Publicado: Sab Nov 28, 2009 5:29 am
A veces, leyendo cosas como esta última información que nos ha traido Paradise, tengo la sensación de que en el cuartel general de Hitler se vivía en una especie de sueño opiaceo en el que tres, a lo más cuatro personajes, tenían la facultad de imponer sus alucinaciones a todo el mundo por el "artículo 33".
Lo de Goering y su puente aéreo no tiene calificativo, al menos calificativo que no sea un insulto demasiado gráfico, no ya por la osadía, sino también por la cretinez de no saber de qué está hablando y mantenerse en sus trece. Ese -no lo sé, pero mi Estado Mayor lo sabrá- (más o menos), habría sido en un CG medianamente competente motivo sobrado para la defenestración más inmediata, y de no ser así sería la última prueba necesaria que demostraría que el responsable de ese CG, Hitler en este caso, sabía de guerra lo mismo que de física cuántica. Hablo de memoria, y corregidme si me equivoco, pero cuando la noticia del plan de abastecimiento llegó hasta Richtohfen dijo algo así como -es imposible, ahora es seguro que todo está perdido-. Es la diferencia entre un viejo As de la PGM pasadito con la morfina y un militar profesional que por lo menos tiene cierta idea de lo que habla.
De Keitel y Jodl tampoco podía esperarse mucho más. Keitel habría dicho su último -ja mein Fuhrer- si Adolfo le hubiera pedido saltar desde la barandilla del Nido del Águila, la pena es que nunca se lo llegó a sugerir; y Jodl sólo se atrevió una vez, como ha comentado Aníbal, y a la vista del éxito obtenido decidió ser fiel a la Doctrina Keitel.
Y aún más lamentable fue el futuro que tuvieron por delante los que como Zeiztler se atrevieron a llamar a las cosas por su nombre sin otro motivo que la coherencia y la honestidad. La pena de todo esto fueron los millones vidas sacrificadas inutilmente en el altar de la locura de uno y en el de la incompetencia y cinismo de otros.
Saludos.
Lo de Goering y su puente aéreo no tiene calificativo, al menos calificativo que no sea un insulto demasiado gráfico, no ya por la osadía, sino también por la cretinez de no saber de qué está hablando y mantenerse en sus trece. Ese -no lo sé, pero mi Estado Mayor lo sabrá- (más o menos), habría sido en un CG medianamente competente motivo sobrado para la defenestración más inmediata, y de no ser así sería la última prueba necesaria que demostraría que el responsable de ese CG, Hitler en este caso, sabía de guerra lo mismo que de física cuántica. Hablo de memoria, y corregidme si me equivoco, pero cuando la noticia del plan de abastecimiento llegó hasta Richtohfen dijo algo así como -es imposible, ahora es seguro que todo está perdido-. Es la diferencia entre un viejo As de la PGM pasadito con la morfina y un militar profesional que por lo menos tiene cierta idea de lo que habla.
De Keitel y Jodl tampoco podía esperarse mucho más. Keitel habría dicho su último -ja mein Fuhrer- si Adolfo le hubiera pedido saltar desde la barandilla del Nido del Águila, la pena es que nunca se lo llegó a sugerir; y Jodl sólo se atrevió una vez, como ha comentado Aníbal, y a la vista del éxito obtenido decidió ser fiel a la Doctrina Keitel.
Y aún más lamentable fue el futuro que tuvieron por delante los que como Zeiztler se atrevieron a llamar a las cosas por su nombre sin otro motivo que la coherencia y la honestidad. La pena de todo esto fueron los millones vidas sacrificadas inutilmente en el altar de la locura de uno y en el de la incompetencia y cinismo de otros.
Saludos.