
El Pricipe Gustaf Adolf, posterior Rey Gustaf VI, le da la mano a Hitler durante su tránsito por Berlín
Gustaf V: el rey sueco que apostó por Hitler
2008-10-26
Por Carlos Manuel Estefanía.
Director de CubaNuestra
El Rey de Suecia Gustaf V, hijo mayor de Oskar II y Sofía de Bassau nació con el nombre de Oscar Gustaf Adolf el 16 de junio de 1858, y vivió una larga vida hasta el 29 octubre 1950. Príncipe heredero hasta 1907 asumió el reinado del país escandinavo desde ese año hasta el de su muerte. Se dice que de joven eran un chico, pasivo y correcto, con dificultades para establecer contactos con su entorno y no muy dotado como estudiante que digamos. En 1881 se casó con la alemana Viktoria de Baden-Baden, formando la pareja de la que nacería el 11 noviembre 1882, quien será su sucesor; Gustaf (VI) Adolf .
Este Rey, con sus declaraciones y mensajes jugará un papel bien poco edificante para la historia sueca durante la segunda guerra mundial.
La invasión de Finlandia por la URSS tiene lugar en el invierno de 1939. Una guerra en la que el gobierno sueco mostró una absoluta pasividad en lo que al apoyo a su vecino y ex colonia invadida se refiere, falta de apoyo que tuvo el respaldo explicito del Rey. Esto dará dio fuerzas al gobierno para rechazar la solicitud de Inglaterra y Francia para enviar tropas por la zona de Norrland en ayuda de los finlandeses. Una decisión que desde el punto de vista de la neutralidad no resultaba discutible, como si lo fue lo fue el permiso de tráfico por Suecia otorgado por el gobierno de coalición al régimen nazi, para autorizar el tránsito de personal militar entre Alemania y Noruega, otorgado el 18 de junio de 1940.
El 22 de junio de 1941 Hitler traiciona a Stalin y rompiendo el pacto de no agresión invade a la Rusia soviética, el dictador nazi había tomado en cuenta la poca efectividad del ejército rojo en la lucha contra los finlandeses y calculado que la invasión sería un paseo, como de hecho pareció ser en los primeros momentos de la agresión. Tommy Möller, politólogo sueco activo en la Universidad de Estocolmo, ha escrito un libro dedicado a la historia política de su país "Svensk politisk historia", cuyo capítulo 8 está dedicado a la coalición Socialdemócrata-Campesina-Liberal-Conservadora que gobernó a Suecia en los complicados años de la segunda guerra mundial Möller escribe:
"Cuando mayormente se indicaba la victoria sobre la Unión Soviética durante la segunda guerra mundial, Gustav V envió un mensaje personal a Hitler. El Rey expresaba sus esperanzas de que Alemania habría de vencer ya que el bolchevismo era un serio peligro para toda Europa. Mas adelante afirmaba el Rey que esperaba que su gobierno en corto tiempo abordaría la cuestión sobre la prohibición del partido comunista con resultados positivos" *
Claro, con el viraje de la tortilla tras la batalla de Stalingrado se impusieron las tendencias antialemana dentro del gobierno sueco - eufeminsmo con el que se denomina el giro oportunista de las autoridades-, por ejemplo se suprimió el permiso de tránsito de los soldados alemanes a través de Suecia. Se redujeron las exportaciones a Alemania, y por ultimo se permitió el tránsito de la aviación aliada por los cielos de Suecia, así mismo se fue poniendo cese a la colaboración policiaca sueco alemana, descuidando la represión del espionaje aliado e incrementando el del espionaje alemán que, hasta el momento prácticamente campeaba por su respeto. Al final Suecia quedaría con la imagen de una nación neutral afín a los vencedores, entiéndase los aliados.
Con el caso de Suecia estamos en presencia del lado mas oscuro del patriotismo, ese que sigue la consigna, hablando entre naciones, de sálvese el que pueda.
Por supuesto nos resulta fácil juzgar y condenar a figuras como Gustaf V por su evidente parcialidad en aquella lucha entre criminales que fue la guerra entre Nazis y Estalinistas, lo mas honesto habría sido no tomar partido por ninguno o combatirlos a los dos, primero cuando Stalin atacó a Finlandia y luego cuando Hitler invadió a los hermanos Daneses -quienes no resistieron prácticamente- o a los Noruegos, los que si combatieron aún después de la ocupación.
Mas hay que reconocer, que fue gracia a esta política nada heróica que Suecia se libró de ser invadida por Hitler,y por lo tanto no corrió el peligro de ser "liberada" por Stalin como ocurrió con sus primas, las naciones bálticas, lo cual habría hecho de ella otro país "socialista" mas como todo lo que esto significó para los pueblos, o. en el mejor de los casos. perdonada como Finlandia, con las draconianas compensaciones que esta debió pagar a la URSS durante el resto de la existencia de aquel imperio.
Fuente:
http://www.cubanuestra.nu/



