Publicado: Lun Sep 02, 2024 5:07 pm
por Kurt_Steiner
Fuente Arco-Aircam Aviation Series Nº 20 - Nakajima Ki.27 A-B in Japanese Army Air Force service, de Richard M. Bueschel (Osprey Publishing (1 de enero de 1972).

Con el Ki 43 entrando en servicio en el Pacífico, el Ejército Imperial quiso un avión que combinara la ligereza en el manejo del Hayabusa con las prestancias del más pesado Ki 44 Shoki. Costaba 25.000 horas por trabajador construir un Hayabusa y 24.000 un Shoki. Sabedor de que su demanda de cazas se iba a incrementar sin importar el curso de la guerra, el Ejército Imperial quería tener más cazas. Esto se podía lograr recortando los tiempos de producción. El 29 de diciembre de 1941 la fuerza aérea del Ejército Imperial encargó el nuevo caza a Nakajima; debía usar el motor Ha 45, una nueva planta motriz de 2.000 CV en desarrollo. Tei Koyama, libre ya del diseño del Ki 44, se convirtió en jefe del nuevo proyecto. El 27 e mayo d 1942 Nakajima recibió el encargo del Ejército Imperial por un prototipo del Caza Pesado Experimental del Ejército Ki 84, lo que dio comienzo al trabajo.

Pocos cazas de altas prestaciones de la Segunda Guerra Mundial se desarrollaron tan rápidos. Para marzo de 1943, diez meses después, el prototipo Ki 8401 estaba terminado y hizo su primer vuelo cinco semanas más tarde desde Ojima, en abril. Se presionó para que las pruebas tuvieran lugar con la mayor rapidez debido al curso de la guerra y la falta de cazas. En junio de 1943 el Ki 8401 llegó a la Escuela de Vuelo de Cazas del Ejército de Akeno, impresionando a profesores y alumnos por igual. Según el piloto de pruebas, el mayor Iwabashi, un piloto con sólo 200 horas de vuelo podía pilotar el Ki 44. Fue un golpe maestro para las relaciones pública del Ejército, y, con la entrada en servicio del Ki 61-I y la próxima llegada del Ki 84, la moral subió entre sus filas.

En junio se terminó el segundo prototipo, el Ki 8402, que presentaba numerosos cambios con respecto al primero, y voló en agosto. Le siguió el tercero rápidamente. Parecía un Hayabusa agrandado, los tres prototipos tenían grandes tubos de escape y pilones centrales para un deposito de combustible o una bomba. Capaz de alcanzar los 624 kmh, el nuevo caza era más rápido que sus predecesores, pero estaba todavía por debajo de las expectativas. Cambiar las líneas de producción al Ki 84 se hicieron tan rápido que apenas se notaron los cambios. Para ello se usaron el sistema Kijunko Susheibo (métodos estándar) que eliminaron las mediciones manuales, aumentando la precisión y acelerando los trabajos.

Con los tres prototipos realizando sus pruebas, el Ejército pidió un lote de aviones mejores para probarlos en servicio antes de su ordenar su fabricación. Se aplicaron mejoras tan pronto voló el Ki 8401 y, para agosto de 1943, los primeros aviones de pre series estaban terminados. Se le equipo con tres extractores separados y más pilones bajo las a las para poder llevar dos tanques o 250 kgs de bombas, o uno de cada. En septiembre de 1943 se realizó un combate de prueba con un Ki 44 y con un Fw 190A-5 que había llegado a Japón ese verano. El piloto de prueba, el mayor Yasuhiki Kuroe, valoró mejor al Ki 84 que a sus rivales, diciendo que era más maniobrable, pero, y eso era preocupante, que el Fw 190 era más rápido y en picado.

Entre agosto y marzo de 1944 se fabricaron 83 aviones de prueba. A medida que se desarrollaron las pruebas se iban fabricando los aviones de serie. El fuselaje fue mejorado, realizándose cambios en la cola para evitar los problemas de torque. En octubre se formó una compañía de entrenamiento de vuelo en Akeno para probar al Ki 84 en una unidad real. Durante el invierno se eliminaron sus problemas organizacionales. El entrenamiento terminó en marzo, con la unidad de entrenamiento siendo disuelta y sus pilotos asignados al 22º Regimiento de Caza destinado en Fussa, la primera unidad que recibió el Ki 84, al ando del mayor Iwashi, con los aviones equipados con el motor Ha.45/11. Un segundo lote de serie se comenzó ese mes, con 42 aviones completados en junio. Para junio la producción llegó a 100 aviones y para octubre estaba por encima de los 300.