Publicado: Jue Ene 25, 2007 11:53 pm
¿No había puesto la fuente? Pues si Domper se trata del libro de Brian Ford, pues me lo he leido ya un monton de veces y lo he comentado muchas veces con otras personas y todos coinciden que a lo mejor le falta perfilar algunos detalles más bien técnicos sobre las armas (en el sentido de que es un poco escaso en el apartado técnico)pero que en general está muy bien documentado.
La segunda super-arma ,que más bien parece un invento del Dr. Bacterio.
El lanzallamas vertical
Si hay que describir algo de la Dirección de Producción de Armas Diversas que la haga insuperable, sería su total fascinación por el fuego y las llamas, uno supondría que trás la fogosa e inigualable carrera del "Pajandrum", la Dirección se dedicaría a perfeccionar las armas ya existentes, pues no , parecían que buscaban más la espectacularidad que lo rentable y así surgieron proyectos extravagantes que a menudo tenían muy poco,por no decir ninguno, fundamento cientifico y escasas posibilidades de éxito.
El lanzallamas vertical estaba destinado a destruir a los aviones enemigos. la idea surgió tras las tácticas de bombardeo de la Luftwaffe contra las embarcaciones aliadas, se trataba de un ataque en picado sobre el buque, de este modo eran virtualmente invisibles al radar y a la observación directa, se soltaban las bombas, tiraba de la palanca hacia atrás y sobrevolaba el objetivo.
Durante el ataque resultaba poco menos que imposible desviarse del blanco justo en el momento de soltar las bombas, por eso los aviones pasaban muy cerca de sus objetivos.
El plan ideado por la Dirección era muy sencillo: montar en los navíos mercantes un gran lanzallamas vertical, que abierto en el momento oportuno destruiría el avión atacante, naturalmente no tendría ningún efecto sobre el ataque aéreo, ya que el avión ya habría soltado sus bombas, hecho que no se les ocurrió en un principio a la Dirección pero que más tarde arguyeron que se trataba de un efecto disuasor sobre los pilotos y sus ataques a baja altura. la Dirección se frotaba las manos de satisfacción, muy pronto los alemanes hablarían aterrados de la nueva arma terrorífica y acabarían los ataques a los buques aliados tampoco se les pasó por la cabeza que si los alemanes temían lanzar sus bombas ante esa "prodigiosa" arma, tan solo tenían que equipar sus aviones con...torpedos.
Ante el entusiasmo de la Dirección ,se realizó la primera prueba del invento, se realizó en los astilleros de Portsmouth y la embarcación elegida para la prueba fué un pesquero de nombre "La Patrie", tras ser montada se le enseñó el artilugio a un piloto de la RAF, se le mostraron los principios de su funcionamiento y se le dieron instrucciones de que sobrevolara el barco pero sin acercarse demasiado, no fuera que el avión estallara en el aire.
En el primer recorrido el piloto se mantuvo alejado de la columna de fuego, que se elevaba a un centenar de metros, describió un circulo y repitió la pasada a menor distancia, realizó una tercera pasada muy cerca de la columna, se alejó, aterrizó y redactó su informe.
Según el piloto, el lanzallamas era espectacular pero no constituía una amenaza. La Dirección pensó: "Es que el piloto estaba avisado de lo que iba a ocurrir y por eso no le ha impresionado."
Se organizó una segunda prueba sin poner en antecedentes al piloto, así se conseguiría el efecto sorpresa, se dieron instrucciones precisas a los componentes que manejaban el lanzallamas para que controlaran el fuego, ya que no convenía destruir el avión.
El día de la prueba fué soleado, la dotación del lanzallamas se encontraba lista cuando a lo lejos se oyó el zumbido del avión, cuando el avión se encontraba a 200 metros de la embarcación , el lanzallamas entró en acción, una potente columna de fuego se remontó sobre el cielo, el piloto ni se inmutó, no solo paso el avión una vez sino otra , desde luego, si el objetivo era asustar al piloto no lo consiguieron.
Preguntaron al piloto sobre la prueba y el piloto fue claro, resultaba ridículo que una exposición a las llamas de apenas un segundo dañara al avión, esto resultaba clarisimo si uno no se perdía en las especulaciones de la matemática superior en la que estaba basado el proyecto. El lanzallamas no causaba ningún daño físico o psicológico sobre el piloto, un piloto experimentado se centraría en el objetivo y no en los espectaculos de tipo pirotécnico. El efecto sorpresa solo duraría lo que durara el primer ataque , pues es obvio que el piloto informaría al resto de las tripulaciones de lo que se podían encontrar ante un ataque.
Así de este modo , el aterrador cañón de fuego, el lanzallamas vertical que solucionaría los ataques aéreos se evaporó pero aún así la Dirección equipó algunos mercantes con dicho aparato. El aparato era costoso, dificil de manejar y no contribuía al esfuerzo de la guerra, este es uno de los ejemplos mas claros de la superficialidad de las técnicas de investigación que empleaba la Dirección de Producción de Armas Diversas.
He intentado buscar imagenes de tan espectacular proyecto pero lamentablemente no he encontrado ninguna.
La segunda super-arma ,que más bien parece un invento del Dr. Bacterio.
El lanzallamas vertical
Si hay que describir algo de la Dirección de Producción de Armas Diversas que la haga insuperable, sería su total fascinación por el fuego y las llamas, uno supondría que trás la fogosa e inigualable carrera del "Pajandrum", la Dirección se dedicaría a perfeccionar las armas ya existentes, pues no , parecían que buscaban más la espectacularidad que lo rentable y así surgieron proyectos extravagantes que a menudo tenían muy poco,por no decir ninguno, fundamento cientifico y escasas posibilidades de éxito.
El lanzallamas vertical estaba destinado a destruir a los aviones enemigos. la idea surgió tras las tácticas de bombardeo de la Luftwaffe contra las embarcaciones aliadas, se trataba de un ataque en picado sobre el buque, de este modo eran virtualmente invisibles al radar y a la observación directa, se soltaban las bombas, tiraba de la palanca hacia atrás y sobrevolaba el objetivo.
Durante el ataque resultaba poco menos que imposible desviarse del blanco justo en el momento de soltar las bombas, por eso los aviones pasaban muy cerca de sus objetivos.
El plan ideado por la Dirección era muy sencillo: montar en los navíos mercantes un gran lanzallamas vertical, que abierto en el momento oportuno destruiría el avión atacante, naturalmente no tendría ningún efecto sobre el ataque aéreo, ya que el avión ya habría soltado sus bombas, hecho que no se les ocurrió en un principio a la Dirección pero que más tarde arguyeron que se trataba de un efecto disuasor sobre los pilotos y sus ataques a baja altura. la Dirección se frotaba las manos de satisfacción, muy pronto los alemanes hablarían aterrados de la nueva arma terrorífica y acabarían los ataques a los buques aliados tampoco se les pasó por la cabeza que si los alemanes temían lanzar sus bombas ante esa "prodigiosa" arma, tan solo tenían que equipar sus aviones con...torpedos.
Ante el entusiasmo de la Dirección ,se realizó la primera prueba del invento, se realizó en los astilleros de Portsmouth y la embarcación elegida para la prueba fué un pesquero de nombre "La Patrie", tras ser montada se le enseñó el artilugio a un piloto de la RAF, se le mostraron los principios de su funcionamiento y se le dieron instrucciones de que sobrevolara el barco pero sin acercarse demasiado, no fuera que el avión estallara en el aire.
En el primer recorrido el piloto se mantuvo alejado de la columna de fuego, que se elevaba a un centenar de metros, describió un circulo y repitió la pasada a menor distancia, realizó una tercera pasada muy cerca de la columna, se alejó, aterrizó y redactó su informe.
Según el piloto, el lanzallamas era espectacular pero no constituía una amenaza. La Dirección pensó: "Es que el piloto estaba avisado de lo que iba a ocurrir y por eso no le ha impresionado."
Se organizó una segunda prueba sin poner en antecedentes al piloto, así se conseguiría el efecto sorpresa, se dieron instrucciones precisas a los componentes que manejaban el lanzallamas para que controlaran el fuego, ya que no convenía destruir el avión.
El día de la prueba fué soleado, la dotación del lanzallamas se encontraba lista cuando a lo lejos se oyó el zumbido del avión, cuando el avión se encontraba a 200 metros de la embarcación , el lanzallamas entró en acción, una potente columna de fuego se remontó sobre el cielo, el piloto ni se inmutó, no solo paso el avión una vez sino otra , desde luego, si el objetivo era asustar al piloto no lo consiguieron.
Preguntaron al piloto sobre la prueba y el piloto fue claro, resultaba ridículo que una exposición a las llamas de apenas un segundo dañara al avión, esto resultaba clarisimo si uno no se perdía en las especulaciones de la matemática superior en la que estaba basado el proyecto. El lanzallamas no causaba ningún daño físico o psicológico sobre el piloto, un piloto experimentado se centraría en el objetivo y no en los espectaculos de tipo pirotécnico. El efecto sorpresa solo duraría lo que durara el primer ataque , pues es obvio que el piloto informaría al resto de las tripulaciones de lo que se podían encontrar ante un ataque.
Así de este modo , el aterrador cañón de fuego, el lanzallamas vertical que solucionaría los ataques aéreos se evaporó pero aún así la Dirección equipó algunos mercantes con dicho aparato. El aparato era costoso, dificil de manejar y no contribuía al esfuerzo de la guerra, este es uno de los ejemplos mas claros de la superficialidad de las técnicas de investigación que empleaba la Dirección de Producción de Armas Diversas.
He intentado buscar imagenes de tan espectacular proyecto pero lamentablemente no he encontrado ninguna.