Publicado: Mié Jun 13, 2007 2:56 pm
Los cazadores de B-29 de la Fuerza Imperial Japonesa -11-
El 27 de enero de 1945 sería el combate más encarnizado de la 73 BW. La misión tenía todos los elementos para una pesadilla: mal tiempo, gran concentración de Flak y de cazas... y encima había que atacar Musashino... otra vez. En el ataque participan 76 B-29, de los cuales sólo 64 llegan al objetivo. Mortales resultaron los ataques de los "Irving" de la Marina, que, al estilo de los alemanes en Europa, atacaban desde abajo con sus cañones oblícuos de 20 mm. El problema era que los "Irving" eran vulnerables al fuego defensivo de los B-29, y no quedaron impunes este tipo de ataques.
La batalla fue una carnicería, con los B-29 vomitando fuego contra sus atacantes, demostrando ser capaces de defenderse ellos solos -el B-29 "Thumper" (42-24623) del coronel Robert Haynes, pese a los daños recibidos, logró regresar a casa, reclamando 6 derribos y 12 aviones enemigos dañados. Varios B-29 fueron embestidos, resultando gravemente dañados -por ejemplo, el Irish Lassie (42-652426) logró regresar, pese a tener la estructura gravemente dañado por dos embestidas; logró aterrizar, pero se rompió al hacerlo, teniendo que ser desguazado-.
Al final de esta terrorífica misión, los americanos perdieron 5 bombarderos -los japoneses afirmaron haber derribado 22- y reclamaron el derribo de 60 cazas, 17 probables y 39 dañados. En realidad, los japoneses perdieron entre 15 y 16. De los diez aviones destinados a embestir a los B-29 en ataques suicidas, cuatro de los pilotos saltarnon en paracaidas, uno abortó su ataque y regresó a su base y el resto murieron.
El 27 de enero de 1945 sería el combate más encarnizado de la 73 BW. La misión tenía todos los elementos para una pesadilla: mal tiempo, gran concentración de Flak y de cazas... y encima había que atacar Musashino... otra vez. En el ataque participan 76 B-29, de los cuales sólo 64 llegan al objetivo. Mortales resultaron los ataques de los "Irving" de la Marina, que, al estilo de los alemanes en Europa, atacaban desde abajo con sus cañones oblícuos de 20 mm. El problema era que los "Irving" eran vulnerables al fuego defensivo de los B-29, y no quedaron impunes este tipo de ataques.
La batalla fue una carnicería, con los B-29 vomitando fuego contra sus atacantes, demostrando ser capaces de defenderse ellos solos -el B-29 "Thumper" (42-24623) del coronel Robert Haynes, pese a los daños recibidos, logró regresar a casa, reclamando 6 derribos y 12 aviones enemigos dañados. Varios B-29 fueron embestidos, resultando gravemente dañados -por ejemplo, el Irish Lassie (42-652426) logró regresar, pese a tener la estructura gravemente dañado por dos embestidas; logró aterrizar, pero se rompió al hacerlo, teniendo que ser desguazado-.
Al final de esta terrorífica misión, los americanos perdieron 5 bombarderos -los japoneses afirmaron haber derribado 22- y reclamaron el derribo de 60 cazas, 17 probables y 39 dañados. En realidad, los japoneses perdieron entre 15 y 16. De los diez aviones destinados a embestir a los B-29 en ataques suicidas, cuatro de los pilotos saltarnon en paracaidas, uno abortó su ataque y regresó a su base y el resto murieron.