Publicado: Sab Abr 04, 2009 12:07 pm
Más bien para llorar, Rodolfo.
No sólo se dio el detalle, del maletín, sino el que las ventanas de la barraca estaban abiertas, sólo se colocó un explosivo, y Hitler en ese momento había iclinado la cabeza.
Lo más gracioso del caso es que el coronel Heinz Brandt, el que movió el maletín, también era miembro de la resistencia, pero nadie la avisó del día y la hora, e involuntariamente, le salvó la vida Hitler.
Incluso Bernd F. von Loringhoven en su libro, En el búnker con Hitler, afirma que alguien quiso lavar la sangre de los oídos de Hitler con agua, pero finalmente no lo hizo. Eso volvió a salvarle la vida, porque el agua le hubiera causado una infección que hubiera acabado con su vida.
Como ves, se produjeron un cúmulo de casualidades realmente increíbles.
Saludos
No sólo se dio el detalle, del maletín, sino el que las ventanas de la barraca estaban abiertas, sólo se colocó un explosivo, y Hitler en ese momento había iclinado la cabeza.
Lo más gracioso del caso es que el coronel Heinz Brandt, el que movió el maletín, también era miembro de la resistencia, pero nadie la avisó del día y la hora, e involuntariamente, le salvó la vida Hitler.
Incluso Bernd F. von Loringhoven en su libro, En el búnker con Hitler, afirma que alguien quiso lavar la sangre de los oídos de Hitler con agua, pero finalmente no lo hizo. Eso volvió a salvarle la vida, porque el agua le hubiera causado una infección que hubiera acabado con su vida.
Como ves, se produjeron un cúmulo de casualidades realmente increíbles.
Saludos