Telegramas
del 22 al 24 de noviembre en Stalingrado
Autor:
Paradise Lost
Hola
a todos.
En el hilo que abrí ya hace algún tiempo
sobre el memorando que el General de Artillería
von Seydlitz Kurzbach escribió sobre la precaria
situación del VI Ejército en Stalingrado,
cité de asada algunos de los telegramas que
se cruzaron entre el Grupo de Ejércitos B,
el Grupo de Ejércitos Don, el OKH y el VI Ejército.
http://www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php?f=21&t=5777&start=0
He
creído conveniente agrupar los telegramas más
importantes que entre el 22 y 26 de noviembre se enviaron
entre Paulus, Hitler, von Weichs y von Manstein para
tener una idea más clara de cómo se
sucedieron los acontecimientos hasta que Hitler ordenó
permanecer al VI Ejército en Stalingrado y
que sería abastecido por aire.
Esos cuatro días fueron cruciales en el devenir
de la batalla, pues fue la única ocasión
en que el VI Ejército pudo haber roto el cerco,
pero las órdenes de arriba la prohibieron y
sellaron el fin de los hombres a las órdenes
del general Paulus.
Muchos de los telegramas aquí expuestos sólo
han sido publicados en parte en algunos de los libros
sobre la batalla de Stalingrado, y otros ni siquiera
figuran, por lo que he tenido que buscar en algunos
casos la fuente original en los diarios de guerra
del VI Ejército (Die Anlagenbänder
zu den Kriegstagebüchern der 6. Armee Teil I)
cuyo contenido aun no he visto publicado en ningún
foro en lengua castellana sobre la IIGM.
Intentaré en medida de lo posible acompañar
a los telegramas con los acontecimientos que en el
mismo instante se sucedieron, para mostrar la importancia
que tuvieron tales decisiones.
General Friedrich Paulus
El
19 de noviembre, a las 5.20 de la madrugada, hora
alemana, se inició la Operación Urano,
cuyo objetivo era cercar al VI Ejército alemán
en Stalingrado, atacando ese mismo día el Ejército
Rojo el flanco derecho donde se hallaba el III Ejército
rumano y haciendo lo propio al día siguiente
con el derecho, contra el IV Ejército rumano.
Por aquellas fechas, el Cuartel General del VI Ejército
se hallaba en la aldea de Golubinskaia, en el margen
derecho del Don. El comandante en Jefe del VI Ejército,
el general Paulus, y su jefe de Estado Mayor, el general
Schmidt, abandonaron el 21 de noviembre su cuartel
general debido a la proximidad de una columna de tanques
soviéticos. Ambos generales volaron hasta Nizhne-Chirskaia,
lugar donde se preparaba el Cuartel General de invierno,
con mejores comunicaciones con Rastenburg y el Grupo
de Ejércitos B. Una vez en el nuevo Cuartel
General, la primera orden de Hitler, llegó
a Paulus en forma de mensaje radiado, en el que decía
lo siguiente:
"21 de noviembre. 15:25 h.
Mensaje radiado número 1352.
ALTAMENTE SECRETO
Grupo de Ejércitos B
21 de noviembre 1942, 15.25 horas
¡Urgente!
A: CG VI Ejército.
Orden del Führer:
El VI Ejército conservará sus posiciones
pese a un amenaza temporal de envolvimiento... Se
debe mantener abierto el ferrocarril todo el tiempo
posible. ¡Seguir órdenes relativas al
abastecimiento aéreo!" (1)
[21-11-1942 15.25 h]
General Arthur Schmidt
Hitler sospechó que Paulus había volado
fuera del cerco para intentar escapar de los rusos,
por lo que le ordenó volar de nuevo dentro
del Kessel (Gumrak) junto con su jefe de Estado
Mayor. Al día siguiente, el 22 de noviembre,
Paulus y Schmidt se reunieron en Nizhne-Chirskaia
con el general Hoth, el comandante del IV Ejército
blindado que había llegado temprano ese mismo
día, con el general Pickert, comandante de
la 9ª división de artillería de
la Luftwaffe, además de tener una conversación
telefónica con Martin Fiebig el mando del VIII
cuerpo aéreo de la IV Luftflotte. El
día anterior, el general Schmidt ya había
tenido una conversación parecida con el general
Fiebig.
A las dos de esa tarde, Paulus y Schmidt volaron de
regreso al nuevo cuartel general en Gumrak dentro
del Kessel, por orden de Hitler. Paulus decidió
adoptar temporalmente la defensa de erizo y comenzar
los preparativos para iniciar una inminente ruptura
hacia el sudoeste, tras la reunión en Nizhne-Chirskaia.
Esa misma tarde, el OKH envió un nuevo mensaje
al VI Ejército en el que podía leerse
la frase:
"Resistir y esperar nuevas órdenes."
(2)
[22-11-1942 por la tarde]
Esa
misma tarde, el Grupo de Ejércitos B, transmitió
a Paulus una nueva orden de Hitler:
"El Führer ha ordenado:
Las partes del VI Ejército que se encuentran
en la orilla Oeste del Don cerca de Golubinka y al
oeste de Kalach deben ganar mediante una ofensiva
la línea Werchnaja Bussinovka Dobrinskaia
en dirección noroeste y con ello establecer
contacto entre las partes que se encuentran en Werchnjaja
Bussinovka así como el flanco derecho de la
línea de seguridad de Korück.
El XI Cuerpo de Ejército debe conservar su
posición en la actual línea a cualquier
precio.
Ia Nr. 4018 / 42 g. Kdos." (3)
[22-11-1942 por la tarde]
Poco
después, Paulus llamó a su cuartel al
general von Seydlitz y a su jefe de Estado Mayor,
el coronel Clausius, acompañando a los tres
el general Schmidt, tal como relata el propio von
Seydlitz en sus memorias:
"En la tarde del 22 de noviembre, Paulus nos
llamó a mí y al jefe de mi Estado Mayor,
coronel Clausius, para que fuéramos a su puesto
de mando a tener una conversación en la que
tomó parte, además de nosotros tres,
el jefe de Estado Mayor del Ejército, general
Schmidt. El objetivo de esta conversación era
redactar entre todos un mensaje radiado a Hitler,
en el que Paulus manifestaría que la orden
del 22 de noviembre sobre un erizamiento del Ejército
en espera de un socorro procedente del exterior era
impracticable y por ello solicitaba libertad de acción.
Recuerdo hasta en sus menores detalles aquella conversación
decisiva. Todavía hoy me suenan en los oídos
las constantes preguntas que Paulus y Schmidt hacían
respecto a cada frase de las propuestas: ¿no
es demasiado fuerte?, ¿puede decirse eso? Clausius
y yo, por el contrario, aconsejábamos siempre
palabras y frases lapidarias que no dejasen otro resquicio,
para la decisión resolutiva de aquella situación
excepcional, que la inmediata y ya iniciada ruptura
del cerco. Insistíamos tanto más cuanto
entre nosotros cuatro existía una unanimidad
completa acerca del hecho de que la única solución
de aquella crisis catastrófica era la ruptura
inmediata del cerco. Esa ruptura no habría
constituido ninguna desobediencia a sabiendas, si
se juzgaba que la orden de resistir era impracticable.
La circunstancia de que más tarde fuera posible
montar la posición erizo no dice nada en contra
de este parecer, ya que ello sólo pudo agradecerse
al titubeo de los rusos en su avance. Yo no tenía,
además, motivo alguno para aconsejarle a Paulus
una desobediencia a sabiendas contra Hitler. Pero,
si se le volvía a hacer la pregunta a éste,
lógicamente habría que aguardar su decisión.
Sólo en caso de que la decisión fuera
negativa podrí hablarse de una desobediencia
a sabiendas." (4)
De
esa reunión se establecieron las bases del
mensaje que Paulus redactó ese mismo día,
22 de noviembre, solicitando libertad de acción
(Paulus tenía intención de romper el
cerco entre el 25 y 26 de noviembre). Heinz Schröter
afirma que se envió a las 18.00 de la tarde,
pero la hora correcta son las 19.00 de la tarde, tal
como afirma Beevor, y como consta en los diarios de
guerra del VI Ejército:
"Se ha rodeado al Ejército. Pese a
la heroica resistencia cayeron en manos de los rusos
el valle del Zaritza, la línea férrea
de Sovjetski hasta Kalatsch, todos los puentes del
Don en esa zona, y las alturas en la margen occidental
del Don hasta Golubinskaia, Olskinski y Kraini.
Otras fuerzas enemigas avanzan hacia Businovka, hacia
el Norte desde el Sudeste, y con particular empuje
desde el Oeste.
Se desconoce la situación en Surovikino y Tschir.
En Stalingrado y el frente Norte, gran actividad de
poderosas patrullas de reconocimiento; se rechazaron
ataques en las zonas del IV Cuerpo de Ejército
y la 76 División de infantería. Pequeñas
infiltraciones en ambas. El Ejército confía
poder formar el frente occidental en el sector de
Golubaia al este del Don. El frente Sur al este del
Don continúa abierto. La posibilidad de cerrarlo
mediante el procedimiento de desguarnecer en gran
proporción el frente Norte para levantar una
línea de muy poca profundidad entre Kapovka
y Golubinka, pasando por Marinovska, es bastante dudosa.
El Don es ya vadeable debido a la creciente congelación
de su superficie. Las existencias de combustible no
tardarán en agotarse, y cuando llegue ese momento
los tanques y las armas pesadas quedarán inmovilizados.
Crítica situación del amunicionamiento,
y el abastecimiento alcanza para seis día más.
El Ejército se propone mantener la zona ocupada
de Stalingrado hasta el Don, y procede a los correspondientes
preparativos.
Las condiciones primordiales para tal operación
son el taponamiento del frente Sur y el envío
oportuno por aire de abastecimientos de pertrechos.
Se solicita libertad de acción para el caso
de que fracase la defensa en cuadro al Sur. Si ello
ocurre, podríamos vernos forzados, en vista
de la situación, a abandonar Stalingrado y
el frente Norte para golpear al adversario con todas
nuestras fuerzas en el frente Sur, entre el Don y
el Volga a fin de restablecer enlace con el IV Ejército
blindado. El ataque hacia el Oeste no parece muy prometedor,
debido a la potencialidad del enemigo y a las dificultades
del terreno.
Firmado: PAULUS" (5)
[22-11-1942 19.00 h]
La
respuesta de Hitler no se hizo esperar. Tres horas
después emitió el siguiente mensaje
(Beevor afirma que fue a las 22.15, mientras que Craig
a las 21.00):
"El VI ejército está temporalmente
cercado por las fuerzas rusas. Conozco al VI ejército
y a su comandante en jefe y no hay duda de que en
esta difícil situación resistirá
valientemente. El VI ejército debe saber que
estoy haciendo todo para auxiliarlo. Emitiré
mis instrucciones con tiempo. Adolf Hitler."
(6)
[22-11-1942 22.15 h]
Al
día siguiente, el 23 de noviembre, Paulus envía
dos mensajes al Grupo de Ejércitos B, detallando
la delicada situación del VI Ejército,
rodeado desde el 22 de noviembre:
"Al Grupo de Ejércitos B Ia
El Ejército ha rechazado fuertes ataques enemigos
el 23 de noviembre bajo difíciles condiciones
de combate en diferentes frentes. Fuertes ofensivas
sobre el flanco izquierdo del VIII Cuerpo de ejército
(76.ª I.D.) Irrupción de 30 tanques enemigos.
Combates aun en curso.
Ofensivas rechazadas contra el flanco derecho del
XI Cuerpo de ejército (centro de la 384 I.D.)
Retirada del frente noroeste a la línea Chmelevski,
Nishne Golubaja. Fuerte ofensiva enemiga rechazadas
en el frente del XIV Cuerpo blindado entre Nishne
Golubaja y Nabatovski. Ofensiva contra fuerzas enemigas
infiltradas en curso. Infantería enemiga en
el parcialmente helado Don entre Nabatovkski y Golubinka.
Frente del sudoeste en la línea Ssokarevski,
Marinovka aun en construcción. Guarnición
de Kalach después de heroico combate hacia
el nordeste. Penetración del enemigo por la
mañana en Marinovka y en el campo de Woroschilow
cortada.
Fuertes ofensivas rechazadas en enconados combates
con blindados desde el sur y sureste sobre Marinovka
(2 regimientos con tanques) sobre Zybenko (una división
de apoyo, una brigada blindada) y Jagodni (una división
de apoyo, una brigada blindada) por la mañana.
Tras aviso confirmado a las 14.45 h cien tanques enemigos
al oeste de Marinovka han irrumpido hacia el norte.
Desde el 22 de noviembre varios cientos de tanques
destruidos. Sin embargo aun varios cientos de tanques
atacando.
Materiales y munición para armas anticarro
casi agotados.
Alto mando del VI Ejército" (8)
[23-11-1942]
Y
el segundo mensaje, a las 09.35:
"Mensaje radiado al Grupo de Ejércitos
B.
Comunicado de la mañana:
Violentas ofensivas en todo el frente. El Ejército
conserva Stalingrado y el frente Norte.
Se lucha contra la rotura de 30 tanques en la 76.ª
I.D. El IV Cuerpo de ejército conserva el frente
Sur desde Jelchi hasta Marinovka. Irrupción
de tanques al oeste de karpovka. La 29 I.D. (mot.)
ataca hacia allí.
Erigido el frente Oeste en Golubaja y la unión
en el sur de Ssokarevskij, Illarionovskij. Allí
fuerte ofensivas rusas. Situación en Kalach
confusa.
El Ejército arrastrará paulatinamente
al XI Cuerpo de ejército y al XIV Cuerpo blindado
hacia la orilla Este del Don para acortar el frente
Norte.
Abastecimiento urgente.
Alto Mando del VI Ejército Ia"
(9)
[23-11 09.35 h]
A
las 11.45 h, Paulus vuelve a enviar otro mensaje al
Grupo de Ejércitos B, recalcando de nuevo la
falta de municiones y la aun posible ruptura hacia
el sudoeste:
"Al Grupo de Ejércitos B:
Ataques más fuertes en todos los frentes. Algunos
rechazados, otros aun en curso. Desenlace aun incierto.
Se pretende eliminación de irrupciones de blindados.
Se considera imposible suministro aéreo, incluso
aunque mejore el tiempo. La falta de municiones y
combustible puede dejar indefensas a las tropas en
un futuro muy próximo.
Creo que todavía es posible romper hacia el
sureste, al este del Don con la ayuda del XI Cuerpo
de Ejército y el XIV Cuerpo blindado a pesar
de sacrificar material.
PAULUS" (10)
[23-11 11.45 h]
De
nuevo el Grupo de Ejércitos B transmitió
el mensaje a Hitler, en Rastenburg, junto con un informe
del general von Weichs, en el que se mostraba completamente
de acuerdo con el análisis de la situación
por parte de Paulus, y que a continuación reproduzco.
Heinz Schröter vuelve a equivocarse al afirmar
que el mensaje fue emitido el día 22, cuando
en realidad se cursó el 23 de noviembre a las
18.45 h., como afirma Janusz Piekalkiewicz (7):
"Pese a la insólita gravedad de la
decisión a adoptar, cuya trascendencia no me
pasa inadvertida, debo participar que juzgo indispensable
la retirada del VI Ejército, propuesta por
el general Paulus:
He aquí mis razones:
1. El aprovisionamiento por aire de las veinte Divisiones
que componen el Ejército cercado es una empresa
irrealizable. Con los medios de transporte aéreo
actualmente disponibles sólo se puede portear
cada día una décima parte de las imprescindibles
necesidades diarias en la bolsa, siempre que el tiempo
sea favorable a la operación.
2. Puesto que no se puede garantizar la penetración
rápida, ya que es de esperar una evolución
incesante de los acontecimientos, la maniobra de recate
no podrá tener lugar antes del 10 de diciembre,
habida cuenta de la duración del despliegue.
El Estado mayor Central del Ejército está
ya informado en detalle de los tiempos sucesivos del
despliegue. El VI Ejército sólo podrá
resistir unos días más, dada la rapidez
con que se agotan sus reservas. En particular, la
munición se consumirá a pasos agigantados
pues, como es de suponer, la bolsa será atacada
en todos sus frentes.
Sin embargo, estoy convencido, de que la irrupción
del VI Ejército hacia el Sudoeste entrañaría
un notable mejoramiento de la situación general.
Tras la pérdida absoluta del III Ejército
rumano, el VI Ejército es la única fuerza
combatiente de que dispongo para hostigar con efectividad
al enemigo. La dirección elegida para la ofensiva,
que consistiría en avanzar primero hacia el
Sudoeste y seguidamente, con el ala Norte, a lo largo
de la vía férrea de Tschir hasta Morosovskaia,
serviría, por añadidura, para templar
la tensa situación en la zona de Svetnoje-Kotelnikovo,
y en último término aportaría
un deseable incremento a la capacidad combativa que
aun resta en el VI Ejército, condición
indispensable para organizar la defensa y preparar
el contraataque.
No ignoro que la operación propuesta exigirá
una serie de sacrificios extremos de carácter
material muy particular. Pero éstos siempre
serán menores que los asociados al estado actual
de cosas y a la inevitable extenuación del
Ejército en el interior de la bolsa.
Firmado: Barón Von Weichs,
Capitán general" (11)
[23-11-1942 18.45 h]
General Maximillian von Weichs
Más
tarde, ese mismo día, Paulus envió un
nuevo telegrama a Hitler, tal como afirman Walter
Görlitz (12) y Janusz Piekalkiewicz (13). Heinz
Schröter vuelve a equivocarse al fechar el telegrama
el día 24 de noviembre.
"Mein Führer! Desde la tarde del 22 de
noviembre, fecha en que se recibió su radiograma*,
la situación evoluciona a ritmo acelerado.
No se pudo taponar las brechas en el Oeste y el Sudoeste.
Se percibe la inminencia de nuevas irrupciones enemigas.
La munición y el combustible se agotan. Son
muy numerosas las baterías y armas blindadas
que permanecen inactivas por falta de ambos elementos.
Queda descartada la posibilidad de aprovisionarse
a tiempo y en cantidades suficientes. A menos que
se proceda a la concentración de todas las
fuerzas para asestar un golpe aniquilador al enemigo,
que nos ataca por el Sur y el Este, el Ejército
será condenado al exterminio en plazo muy breve.
Para evitarlo es indispensable retirar en el acto
de Stalingrado todas las Divisiones, así como
las fuerzas más combativas del frente Norte.
La consecuencia natural de ese movimiento sería
la ruptura hacia el Sudoeste, puesto que los frentes
Norte y Este no resistirán por mucho tiempo
semejante desmantelamiento. Se perderá sin
duda abundante material, pero, como contrapartida,
se podrá conservar al menos la mayoría
de nuestros valiosos combatientes y parte del material.
Aunque debo notificar que los generales en jefe Heitz,
Von Seydlitz, Strecker, Hube y Jaenicke enjuician
la situación de la misma forma que yo, me hago
único responsable de este comunicado y de las
graves consecuencias que implica. Solicito, una vez
más, libertad de acción.
Firmado: PAULUS" (14)
* Se trataba del comunicado de Hitler disponiendo
que el VI Ejército organizara la defensa en
cuadro y aguardara su rescate.
[23-11-1942]
A
las dos de la madrugada, el jefe de Estado Mayor del
Grupo de Ejércitos B, el general von Sodenstern,
recibió una llamada de Zeitzler. Este último
comunicó a von Sodenstern, que finalmente Hitler
había entrado en razón tras acaloradas
discusiones, y que debido al cansancio, Hitler firmaría
al día siguiente, 24 de noviembre, la orden
para autorizar la ruptura del cerco. Zeitzler le aseguró
a von Sodenstern, que al día siguiente, entre
las 7 y las 8 de la mañana, se transmitiría
la orden.
Algo sucedió al día siguiente que hizo
que esa orden nunca se emitiera. Cuando Zeitzler entró
en el despacho de Hitler para que éste firmase
la orden, también se hallaban presentes el
general Jeschoneck, jefe de Estado Mayor de la Luftwaffe,
el mariscal Keitel y el capitán general Jodl.
Jeschoneck estaba allí en representación
de Göring, y entre todos convencieron a Hitler
de que el aprovisionamiento aéreo era posible,
a pesar de las quejas del general Zeitzler.
Es importante recalcar que Zeitzler afirma en sus
memorias que Göring estaba presente en la reunión
del 23/24 de septiembre, tal como describí
en su momento en este hilo:
http://www.zweiterweltkrieg.org/phpBB2/viewtopic.php?f=19&t=5863
Deduzco que Zeitzler se equivocó de fecha (sería
el 27 de noviembre a lo sumo), pues Göring no
podía hallarse en en aquellas fechas en Rastenburg,
pues estaba en París, tal como afirma el comandante
en Jefe de la IV Luftflotte, Richthofen:
"¡Es preciso concentrar todas las fuerzas
del Sexto Ejército (hay que contar con una
enorme pérdida de material) y lanzar sin pérdida
de tiempo este golpe! He rogado a Jeschonnek y a Zeitzler
que expongan mi punto de vista al Führer, y he
rogado también al mariscal del Reich que intervenga
en ese sentido. Pero éste se halla en París."
Según Irving, Göring también se
hallaba por esas fechas en París.
General Kurt Zeitzler
Sean cuales fueren los presentes en aquella reunión,
finalmente Hitler echó marcha atrás,
y el 24 de noviembre, en vez de autorizar la ruptura
del VI Ejército, ordenó que debía
permanecer en Stalingrado y defender la ciudad.
Es difícil establecer la hora de su emisión.
Beevor afirma que se emitió a las 8.30 de la
mañana (15), y en cambio Schröter a la
once menos cuarto (16). En cualquier caso, el contenido
del mensaje era el siguiente:
"Al VI Ejército.
24.11.1942
El Führer tiene la intención de agrupar
al VI Ejército en la zona actual del frente
del Volga, en el actual frente del Norte al LI Cuerpo
de Ejército, que después será
la parada de la línea 564 Karpovka
Marinovka, para que en la medida de lo posible queden
atrás la menor cantidad de armas y útiles.
Al mismo tiempo hay que aumentar la zona de agrupamiento
mediante ataque hacia el sudoeste en dirección
Kotelnikovo. El actual frente del Volga y el frente
del Norte del LI Cuerpo de Ejército debe conservarse
a cualquier precio. El aprovisionamiento aéreo
mediante 100 Ju adicionales está en marcha."
(17)
[24-11-1942 Por la mañana]
Ese
mismo días, a las 13.00 h. el comandante en
Jefe del Grupo de Ejércitos Don, el mariscal
von Manstein, daba el visto bueno a la orden de Hitler
y sellaba el destino del VI Ejército:
"Asumo el mando el 26 de noviembre. Haré
cuanto esté en mi poder para ayudarle... Entretanto,
es imperativo que el VI Ejército, mientras
conserve el Volga y el frente Norte, en cumplimiento
de las órdenes del Führer, alinee sus
fuerzas ordenadamente, con el fin, si fuera necesario,
de abrir un canal de abastecimiento hasta el sudoeste.
MANSTEIN" (18)
[24-11-1942 13.00 h]
Mariscal Erich von Manstein
Más tarde llegaría el famoso radiomensaje
n.º 1422de Hitler dividiendo el mando del VI
Ejército entre los generales Paulus y von Seydlitz
y el posterior memorando del comandante en Jefe del
LI Cuerpo de Ejército.
Pero eso ya es otra historia.
Fuentes:
http://ww2-pictures.com/general-paulus.jpg
http://www.stalingradbattle.nl/personen/schmidt.jpg
http://www.generals.dk/general/von_Weichs_zu_Glon/Maximillian_Baron/Germany.html
http://www.spartacus.schoolnet.co.uk/GERzeitzler.jpg
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/3/30/Bundesarchiv_Bild_183-H01758,_Erich_v._Manstein.jpg/250px-Bundesarchiv_Bild_183-H01758,_Erich_v._Manstein.jpg
(1) William Craig, La batalla por Stalingrado (ed. Planeta,
pág. 258)
(2) Janusz Piekalkiewicz, Stalingrad: Anatomie einer
Schlacht (ed. GmbH, pág. 278)
(3) Die Anlagenbänder zu den Kriegstagebüchern
der 6. Armee Teil I (pág. 326)
(4) Joachim Wieder, Stalingrado (ed. Toray, pág.
238)
(5) Heinz Schröter, Stalingrado: hasta la última
bala (ed. Plaza & Janés, pág. 150)
(6) Anthony Beevor, Stalingrado (ed. Crítica,
pág. 171)
(7) Janusz Piekalkiewicz, Stalingrad: Anatomie einer
Schlacht (ed. GmbH, pág. 283)
(8) Die Anlagenbänder zu den Kriegstagebüchern
der 6. Armee Teil I (pág. 328)
(9) Die Anlagenbänder zu den Kriegstagebüchern
der 6. Armee Teil I (pág. 330)
(10) Die Anlagenbänder zu den Kriegstagebüchern
der 6. Armee Teil I (pág. 331)
(11) Heinz Schröter, Stalingrado: hasta la última
bala (ed. Plaza & Janés, pág. 152)
(12) Walter Görlitz, Stalingrado y yo (ed. Mateu,
pág. 321)
(13) Janusz Piekalkiewicz, Stalingrad: Anatomie einer
Schlacht (ed. GmbH, pág. 284)
(14) Heinz Schröter, Stalingrado: hasta la última
bala (ed. Plaza & Janés, pág. 160)
(15) Anthony Beevor, Stalingrado (ed. Crítica,
pág. 246)
(16) Heinz Schröter, Stalingrado: hasta la última
bala (ed. Plaza & Janés, pág. 168)
(17) Janusz Piekalkiewicz, Stalingrad: Anatomie einer
Schlacht (ed. GmbH, pág. 286)
(18) William Craig, La batalla por Stalingrado (ed.
Planeta, pág. 281)