Publicado: Dom Jun 10, 2007 2:35 pm
Los cazadores de B-29 de la Fuerza Imperial Japonesa. -9-
El 27 de diciembre los B-29 atacaron la fábrica de Mushashino nuevamente. De los 72 enviados, sólo 39 lanzaron sus bombas sobre el objetivo, pero, debído a las condiciones climatológicas, los resultados fueron decepcionantes. Cuatro Sentais y un Kokutai atacaron a los B-29.
Uno de los momentos más impactantes fue el ataque contra el Uncle Tom's Cabin No 2. que lideraba uno de los elementos de una formación de 9 aviones. Estaba a un minuto de lanzar las bombas cuando comenzaron los problemas.
El capitán Nagao Shirai, del 244ú Sentai, atacaba con su vuelo de tres cazas "Tonys" una formación de 9 bombarderos sobre Otsuku sin ningún éxito. El vuelo de tres cazas del teniente Chuichi Ichakawa atacó esta mismam formación, dañando a dos de los B-29. Uno de ellas era el Uncle Tom's Cabin No 2. En ese momento, el sargento Takeo Yoshida embistió al Uncle Tom's Cabin No 2, causandole graves daños y muriendo en el ataque.
Como estaban en pleno ataque de bombardeo, los demás aviones no pudieron abandonar la formación para ayudar al camarada herido. Los ametralladores del B-29 se defendieron bravamente del ataque incesantes de numerosos cazas japoneses. Perdiendo altura, pero como una fiera herida que se negaba a morir, el Uncle Tom's Cabin No 2 permanecía obstinadamente rumbo a su objetivo. Un caza Ki-45 pilotado por el teniente Yashuo Watanebe se estrelló contra el avión, falleciendo Watanbe mientras su caza caía en una bola de fuego.
Finalmente, herido mortalmente el Uncle Tom's Cabin No 2 se estrellaba en la bahía de Tokio. Sólo hubo tres supervivientes. El mayor John Krause, el piloto, fue recomendado para la Medalla de Honor del Congreso a titulo postumo, pero como uno de los padres de los tripulantes fallecidos se quejó que si Krause era digno de tal recompensa también lo eran el resto de sus compañeros, se le dio en su lugar una Estrella de Plata y luego una Cruz de Servicios Distinguidos.
Según los japoneses, cuatro cazas japoneses se perdieron, dos de ellos por embestidas. Se derribaron a cambio cinco B-29, más 5 probables y 29 dañados.
El 27 de diciembre los B-29 atacaron la fábrica de Mushashino nuevamente. De los 72 enviados, sólo 39 lanzaron sus bombas sobre el objetivo, pero, debído a las condiciones climatológicas, los resultados fueron decepcionantes. Cuatro Sentais y un Kokutai atacaron a los B-29.
Uno de los momentos más impactantes fue el ataque contra el Uncle Tom's Cabin No 2. que lideraba uno de los elementos de una formación de 9 aviones. Estaba a un minuto de lanzar las bombas cuando comenzaron los problemas.
El capitán Nagao Shirai, del 244ú Sentai, atacaba con su vuelo de tres cazas "Tonys" una formación de 9 bombarderos sobre Otsuku sin ningún éxito. El vuelo de tres cazas del teniente Chuichi Ichakawa atacó esta mismam formación, dañando a dos de los B-29. Uno de ellas era el Uncle Tom's Cabin No 2. En ese momento, el sargento Takeo Yoshida embistió al Uncle Tom's Cabin No 2, causandole graves daños y muriendo en el ataque.
Como estaban en pleno ataque de bombardeo, los demás aviones no pudieron abandonar la formación para ayudar al camarada herido. Los ametralladores del B-29 se defendieron bravamente del ataque incesantes de numerosos cazas japoneses. Perdiendo altura, pero como una fiera herida que se negaba a morir, el Uncle Tom's Cabin No 2 permanecía obstinadamente rumbo a su objetivo. Un caza Ki-45 pilotado por el teniente Yashuo Watanebe se estrelló contra el avión, falleciendo Watanbe mientras su caza caía en una bola de fuego.
Finalmente, herido mortalmente el Uncle Tom's Cabin No 2 se estrellaba en la bahía de Tokio. Sólo hubo tres supervivientes. El mayor John Krause, el piloto, fue recomendado para la Medalla de Honor del Congreso a titulo postumo, pero como uno de los padres de los tripulantes fallecidos se quejó que si Krause era digno de tal recompensa también lo eran el resto de sus compañeros, se le dio en su lugar una Estrella de Plata y luego una Cruz de Servicios Distinguidos.
Según los japoneses, cuatro cazas japoneses se perdieron, dos de ellos por embestidas. Se derribaron a cambio cinco B-29, más 5 probables y 29 dañados.