Publicado: Jue Jun 26, 2014 10:08 am
por Domper
Según he leído se puso la quilla del crucero ‘M’ justo antes de iniciarse la guerra, y esperaban que el plazo de construcción del buque fuese de dos años y medio. Como tras la entrega hay que hacer pruebas de navegación, entrenar a la tripulación, etcétera, y más siendo la primera unidad de la serie, no creo que estuviese listo hasta ya entrado 1942. Del acorazado ‘H’, me rijo por los plazos de construcción del Bismarck: se entregó cuatro años y un mes tras la puesta de la quilla, pero tardó casi un año más en entrar en servicio. Lo que no es nada raro, porque otros acorazados “cabezas de serie” como el North Carolina también tuvieron bastantes “problemas de dentición”.

De la propulsión mixta, yo no tengo tan claro sus resultados. Desde luego solo tiene sentido para barcos con gran autonomía y que vayan a actuar como corsarios, porque si se va actuar en plan “flota convencional” basta con disponer de buques de aprovisionamiento, como hacían japoneses y norteamericanos en el Pacífico.

El problema del doble sistema de propulsión es múltiple:

- Complejidad. Obligaba a mantener el sistema de propulsión de tres ejes, que tuvo mucho papel en el fin del Bismarck. Era preciso almacenar dos tipos diferentes de combustible (no es que fuese un problema irresoluble porque se hacía en los portaaviones, pero es más complejidad). Aunque a finales del siglo XX hubo muchos buques de propulsión mixta, solían combinar diesel con turbina de gas, pudiendo usar el mismo combustible.

- Fiabilidad. Que recuerde los acorazados clase ‘H’ son los buques de guerra de mayor tamaño propulsados por motores diesel, y el sistema elegido (doce motores) es buscar los tres pies al gato. De hecho los barcos de guerra mayores con esa propulsión son transportes de asalto con cubierta de vuelo (LHA) de unas 20.000 toneladas, con velocidad máxima de 20 nudos, y varios de ellos son barcos con propulsión diesel eléctrica. Hay que recordar que la transmisión eléctrica también tuvo su momento en los años veinte (se usó en varios buques mayores sorbe todo norteamericanos) aunque fue abandonada por cuestiones relacionadas con el desplazamiento y los tratados de limitaciones navales. La ventaja de un sistema eléctrico es que no solo se simplifica mucho la transmisión (a costa de una moderada penalización en peso) y mejora la maniobrabilidad del barco (poner marcha atrás se hace simplemente invirtiendo el circuito con un interruptor), sino que es más fácil acoplar más tipos de propulsión con más ejes. Da igual, porque los alemanes no se plantearon ese tipo de propulsión. Pero no tengo nada claro un motor diesel para un barco de 50.000 Tn de alta velocidad.

En el caso del crucero M, el sistema de propulsión era parecido, aunque con menos potencia, lógica en un barco bastante más pequeño. Pero la potencia era muy elevada para el tamaño del barco, pero la alta velocidad (> 35 nudos) tiene esa penalidad. Sigue siendo un diseño innecesariamente complejo (en mi opinión), típico de muchos diseños alemanes, y además, sin probar, salvo en barcos menores.

Con todo eso no quiere decir que los cruceros M tuviesen que ser tan malos. Desde luego no era el casco ideal pero, simplificando la propulsión (poniendo simples turbinas engranadas, o un sistema exclusivamente diesel) y modificando el armamento principal, podría salir un crucero bivalente bastante razonable y a un precio aceptable. Precisamente el tipo de barco que la Kriegsmarine necesitaba como el comer pero que nunca llegó a diseñar. Pero tal como nació estaba pensado exclusivamente para la guerar de corso, y casi con seguridad hubiese sido preciso modificarlo durante su diseño, porque llevaba un armamento antiaéreo de risa. Lo que implica retrasos y pesos altos en un barco que de por sí tenía muy poco margen.

En su día me dediqué a “jugar” con las características del Crucero ‘M’ con el programa SpringSharp (un programa que sirve para simular el diseño naval) y salían barcos más o menos razonables, especialmente si se partía de la segunda serie de esos cruceros, que tenían manga algo mayor. Pero solo salían potables si se limitaba la velocidad y la autonomía. Si se pretendía tener un corsario de gran autonomía con velocidad de 35 nudos con esas dimensiones, y aun sin meter propulsión mixta, salía un barco de “papel de fumar” plagado de pesos altos y con supervivencia incierta si le disparaban con algo más grande que una ametralladora o si llegaba a soplar el viento. De acuerdo que la construcción soldada, los aceros especiales, etcétera, permiten ahorrar peso, pero que un diseño esté en el límite de la flotabilidad (con el programa que digo) no augura nada bueno respecto a su capacidad de desarrollo (es decir, a ponerle radares y cañones antiaéreos en cada rincón).

Saludos