo el invierno, y ya lo liberaré en una ofensiva de primavera.
Aquello era pura fantasía. Insistí:
— Stalingrado no es ninguna fortaleza. Tampoco hay modo alguno de abastecer al sexto ejército.
Hitler se enfadó todavía más que antes y gritó aun más ruidosamente:
— El mariscal Göring ha dicho que él abastecerá al ejército por vía aérea.
Entonces yo grite también:
— ¡Eso es una insensatez!
Hitler no cejaba:
— ¡No me apartaré del Volga!
Dije en voz alta:
— ¡Mi Führer! Sería un crimen dejar al sexto ejército en Stalingrado. Significaría la muerte o el cautiverio de un cuarto de millón de hombres. Toda esperanza de liberarlos sería inútil. La pérdida de ese ejército rompería la columna vertebral del frente Este.
Hitler se puso muy pálido pero no dijo nada. Me miró con rostro helado y apretó el botón del timbre que tenía sobre su mesa de escritorio. Cuando apareció su oficial ayudante de las S.S. le ordenó:
— Vaya a buscar al mariscal Keitel y al general Jodl.
No se cambió entre nosotros una sola palabra hasta que llegaron ambos. Acudieron al momento y sin duda habían estado aguardando en la habitación contigua. Si era así, tenían que haber escuchado nuestras voces a través de las delgadas paredes e la habitación de los planos. No podían haberse engañado en modo alguno sobre la naturaleza el estrépito. Keitel y Jodl saludaron rígidamente. Hitler siguió en pie, con una expresión solemne en el rostro. Estaba todavía muy pálido, pero en el exterior tranquilo. Dijo:
— Tengo que adoptar una decisión muy grave. Antes de tomarla quisiera escuchar el parecer de ustedes. ¿Debo abandonar Stalingrado o no? ¿Qué opinan sobre eso?
Entonces empezó algo que habría podido llamarse un consejo de guerra, procedimiento que hasta entonces Hitler no había utilizado nunca. Keitel, que estaba en posición de firme, dijo con ojos relampagueantes:
— ¡Mi Führer! ¡permanezca usted junto al Volga!
Jodl habló tranquila y objetivamente. Midió sus palabras y dijo:
— Mi Führer, en efecto es una grave decisión la que tiene usted que tomar ahora. Si nos retiramos del Volga, ello significa el abandono de una gran parte del territorio ganado con tan pesados sacrificios durante la ofensiva del verano. Por otra parte, la situación, si no retiramos el sexto ejército, puede hacerse seria. Las operaciones proyectadas para su liberación podrían tener éxito, pero también podrían fracasar. Hasta que veamos los resultados de tales operaciones, en mi opinión debemos seguir en el Volga.
— Ahora le toca a usted — me dijo Hitler.
Por lo visto esperaba que las palabras de los otros dos generales me impulsasen a un cambio de actitud. Aunque era Hitler el que tomaba las decisiones, sin embargo, se preocupaba temerosamente de obtener la aquiescencia — aunque sólo fuese por pura fórmula — de sus consejeros técnicos. Me puse firme a mi vez y dije, con toda la gravedad que me fue posible:
— ¡Mi Führer! Mi opinión sigue invariable. A mi parecer sería un crimen dejar al sexto ejército donde está ahora. No podríamos ni liberarlo ni abastecerlo. Sería sencillamente inmolado y, además, de una manera inútil.
Hitler continuó conservando exteriormente la calma y el dominio de sí mismo, aunque por dentro hirviera de cólera. Me contestó:
— Como usted ve, general, no estoy yo solo con mi opinión. Es compartida por estos dos oficiales, que tiene una graduación más alta que usted. Por tanto, continuaré con la decisión que he mantenido hasta ahora.
Se inclinó rígidamente y quedamos despedidos.
La segunda conversación que quisiera describir de una manera detallada se desarrolló la noche siguiente.
A pesar de la brusca negativa de Hitler a aceptar mis argumentos, yo no quería en ningún modo abandonar mi lucha en pro de la salvación del 6.º Ejército. Sabía por experiencia que ahora tenía que plantear el problema desde otro punto de vista. La decisión de Hitler, que parecía definitiva e incontrovertible, se apoyaba en supuestos estratégicos. En los días siguientes no tendría sentido intentar llevar la discusión a ese terreno. Sencillamente, se negaría a escuchar. Pero la cuestión de abastecimientos no había sido abordada. Mi idea consistía en que donde los argumentos estratégicos habían fracasado, tal vez podrían tener éxito los detalles sobre suministros. Quizás podría conseguir aun que aceptase mi manera de pensar si le mostraba los detalles sobre la situación del abastecimiento del 6.º Ejército y si, basándome en hechos y números concretos, podía demostrarle que el avituallamiento aéreo del Ejército no era practicable. Hitler siempre se mostró muy propenso a dejarse influir por las estadísticas...
Tales hechos fueron desplegados de manera visible en tablas numéricas preparadas por mis colaboradores En cuanto estuvieron listas, solicité una vez más tener una conversación privada con Hitler. De nuevo eligió una avanzada hora de l anoche. A causa de nuestra conversación del día anterior, el recibimiento fue muy frío. Sin embargo, conseguí despertar su interés por los números que le mostraba y me permitió terminar las aclaraciones necesarias para la comprensión completa de las estadísticas. Terminé con las siguientes palabras:
— Después que he estudiado los hechos uno por uno, no cabe más que esta conclusión final: no es posible abastecer a la larga al sexto ejército por el aire.
La actitud de Hitler se tornó helada. Dijo:
— El mariscal del Reich me ha asegurado que es posible.
Repetí que aquello no encajaba. Hitler prosiguió.
— Está bien. El mismo se lo dirá a usted.
Mandó llamar al jefe supremo de la Aviación y le preguntó:
— Göring, ¿puede usted abastecer por aire al sexto ejército?
Göring levantó el brazo derecho y contestó con solemne expresión.
—¡Mi Führer! Le aseguro a usted que la Aviación puede abastecer al sexto ejército.
Hitler me lanzó una mirada triunfante, pero yo me limité a decir:
— La Aviación no puede hacer nada de eso.
El mariscal del Reich tomó un aire sombrío y dijo:
— Usted no está en situación de poderse formar una idea sobre eso.
Me volví hacia Hitler rogué.
—¡Mi Führer! ¿puedo hacerle una pregunta al mariscal del Reich?
— Sí, puede.
—¿Sabe el señor mariscal del Reich — dije — qué tonelaje puede ser transportado cada día al interior de la bolsa?
Göring se quedó visiblemente desconcertado y frunció la frente. Replicó:
— Yo no lo sé, pero los oficiales de mi Estado mayor sí lo saben.
Entonces proseguí:
— Teniendo en cuenta todas las existencias de que dispone ahora el sexto ejército, un consumo absolutamente mínimo y todas las posibles medidas necesarias, el sexto ejército necesitaría diariamente que le llevasen trescientas toneladas. Pero, como no todos los días pueden realizarse vuelos, cosa que yo mismo comprobé el pasado invierno en el frente, eso significa que, en realidad, los días de vuelo habría que llevar quinientas toneladas al sexto ejército, si pudiera mantenerse de manera efectiva este promedio mínimo.
Göring replicó:
— ¡Eso puedo hacerlo!
Entonces perdí mi compostura y exclamé:
— ¡Mi Führer! ¡Eso es una mentira!
Un silencio helado descendió sobre nosotros tres. Göring se puso blanco como la tiza a causa de su cólera. Hitler pasó la vista de uno a otro, visiblemente sorprendido y desconcertado. Por fin me dijo:
— El mariscal del Reich me ha dado su informe y no me queda otro remedio que creerlo. Por consiguiente, sigue en pie mi decisión de un principio.
Entonces dije yo:
— Me gustaría poder formular aun otro ruego.
Hitler preguntó:
— ¿De qué se trata?
Repliqué:
— ¿Puedo, mi Führer, presentarle un informe diario en el que se exprese con exactitud las toneladas de abastecimiento llevadas por el aire al sexto ejército durante las veinticuatro horas anteriores?
Intervino Göring para decir que aquello no era de mi competencia. Pero Hitler rechazó su objeción y me fue permitido presentarle aquel informe diario. De esa manera terminó la conversación
Una vez más todo había sido inútil. Lo único que conseguí fue granjearme la enemistad del mariscal del Reich. Al llegar a este punto me parece obligado indicar que mucho oficiales del estado mayor y jefes de la Aviación compartían desde el principio mi punto de vista. Un cierto número de ellos expresó sus dudas por escrito. Pero no pudieron convencer a su jefe máximo. Este se limitó a dar carpetazo a los informes y se cuidó de que no pudiesen llegar a la mesa escritorio de Hitler.
El relato de Zeitzler sobre el hundimiento del 6.º Ejército acaba con las frases siguientes: "Durante meses yo había luchado por traer a Hitler a la razón y por lograr de él decisiones sensatas. Fracasé. En consecuencia, extraje ciertas conclusiones finales respecto a mi empleo como jefe del Estado mayor General. Busqué a Hitler y le rogué que me revelara. Se puso furioso y contestó ásperamente:
— Un general no tiene derecho a abandonar su puesto."


Hola a todos.
Aquí os dejo un interesante testimonio, que recoje las discusiones que Hitler tuvo con Zeitzler a la hora de decidir el futuro del VI Ejército después de ser cercado.
Había leído algunas partes de él, pero no lo había hecho en su conjunto.
Después paso a comentar algunas cosas.

Fuente: Stalingrado, de Joachim Wieder

Saludos
"Heute hängt ihr uns, aber morgen werdet ihr es sein." Hans Scholl

1d. Cruz C Hojas Roble Espadas (1) 2d. Cruz de la Armada (1) 2e. Winterschlacht im Osten (1) 3a. Orden de la Bandera Roja (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 8h. Cruz de Guerra griega (1) 5d. Estrella de Plata (1)
Avatar de Usuario
ParadiseLost
Generalleutnant
Generalleutnant
14. Panzer-Division
14. Panzer-Division
 
Mensajes: 8192
Registrado: Mié Oct 25, 2006 6:37 pm
Ubicación: Stalingrado
Medals: 7

Bookmark and Share
  • Email
  • Sitio web
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor Balthasar Woll el Jue Nov 26, 2009 8:24 pm

Bueno, un interesantísimo e intenso testimonio el que nos has traído Paradise. Es asombroso ver la capacidad de Goering para desmentir lo evidente. Lástima que no se le ajustarán cuentas tras la caída del VI Ejército. Tampoco me dejan de sorprender Keitel y Jodl. Si bien Jodl es un tanto más comedido en sus argumentos, Keitel hace un alarde de efusividad y exaltación poco propia de un Mariscal con las responsabilidades que tenía. Desde luego la camarilla que rodeaba a Hitler no tiene desperdicio...

Un saludo.
"Wir Werden Sieger - durch unsren Tiger"

2d. Cruz de la Armada (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 4e. Orden del Sol Naciente (1) 8f. Orden de Orange-Nassau (1) 5a. Corazón Púrpura (1)
Avatar de Usuario
Balthasar Woll
Leutnant
Leutnant
11. Panzer-Division
11. Panzer-Division
 
Mensajes: 3857
Registrado: Jue Jun 07, 2007 5:20 pm
Ubicación: Villers Bocage, Normandía
Medals: 5

Bookmark and Share
  • Sitio web
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor grognard el Jue Nov 26, 2009 9:39 pm

Toda una panda de aduladores. Lo de Goering es de comedia bufonesca. "Ja, mein Führer, Ja", sin pararse a pensar ni a consultar si era posible o no lo que se le pedía. A esas alturas de la guerra, después de lo de la Batalla de Inglaterra ("Yo haré que se arrodillen ante usted, mein Führer"), no sé cómo podía tener aún cierta credibilidad en la camarilla de Hitler.
Todo soldado lleva en su mochila el bastón de mariscal.
Napoleón Bonaparte

1b. Cruz Caballero (1) 2a. Cruz Militar (1) 3a. Orden de la Bandera Roja (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 8h. Cruz de Guerra griega (1) 6e. Royal Naval Commandos (1) 5g. Medalla de Honor (1) 7b. Cruz Kollaa (1)
Avatar de Usuario
grognard
Generalfeldmarschall
Generalfeldmarschall
1. Fallschirmjäger-Division
1. Fallschirmjäger-Division
 
Mensajes: 14676
Registrado: Vie Abr 06, 2007 10:26 pm
Ubicación: Defendiendo con uñas y dientes el bar del Aeródromo de Maléme
Medals: 8

Bookmark and Share
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor ParadiseLost el Vie Nov 27, 2009 12:40 am

Hola a todos y gracias Balthasar.

Evidentemente, Hitler escuchó a quien quería escuchar, y no pudo oír otras voces que eran contrarias al suministro aéreo.
Entre ellas, estaban la del general Martin Fiebig, comandante del VIII Fliegerkorps, la del general von Richthoffen, comandante de la IV Luftflotte —que incluso habló personalmente con von Weichs, Göring y Jeschonnek para desaconsejar el inviable suministro aéreo—, la del general Wolfgäng Pickert, comandante de la 9.ª División Antiaérea. Todos ellos expusieron su punto de vista antes de la primera reunión de Zeitzler con Hitler, pero Hitler no supo de sus opiniones pues no llegó a Rastenburg hasta el 23 de noviembre, y ni von Weichs, ni Göring ni Jeschonnek le transmitieron a Hitler los puntos de vista de los generales anteriormente citados y Hitler sólo los escuchó de boca de Zeitzler.
Si la actitud de Göring en todo este asunto es como mínimo vergonzosa, más lo es, a sabiendas de su forma de actuar, cuando Jeschonnek, después de afirmar que el suministro aéreo era posible el 20 de noviembre, se dio cuenta después de hablar con Richthofen, que sus cálculos estaban errados, comunicándoselo de nuevo a Göring. Éste hizo oídos sordos y le prohibió a Jeschonnek que fuera con el asunto al Hitler. Ver para creer.
La opinión de von Manstein también pesó en la decisión de Hitler, pues se mostró de acuerdo en que el VI Ejército resistiera en Stalingrado, esperando el suministro aéreo. El siguiente texto está extraído sus memorias, Victorias frustradas:
"Puede afirmarse, eso sí, que Göring obró con ligereza criminal por lo menos y que sobre él recae la principal responsabilidad. No por eso exculpo a Hitler de la contraída por omisión de la precaución, obligada en este caso, de hacer comprobar la probidad de las afirmaciones de Göring, sobre todo conociendo como conocía al personaje y el volumen de recursos de la Luftwaffe."
Curioso que él mismo se encargase de que el memorando de von Seydlitz, donde con todo lujo de detalles se ponía de manifiesto que el suministro aéreo era inviable, no llegase al OKH.

La actitud en todo este asunto de Jodl, Keitel y sobre todo Göring es algo que no tiene palabras. Sobre Göring debió haber recaído en primer lugar, el desastre de Stalingrado (sin olvidarnos de Hitler) pero éste último le comentó a Manstein que él mismo se hacía responsable de la tragedia de Stalingrado.
Finalmente, Jeschonnek, jefe del Estado Mayor de la Luftwaffe, no pudo soportar el peso de la culpabilidad y se suicidó en 1943.

Saludos
"Heute hängt ihr uns, aber morgen werdet ihr es sein." Hans Scholl

1d. Cruz C Hojas Roble Espadas (1) 2d. Cruz de la Armada (1) 2e. Winterschlacht im Osten (1) 3a. Orden de la Bandera Roja (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 8h. Cruz de Guerra griega (1) 5d. Estrella de Plata (1)
Avatar de Usuario
ParadiseLost
Generalleutnant
Generalleutnant
14. Panzer-Division
14. Panzer-Division
 
Mensajes: 8192
Registrado: Mié Oct 25, 2006 6:37 pm
Ubicación: Stalingrado
Medals: 7

Bookmark and Share
  • Email
  • Sitio web
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor M Steiner el Vie Nov 27, 2009 12:47 am

Felicidades y gracias por traernos el texto Paradise.
Había leído partes de estas conversaciones pero no entero.
Ciertamente Zetizler se esforzó, jugandose el tipo, para que diese libertad de acción a Paulus. Y cierto es tambien que la camarilla que rodeaba a Hitler hizo todo lo posible por impedirlo. Incluso en varias ocasiones no despertaban al Fuhrer pese a la gravedad de la situación, manteniendo en vilo a las tropas que esperaban respuestas inmediatas, sin dilación de tiempo.
Creo que todo lo hacían por mantener su status porque sino no se explica la actitud de Goering, Jodl y Keitel. Sin duda que fueron un lastre para Alemania.
Saludos.
5ª Panzer SS Viking

8h. Cruz de Guerra griega (1)
Avatar de Usuario
M Steiner
Feldwebel
Feldwebel
Pz. Dv. Feldherrnhalle FHH1
Pz. Dv. Feldherrnhalle FHH1
 
Mensajes: 2064
Registrado: Mar Sep 18, 2007 3:02 pm
Ubicación: Pitomnik
Medals: 1

Bookmark and Share
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor Anibal clar el Vie Nov 27, 2009 2:50 am

Yo siempre he tenido a Zeitzler por un General competente.
Precisamente por serlo y no ser una marioneta, acabó defenestrado (como tantos otros).
En cuanto a Hans Jeschonneck, el brillante jefe de estado mayor de la Luftwaffe en el cuartel general del Führer, sobre quien el Hitler hacía caer su ira (en lugar de hacerlo sobre el inútil de Göring), vió cargada cada vez más su responsabilidad, siendo la gota que colmó el vaso que hizo disparar a las defensas de Berlin sobre aviones de la Luftwaffe, por error.
Se vio abrumado por las culpas que recayeron sobre él y se dio un tiro en la cabeza, en agosto de 1943.
El trato que recibieron Generales como Zeitzler y Jeschonneck es indigno y vergonzoso, sobre todo cuando eran ellos los que llevaban la razón.
El caso de Keitel me parece patético.
Jodl, al menos, se enfrentó en una ocasión contra Hitler por un asunto de las demoras sufridas por el Grupo de Ejércitos A en el Caúcaso. Jodl se puso de parte de List y reprochó a Hitler las órdenes dadas, haciéndole ver que era el propio Hitler el culpable del retraso.
El Führer le retiró el saludo durante bastante tiempo y dejó de comer con él durante meses.
Desde ese momento, Jodl (que estuvo al borde del cese), ya no importunó más a Hitler. Siemple se plegó a sus designios, motivo por el cual, del mismo modo que Keitel, resultaron ahorcados en octubre de 1946.

Saludos.
"Morir por la Patria es una gloria, pero son más útiles los que saben hacer morir por la Patria a los soldados enemigos"

1a. Cruz Hierro (1) 2c. Cruz de Vuelo Distinguido (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 4e. Orden del Sol Naciente (1) 8h. Cruz de Guerra griega (1) 6e. Royal Naval Commandos (1) 5g. Medalla de Honor (1) 7b. Cruz Kollaa (1)
Avatar de Usuario
Anibal clar
Generalleutnant
Generalleutnant
Panzer Lehr Division
Panzer Lehr Division
 
Mensajes: 8498
Registrado: Mar Feb 10, 2009 7:49 pm
Ubicación: Con Staudegger, en Teterevino
Medals: 8

Bookmark and Share
  • Email
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor Capitan Miller el Sab Nov 28, 2009 5:29 am

A veces, leyendo cosas como esta última información que nos ha traido Paradise, tengo la sensación de que en el cuartel general de Hitler se vivía en una especie de sueño opiaceo en el que tres, a lo más cuatro personajes, tenían la facultad de imponer sus alucinaciones a todo el mundo por el "artículo 33".

Lo de Goering y su puente aéreo no tiene calificativo, al menos calificativo que no sea un insulto demasiado gráfico, no ya por la osadía, sino también por la cretinez de no saber de qué está hablando y mantenerse en sus trece. Ese -no lo sé, pero mi Estado Mayor lo sabrá- (más o menos), habría sido en un CG medianamente competente motivo sobrado para la defenestración más inmediata, y de no ser así sería la última prueba necesaria que demostraría que el responsable de ese CG, Hitler en este caso, sabía de guerra lo mismo que de física cuántica. Hablo de memoria, y corregidme si me equivoco, pero cuando la noticia del plan de abastecimiento llegó hasta Richtohfen dijo algo así como -es imposible, ahora es seguro que todo está perdido-. Es la diferencia entre un viejo As de la PGM pasadito con la morfina y un militar profesional que por lo menos tiene cierta idea de lo que habla.

De Keitel y Jodl tampoco podía esperarse mucho más. Keitel habría dicho su último -ja mein Fuhrer- si Adolfo le hubiera pedido saltar desde la barandilla del Nido del Águila, la pena es que nunca se lo llegó a sugerir; y Jodl sólo se atrevió una vez, como ha comentado Aníbal, y a la vista del éxito obtenido decidió ser fiel a la Doctrina Keitel.

Y aún más lamentable fue el futuro que tuvieron por delante los que como Zeiztler se atrevieron a llamar a las cosas por su nombre sin otro motivo que la coherencia y la honestidad. La pena de todo esto fueron los millones vidas sacrificadas inutilmente en el altar de la locura de uno y en el de la incompetencia y cinismo de otros.

Saludos.
"Con cada muerte me siento más lejos de casa."
S.P.R.

1a. Cruz Hierro (1) 2d. Cruz de la Armada (1) 3a. Orden de la Bandera Roja (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 4d. Croix de Guerre (1) 4e. Orden del Sol Naciente (1) 4f. X-MAS (1) 8h. Cruz de Guerra griega (1) 6e. Royal Naval Commandos (1)
Avatar de Usuario
Capitan Miller
General
General
5º Batallón de Rangers
5º Batallón de Rangers
 
Mensajes: 10531
Registrado: Sab Oct 28, 2006 10:03 am
Ubicación: Algún lugar entre Vierville y Caen. De permiso en Madrid.
Medals: 11

Bookmark and Share
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor ParadiseLost el Sab Nov 28, 2009 9:57 pm

Hola a todos.
Sobre lo manifestado por Richthofen sobre el abastecimiento del VI Ejército, y sus quejas al respecto, he abierto un nuevo hilo aquí:
viewtopic.php?f=20&t=5882

Saludos
"Heute hängt ihr uns, aber morgen werdet ihr es sein." Hans Scholl

1d. Cruz C Hojas Roble Espadas (1) 2d. Cruz de la Armada (1) 2e. Winterschlacht im Osten (1) 3a. Orden de la Bandera Roja (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 8h. Cruz de Guerra griega (1) 5d. Estrella de Plata (1)
Avatar de Usuario
ParadiseLost
Generalleutnant
Generalleutnant
14. Panzer-Division
14. Panzer-Division
 
Mensajes: 8192
Registrado: Mié Oct 25, 2006 6:37 pm
Ubicación: Stalingrado
Medals: 7

Bookmark and Share
  • Email
  • Sitio web
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor Winrich Behr el Dom Nov 29, 2009 10:02 am

Para mi el mas culpable de la caida de los nazis fue Goering, superado solo por Hitler. La batalla de Inglaterra, el fracaso de stalingrado y la casi total desaparicion de los aviones alemanes del cielo en la segunda mitad de la guerra deverian bastar para mandarle a casa por baja medica como habia echo ya con mas de un general. A parte Hitler sabia sus vicios y su forma de vida y solo tras el famoso mensaje enviado al bunker los ultimos dias de la guerra, el cual Borman se encargo de sacar un poco de contexto, Hitler le quito como segundo del Reich y le mando detener. Recordad que hasta entonces era el sucesor de Hitler cosa que sigo sin entender. Quizas Hitler le atribuia demasiado poder popular del que en verdad tenia y le daba miedo cesarlo.

Zeitler no se como no le dio un infarto, debe ser terrible ver que se avecina un desastre y que no pueda hacer nada. Saber que tienes a unos hombres por encima de ti que unos viven en un mundo irreal y fantastico y los demas solo se dedican a ser sus leales servidores sin levantar mucho la voz para no molestar al amo
"No, no y no. No hay retirada. Me quedo en el Volga" Adolf Hitler

4c. Long Range Desert Group (1) 8b. León de Bronce (1)
Avatar de Usuario
Winrich Behr
Feldwebel
Feldwebel
3. Infanterie-Division
3. Infanterie-Division
 
Mensajes: 2337
Registrado: Vie Sep 26, 2008 2:21 am
Ubicación: Reunido con Hitler en la Wolfsschanze
Medals: 2

Bookmark and Share
  • Email
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor ParadiseLost el Jue May 13, 2010 6:53 pm

Hola a todos
Sobre los intentos de Zeitzler a la hora de intentar convencer a Hitler para que permitiera al VI Ejército abandonar Stalingrado hemos hablado largo y tendido, pero hay un dato que desconocía referente a la retirada del Grupo de Ejércitos A del Caucaso que merece especial atención, y demuestra una vez más la incompetencia de Hitler.
Zeitzler nos narra en sus memorias lo ocurrido:

Desde mediados de diciembre se estaba incubando un segundo desatre, parecido al de Stalingrado. Debido a su estrecha relación con el destino de esta última zona, haré una breve referencia del mismo. Se relacionaba con la suerte de las fuerzas alemanas en el Cáucaso.
Nuestra ofensiva de verano en aquel extremo meridional del frente oriental se había paralizado hacía ya meses. Durante algún tiempo se desencadenaron diversos ataques locales, pero finalmente el mando alemán se vio obligado a pasar a la defensiva en todo ese sector. En aquellos momentos, el éxito de la ofensiva rusa de invierno al oeste y al sur de Stalingrado empezaba a amenazar a todas nuestras posiciones en el Cáucaso. A principios de diciembre hice observar a Hitler el creciente peligro en esa zona, pero él se negó a extraer las naturales conclusiones de la situación. Los adicionales avances rusos al oeste de de Stalingrado en diciembre, y sobre todo, el fracaso, primero, y el rechazo, después, del Cuarto ejército de carros aumentaron grandemente el peligro del Grupo de ejércitos A en el Cáucaso.
No había sino que echar una ojeada a los mapas para comprender que si los rusos seguían avanzando, pronto llegarían al sector de Rostov, y que si ocupaban esa ciudad la totalidad del Grupo de Ejércitos A correría inminente peligro de ser cercado. Había que tomar medidas precautorias. Por tanto convine con el cuartel general del Grupo de ejércitos A que se prepararían detallados planes para la eventual retirada de sus dos ejércitos, el XVII y el Primero de carros. Esto se hizo sin que Hitler tuviera conocimiento de ello. De haberlo sabido el Führer, pudo costarme la cabeza. Mi intención era que cuando se diera la orden de retirada pudier ser llevada a cabo inmediatamente. Aunque muchos factores eran problemáticos, en aquellos tiempos uno de ellos no lo era: si Hitler alguna vez ordenaba el repliegue del Grupo de ejércitos A, lo haría en el último momento. Entonces los minutos tendrían un valor incalculable y la menor demora, mientras se preparaban los planes, podrían sellar el destino del Grupo de ejércitos del Cáucaso.
Apenas fracasó el intento de aliviar Stalingrado, hice un segundo intento para obtener la autorización de Hitler para evacuar el Cáucaso. Se negó a escucharme no sólo entonces, sino en muchas otras ocasiones en los siguientes días, cuando hice referencia a este urgente asunto. Finalmente, hacia finales de diciembre pareció ceder. Estaba a solas con él. Le acababa de describir la situación en el Cáucaso y terminé con las siguientes palabras:
—A menos que ordene la retirada ahora, tendremos otro Stalingrado en manos.
Mis palabras parecieron impresionar a Hitler, y le creía al borde de la vacilación. Sabía que tenía que explotar aquel momento en toda su plenitud. Lo hice y obtuve su renuente aprobación.
—Muy bien —dijo finalmente— . Dé las ordenes necesarias.
Salí de la habitación enseguida, pero no fui lejos. Telefoneé desde la propia antecámara de Hitler, ordenando la retirada con la precisa estipulación de que debía ser empezada sin demora alguna. Mi razón para obrar así quedó pronto justificada. Regresé a mi cuartel general, en lo que empleé menos de media hora, encontrándome allí a uno de mis oficiales de estado mayor esperándome. Se había recibido una urgente llamada telefónica: debía ponerme en comunicación con Hitler enseguida. Plenamente consciente de lo que se preparaba, pedí la comunicación.
—No haga nada aun de la retirada del Cáucaso —dijo el Führer—. Mañana volveremos a hablar de ello.
Naturalmente, eso hubiera supuesto una inacabable cadena de aplazamientos, hasta que, una vez más, fuera demasiado tarde.
—Ya están dadas las órdenes, mi Führer. —pude contestar—. Lo hice desde su cuartel general. Han sido recibidas ya en el frente y la retirada ha empezado. Si son canceladas ahora se producirá un terrible confusión. Debo pedirle que evite que tal cosa suceda.
Vaciló un momento.
—Muy bien —obseró—. Lo dejaremos así.
De esta forma logré salvar al Primer ejército de carros y al XVII ejército del destino sufrido por el ejército de Stalingrado. Acontecimientos posteriores probaron que ése había sido el último momento en que la retirada podía llevarse a cabo satisfactoriamente. Por tanto mis esfuerzos, no fueron vanos.


Por increíble que parezca y según lo afirmado por el coronel general Zeitzler, el destino del Grupo de Ejércitos A se decidió en el breve espacio de media hora. De no haber ordenado el Jefe de Estado Mayor del Ejército su retirada, seguramente Hitler se hubiera dado marcho atrás, y los envenandos consejos de Jodl y Keitel hubieran hecho el resto.
De no haber sido por el general Zeitzler, el desastre del ejército alemán en el Frente Oriental hubiera alcanzado proporciones dantescas.

Fuente: Batallas decisivas de la Segunda Guerra Mundial

Saludos
"Heute hängt ihr uns, aber morgen werdet ihr es sein." Hans Scholl

1d. Cruz C Hojas Roble Espadas (1) 2d. Cruz de la Armada (1) 2e. Winterschlacht im Osten (1) 3a. Orden de la Bandera Roja (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 8h. Cruz de Guerra griega (1) 5d. Estrella de Plata (1)
Avatar de Usuario
ParadiseLost
Generalleutnant
Generalleutnant
14. Panzer-Division
14. Panzer-Division
 
Mensajes: 8192
Registrado: Mié Oct 25, 2006 6:37 pm
Ubicación: Stalingrado
Medals: 7

Bookmark and Share
  • Email
  • Sitio web
Arriba
Vista de impresión para este mensaje

Re: Discusión entre Zeitzler y Hitler sobre el VI Ejército

Notapor Anibal clar el Vie May 14, 2010 3:58 pm

Interesantísimo esto que cuentas y muestras, Paradise.
Con el "Grupo de Ejércitos A" ocurrieron desde el principio una serie de circunstancias cuando menos curiosas.

Hay que tener en cuenta que el comandante de este Grupo de Ejércitos era al comienzo de la Operación Blau el Mariscal de Campo Wilhelm List.
Su misión era tomar los importantísimos pozos pretolíferos del Caúcaso, pero conforme avanzó la campaña, esto se fue haciendo más y más difícil, hasta el punto de que la ofensiva se detuvo.
Hitler envió a Jodl a hablar personalmente con List en el Caúcaso y darle un "rapapolvo". Pero Jodl y List eran ambos Bávaros y se llevaban bien, de forma que a su vuelta a Berlín, Jodl se puso de parte de List y le dijo a Hitler que el Mariscal de campo no estaba sino desarrollando al milímetro las órdenes dadas por el propio Hitler.
Esto dio lugar a una discusión terrible entre Jodl y Hitler, de forma que durante meses Hitler comió solo y le negó la mano y el saludo al que era su más cercano asistente militar (Jodl).
Por otro lado, List fue destituido (y ya jamás ocupó ningún mando de combate), y el Grupo de Ejércitos "A" fue comandado ¡¡ por el propio Hitler !!, desde miles de kilómetros de distancia.
Por estos motivos, y hasta que el mando del Grupo de Ejércitos "A" fue ocupado por Von Kleist, Zeitzler tuvo la suerte de poder actuar con más libertad, y no tener encima la atosigante figura de Jodl (ahora caído en desgracia).
Gracias a ello, en efecto, se pudo salvar el 1º Panzerarmee, que a través de Rostov consiguió escapar. Sin embargo, la otra formación de dicho Grupo de Ejércitos, el 17º Armee, quedó anclada por expreso deseo de Hitler en la llamada "cabeza de puente de Kuban", pues, en un futuro, Hitler pensaba reanudar la ofensiva contra el Caúcaso, y aquella posición era extraordinaria para ello.
Ya en octubre de 1943, el 17º Armee fue obligado por la presión soviética a cruzar el Mar de Azov y ubicarse en Crimea, donde meses después, a la postre, fue finalmente cercado y destruido.

Saludos.
"Morir por la Patria es una gloria, pero son más útiles los que saben hacer morir por la Patria a los soldados enemigos"

1a. Cruz Hierro (1) 2c. Cruz de Vuelo Distinguido (1) 4c. Long Range Desert Group (1) 4e. Orden del Sol Naciente (1) 8h. Cruz de Guerra griega (1) 6e. Royal Naval Commandos (1) 5g. Medalla de Honor (1) 7b. Cruz Kollaa (1)
Avatar de Usuario
Anibal clar
Generalleutnant
Generalleutnant
Panzer Lehr Division
Panzer Lehr Division
 
Mensajes: 8498
Registrado: Mar Feb 10, 2009 7:49 pm
Ubicación: Con Staudegger, en Teterevino
Medals: 8

Bookmark and Share
  • Email
Arriba
Vista de impresión para este mensaje


Escribir comentarios
11 mensajes • Página 1 de 1

Temas Similares

Rommel. El soldado, su hijo y Hitler (2022)
Foro: Documentales
Autor: Ramcke
Respuestas: 0
Hitler.Los ultimos diez dias (Hitler:The Last Ten Days,1973)
Foro: Películas y series
Autor: Winrich Behr
Respuestas: 5
Operacion Compass la destruccion del X Ejercito Italiano
Foro: Frente Mediterráneo
Autor: Rodolfo Graziani
Respuestas: 19
La respuesta italiana sobre el puerto de Alejandría
Foro: Frente Mediterráneo
Autor: jacbass1
Respuestas: 6
El suicidio de Adolf Hitler
Foro: Otros
Autor: ParadiseLost
Respuestas: 85
Arriba

Volver a Testimonios

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado

Switch to mobile style
  • Portal » Índice general
  • El equipo • Borrar todas las cookies del Sitio • Todos los horarios son UTC + 2 horas [ DST ]

Der zweite Weltkrieg - Grupo Facebook

Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
ktukblack designed by KTUK © 2008

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Donativo Paypal - Colabora en el mantenimiento del foro

Traducción al español por Huan Manwë