Publicado: Sab Feb 07, 2026 6:37 pm
por Kurt_Steiner
Antonio Larsimont-Pergameni nació en Villa d'Almè, cerca de Bérgamo, el 30 de mayo de 1912. Antes de la guerra había sido amigo íntimo de Giorgio Graffer, siendo ambos aficionados al montañismo. Larsimont-Pergameni fue uno de los primeros pilotos italianos en combatir en la guerra civil española en el otoño de 1936. Fue puesto al mando de una escuadrilla del XXIII Gruppo Asso di Bastoni, sumando cuatro victorias mientras volaba con el CR 32. Larsimont-Pergameni tenía fama de ser un gran líder y un duro luchador.

Su victoria sobre Arthr representó su primera victoria en la segunda guerra mundial y lo convirtió en as. Larsimont-Pergameni compartió el derribo de un Blenheim el 55º Escuadrón el 27 de septiembre. Al final reemplazó al mayor Botto como comandante del 9º Gruppo. Larsimont-Pergameni mandó la unidad hasta que fue retirada de África del Norte. Posteriormente sumaría otras dos victorias sobre Malta antes de morir durante un bombardeo sobre Sidi el Barrani el 26 de junio de 1942. Fue condecorado con la Medalla de Oro al valor militar a título póstumo, que se sumó al as cinco de plata que ya había obtenido.

Dos Hurricanes del 274º Escuadrón fueron derribados por los CR 42 el 13 de diciembre, aunque pilotos del 9º, 13º y 151º Gruppi reclamaron sólo victorias probables y aviones dañados. A cambio, el oficial de vuelo Lapsley reclamó la destrucción de un CR 42 y el 33 sumó tres victorias.

Fue en ese momento, con la fuerza de cazas italiana desgastada por las bajas sufridas el mes anterior y con Fiat incapaz de entregar nuevos cazas que el general Francesco Pricolo, comandante en jefe de la Regia Aeronautica, publicó un memorándum sobre el uso de la fuerza de cazas. Afirmaba que la tendencia de los pilotos en buscar el combate en cada ocasión que surgiera aunque fuera en inferioridad numérica había causado grandes bajas. El memorándum citaba que las bajas no eran proporcionales al daño causado al enemigo. Además, no podían ser repuestas por las fábricas o por las escuelas de vuelo.

En lugar de todo ello los pilotos debían entrar en combate o atacar sólo cuando volaran en misiones de escolta directa o indirecta o al interceptar a bombarderos enemigos. Durante los barridos de cazas sólo debían combatir "en condiciones de superior numérica", y los ametrallamientos terrestres quedaban limitados a circunstancias especiales. Con estas instrucciones Pricolo esperaba que sus pilotos continuaran sumando éxitos aunque reduciendo las bajas, que, añadidas a las causadas por otros motivos, eran inasumibles.

El 14 de diciembre fue un día con buen tiempo. La V Squadra Aerea respondió a una llamada desesperada de ayuda de un ejército en plena retirada. Los gruppi del 4º Stormo fueron desplegados en misiones de ametrallamiento con los CR 42 de los 13º y 151º Stormi, o al menos las máquinas todavía en servicio, tras cinco días de operaciones continuas en malas condiciones climatológicas y retiradas a nuevas, intentó mantener una protección sobre las oleadas de SM 79 que atacaban a los británicos.

Once Falcos del 151º Gruppo se enfrentaron con nueve Blenheim I de los escuadrones 55 y 11 sobre Bardía. Derribaron 3 o 4 y dañaron al resto en la que fuera la interceptación más exitoso de la campaña. Locatelli y Chiarini volaban con los cazas italianos.

Durante la terde del 14 cinco CR 42 del 13º Gruppo fueron atacados por Hurricanes del 27º Gruppo durante una patrulla sobre Sidi Azeiz, donde oleada tras oleada de SM 79 estaban atacando a las unidades de vanguardia de la 7ª División Acorazada. Los Fiat, al meno del comandante del grupo, el teniente coronel Revetria, consiguieron derribar al Hurricadne del líder de escuadrón "Paddy" Dunn, que tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia. Aunque los italianos no tuvieron bajas, el 274º Escuadrón reclamó cinco victorias.

Mientras los CR 42 del 13º Gruppo tenían ocupados a los Hurricanes, los Falco del 9º y 10 Gruppi realizaron innumerables salidas de ataque a tierra contra las columnas mecanizadas británicas. Aunque apenas tuvieron oposición, ya que la RAF no pudo llevar al 73º Escuadrón al frente, el 3º de la RAAF estaba descansado tras la paliza del día anterior y el 112º no tenía ningún avión disponible. Los dos restantes escuadrones de Hurricanes (el 33 y el 274) estaban desgastados por las bajas y bajo gran presión.

Imagen
Tres CR 42 de la 90ª Squadriglia, 10 Grippo, escoltan a SM 79 del 15º Stormo durante un ataque al puerto de Sollum el 28 de diciembre de 1940.
AA 90, pg 45