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La guerra en el oeste de Europa
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Caen (4). Operación Epsom-1

Lun Dic 11, 2006 10:55 am

Caen (4). Operación EPSOM. El Ataque Británico. La Primera Fase.

El VIII Cuerpo, dirigido por el Teniente General Richard O’Connor, constaba originariamente de tres nuevas divisiones, dos de infantería y una acorazada, las tres sin experiencia de combate. Una cuarta división, la 53ª Galesa, se unió posteriormente a los combates. La 11ª Acorazada estaba comandada por el General "Pip" Roberts, la 15ª Escocesa por el General MacMillan y la 43ª Wessex por el General Thomas. A la fuerza principal se unieron, para aprovechar la previsible ruptura del frente, la 4ª Brigada Acorazada, o Brigada Currie, y la 31ª Brigada de Tanques, o Brigada Knight, ascendiendo el total de carros de combate en la operación a más de 600.

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Mapa con el desarrollo de Epsom del 24 al 30 de Junio de 1944.

El plan para la Operación Epsom era que el VIII Cuerpo atacara hacia el Sur, más alla de las posiciones ocupadas por la 3ª Div. Canadiense, entre Brouay y Bretteville L’Orgueilleuse, cruzando posteriormente los rios Odon y Orne y ocupando las alturas al Noreste de Bretteville sur Laize, desde donde se podrían controlar las carreteras que llegan a Caen desde el Sur. Ello daría a las fuerzas aliadas el acceso a la llanura de Falaise, al Sureste de la ciudad. Para proteger los flancos del VIII Cuerpo, el XXX Cuerpo debería atacar un día antes en paralelo y hacia el Oeste, para asegurar la línea Juvigny-Vendes-Rauray. Conforme el ataque principal progresase el I Cuerpo presionaría hacia el Este, enviando a la 3ª Division Canadiense contra Carpiquet y su aeródromo. El día fijado para el principio de la operación era el 26 de Junio.

El VIII Cuerpo comenzaría el ataque con la 15ª Escocesa sobre el río Odon. La infantería, con el apoyo adicional de los cañones del I y XXX Cuerpos, presionaría contra el frente alemán. En cuanto la división llegara al Odon, la 43ª Wessex la seguiría para asegurar el terreno. El río sería cruzado por la 11ª Acorazada, que después se movería hacia la Colina 112 y avanzaría hacia el Orne. Entonces los escoceses avanzarían de nuevo, cruzarían el río y la 11ª Acorazada presionaría sobre las alturas frente a la carretera Caen-Falaise.

Frente al VIII Cuerpo se encontraban dos divisiones acorazadas alemanas que permanecían en el sector desde el 8 de Junio. El ataque de O’Connor golpearía el flanco derecho de la Panzer Lehr y el izquierdo de la 12 SS Hitlerjugend. El comandante de la Panzer Lehr era el General Hyazint von Gross-Zauche, que había sustituido a Fritz Bayerlein el 8 de Junio. La 12 SS estaba bajo el mando del Oberfuhrer Kurt Meyer, tras la muerte de su anterior comandante, Fritz Witt, alcanzado por fuego aliado el 14 de Junio. Antes de unirse a la Hitlerjugend, Kurt Meyer había servido en la 1 SS Leibstandarte, ganándose el apodo de "Panzer" Meyer. Ambas divisiones habían dispuesto de tiempo suficiente como para preparar sus defensas, algunas en profundidad de varios kilómetros, y contaban con el apoyo de casi 80 cañones del 88 del III Flak Corps. Como añadidura, la tormenta desatada en los días pasados había eliminado la amenaza de la Fuerza Aérea Aliada, permitiendo que un número mayo de lo habitual de unidades se concentraran en la zona. Rommel, aprovechando la ventaja meteorológica, había dispuesto durante aquellos días una ofensiva con la intención de atacar en el punto débil de la cabeza de puente aliada, en el vano del frente existente entre el 1er. Ejército USA y el 2ú Británico. Serían estos últimos quienes golpearían primero.

La Operación Epsom, el tercer intento de Montgomery para rodear Caen, no comenzó con buen pie. El ataque previo del día 25 que debía llevar al XXX Cuerpo contra Rauray y controlar las alturas sobre el flanco derecho del VIII Cuerpo se enlenteció. En su primer combate, la 49ª Div. Británica debía tomar Fontenay le Pernil y avanzar hacia Rauray, pero al finalizar el día ni siquiera había podido asegurar su primer objetivo, frenada en su avance por la 12 SS de Meyer, que se defendió con determinación. Para acabar de poner las cosas difíciles también la Panzer Lehr tomó contacto con el flanco izquierdo de la 49ª y se vió envuelta en el combate en el área al Norte de Vendes. Cuando Epsom comenzó al día siguiente, las colinas de Rauray, justo sobre el terreno que debía recorrer la Div. Escocesa, se encontraban firmemente en manos enemigas y protegidas con tanques y cañones.

El fuego de barrera que marcaba el comienzo de Epsom se inició a las 07:00 del 26 de Junio. El fuego de cerca de 700 cañones de los Cuerpos de Ejército I, VIII y XXX, el de las piezas de 6" de tres cruceros y el de los cañones de 15" del acorazado Roberts, cayo sobre las líneas alemanas. Aunque el tiempo no era el más adecuado, los aparatos del 82 Grupo de Caza, operando desde Inglaterra, se sumaron al ataque, realizando más de 500 salidas aquel día.

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Avance de la 15ª División Escocesa el primer día de Epsom.

A las 07:30 la 15ª Div. Escocesa comenzó su ataque con el apoyo de la 31ª Brigada de Tanques, con la 44ª Brigada Lowland en la izquierda y la 46ª Highlander en su derecha. Avanzaron sobre un frente de 4 kms, precedidos de la barrera de artillería, y progresaron según lo previsto, pero conforme se acercaron a las primeras posiciones fortificadas el avance se frenó peligrosamente. El pueblo de La Guale fue tomado tras una breve lucha, pero Saint Manvieu, Cheux y Le Aut. du Bosq fueron tan sólo parcialmente ocupados tras horas de dura lucha cuerpo a cuerpo. La 15ª División se había encontrado con que la primera línea alemana estaba frágilmente defendida, pero la situación se complicaba conforme se avanzaba más allá. La artillería había golpeado a los alemanes, pero tan sólo había causado bajas sin importancia, ya que la mayoría de las tropas se encontraban atrincheradas en sólidas fortificaciones. Una vez que el fuego de artillería cesó, los Panzergrenadiers salieron de sus refugios y se enfrentaron a las tropas escocesas, a veces atacándolas desde la retaguardia.

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Tropas británicas defendiéndose del fuego enemigo en un campo de maiz.

Los combates por el control de los pueblos duró toda la mañana. Una vez que Saint Manvieu cayó, los alemanes lanzaron como respuesta dos rápidos contraataques, primero con los tanques e infantería de la 12 SS Hitlerjugend y más tarde con una Compañía de Panzer IV de la 21ª Panzer, que cubría el flanco izquierdo de la Hitlerjugend. Ambos contraataques fueron rechazados, no sin esfuerzo, gracias a un nutrido fuego de artillería. El pueblo de Cheux fue tomado por los Glasgow Highlanders de la 46ª Brigada, pero ya al finalizar el día y tras durísimos combates que costaron casi 200 bajas al Batallón. Tras su caída en manos británicas, Cheux fue castigado por la artillería alemana que se encontraba en las colinas al Este de Rauray, el área que no había podido ser tomada el día anterior por la 49ª División. Cuando la 46ª Brigada se estableció en Cheux, el pueblo era tan sólo un montón de cascotes, y sus carreteras y caminos se encontraban enterrados bajo los edificios derrumbados.

Dos carreteras partían hacia Sur desde Cheux en dirección al río Odon. Una, al Suroeste, pasaba por las cercanías de Le Aut. de Bosq, Grainville y Le Valtru, en dirección a los dos puentes sobre el Odon en Gavrus. La otra carretera se dirigía al Sureste hacia Colleville, Tourville y el puente en Tourmauville. El Teniente General O’Connor lanzó entonces al combate a la 11ª Div. Acorazada de Roberts, con la orden de avanzar con sus tanques por esas dos carreteras y tomar los puentes sobre el Odon.

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Panther fuera de combate tras un contraataque alemán en el sector de Cheux.

El ataque de la 11ª Div. comenzó despacio y su avance no fue satisfactorio. Las ruinas de Cheux, bajo contínuo fuego de artillería del enemigo, retrasaron el despliegue de la 29ª Brigada Acorazada. Cuando sus carros consiguieron por fin abrirse paso entre el pueblo en ruinas, y moverse hacia el sur, se encontraron con una firme resistencia alemana y hubieron de detenerse. Pequeños grupos de infantería enemiga, con el apoyo de anticarros, ponían fuera de combate uno tras otro a los Sherman británicos, que también se veían bajo el fuego de largo alcance de los 88 alemanes emplazados en las colinas. O’Connor envió entonces a la 29ª Brigada Acorazada, pero sin el apoyo de infantería que debería brindarle la 159ª Brigada, y su ataque se encontró con los mismos problemas que la 29ª. Estaba claro que los tanques no podrían abrirse camino hasta el Odon antes de que cayera la noche, y a las 18:00 se decidió que la 15ª División Escocesa enviara a su reserva, la 227ª Brig. de Infantería, para llevar a cabo el avance.

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Puesto de observación británico de contra-artillería al norte de Cheux.

Un tercio de las brigadas de la División Escocesa estaban ahora envueltas en los combates, encontrándose con la misma firme defensa que había causado tantos problemas a la 29ª Brig. Acorazada. En el flanco derecho el avance fue frenado en las afueras de Le Aut du Bosq por la artillería posicionada en las colinas frente a Grainville. La llegada de la noche y la fuerte lluvia hacían crecer la confusión, y la infantería se vio pronto envuelta en combates cuerpo a cuerpo contra la infantería alemana y atacada por tanques a corta distancia. Un fuego constante de mortero caía sobre cada intento de avance escocés, y los tanques que les apoyaban eran presa fácil de los anticarro. Sin embargo, el avance sobre Colleville fue ligeramente mejor. Las unidades de vanguardia consiguieron entrar en el pueblo, pero la fuerza principal se vio detenida en el pequeño arroyo de Salbey, un kilómetro al Sur de Cheux. El día había terminado y el avance de la infantería hubo de detenerse y atrincherarse para pasar la noche.

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Sherman Firefly británico equipado con un cañón de 17 libras, capaz de perforar el blindaje de los tanques pesados alemanes. Tan sólo uno de cada cuatro carros en las unidades británicas pertenecía a este modelo.

El primer día de la Operación Epsom no había sido el exitoso avance que el Mando Aliado esperaba. El río Odon no había sido alcanzado y las colinas que se alzaban al sur permanecían en manos enemigas. El avance del XXX Cuerpo hacia el Oeste tampoco había resultado satisfactorio, con Rauray aún en manos alemanas. Un punto positivo era que las dos divisiones acorazadas alemanas envueltas en los combates se habían visto obligadas a emplear sus reservas, y habían sufrido pérdidas considerables al intentar sus contraataques. Para el General Dollman, del 7ú Ejército Alemán, el primer día de ofensiva británica había terminado como una victoria defensiva alemana. Dollman ordenó que la 1ª División Panzer SS, tan pronto como finalizara su despliegue desde Bélgica, avanzara contra el sector oriental británico. El general alemán sabía que el II SS Panzer Corp estaría disponible muy pronto; tal vez al día siguiente podría lanzar un gran ataque con fuerzas acorazadas contra los aliados.


Continuará.
Copyright Osprey Publishing.

Lun Dic 11, 2006 10:56 am

Muy buenos estos espisodios bélicos sobre Caen.
Da gusto verte otra vez por el Frente Occidental, Capitán Miller.
Esperamos la siguiente entrega en el kiosko... digo en el foro...

Saludos

Lun Dic 11, 2006 10:56 am

Es que desatiendes el frente, dejas un cabo suelto, se te vuelve general y te la lia. :wink:

Las pilas, Paradise, las pilas de las vacaciones. :D

A ver si de una vez toman Caen, que mira que son pesaos y torpones. :P

Saludos occidentales.

Lun Dic 11, 2006 10:57 am

Miller, buen curro.
Una cosa me llama la atencion. Ese puesto de observacion artillera, que parece mas un apostadero de cazar patos.
Creia que la observacion se realizaba mediante aviones ligeros o tropas de primera linea, pero esa torre no deja de sorprenderme. ¿Era practica habitual exponerse tanto a la vista del enemigo cuando existian otros medios? El sistema me parece mas que rudimentario, algo primitivo ¿o no?

Seguimos en el frente...dudoso.

Lun Dic 11, 2006 10:57 am

Muy buenas.

Gracias por las alabanzas, que no las merece, pero ya sabes que sarna con gusto no pica. :)

Pues hombre, la verdad es que tiene un aspecto un poco Pepe Gotera y Otilio, pero tiene su motivo el utilizarlo.

Se trata de un puesto de observación para fuego de contrabatería lejano. Oseasé, que se trata de ver (como en Luisa Fernanda) si por el humo se sabe donde está el fuego. Un avión de reconocimiento puede localizar un emplazamiento de artillería, pero está un tanto ligado a la suerte de sobrevolar la zona y ver salir el cebollazo. Un soldado de primera línea podría localizar una batería en sus proximidades, pero no una lejana y además camuflada.

Por eso el uso de la atalaya para cazar patos (o conejos). Desde esa altura se puede controlar un área mayor y a la más mínima voluta de humo y "Pum" lejano se dirige el fuego de tu artillería de campaña propia contra el blanco.

Eso sí, como la zona en que esté la torrecilla no haya sido asegurada convenientemente, sus ocupantes se pueden convertir en un plis-plas en una muesca más en la culata del Mauser de un francotirador alemán. Por eso se solían montar en zonas seguras (y elevadas) de retaguardía.

Nunca te apuntes a artillería. :wink:

Saludos.

Lun Dic 11, 2006 10:58 am

Lógicamente, esas atalayas se sitúan bastante lejos de la primera línea, pues el riesgo no es tanto un tirador (cuyas probabilidades de impacto son mínimas más allá de los 200 ó 300 m: no es que no alcance más lejos, sino que tiene que exponerse) sino de armas colectivas: morteros, contracarro, cañones de carros.

Al fin y al cabo, los puestos de observación son puntos clave, pues permiten no sólo dirigir el fuego artillero sino controlar la batalla. Cualquier puesto de observación identificado es más que probable que sea atacado por la artillería, y esa es la mejor forma de evitar el fuego de contrabatería. Es de suponer que la torre tendría detrás a un bosquecillo que evitaría su localización, pero aun así, subirse a esa torre era jugarse la vida.

En la Gran Guerra se habían utilizado torres y montículos artificiales para dirigir la artillería y para controlar a las unidades propias, aunque el problema era que la construcción de esas torres podía comprometer la sorpresa en la operación subsiguiente. Es notorio que Mangin dirigió los contraataques en la zona de Soissons desde una gran colina artificial.

Respecto a los aviones de observación, tienen problemas: para identificar el punto exacto del origen del fuego, por ejemplo, que debe hacerse a ojo, mientras que desde una torre pueden usarse telémetros. La torre estará unida por teléfono con las baterías artilleras, y la respuesta de estas será mucho más rápida.

El hecho fue que la artillería germana se encontró con muchos problemas en Normandía por depender de caballerías, que no podían llegar hasta una posición sometida a fuego de contrabatería. Aunque este fuego no fuese preciso, obligaba al silencio a lso cañones alemanes, y al final acabaron dependiendo de morteros, que tienen bastantes limitaciones.

Saludos
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