Publicado: Mar Jun 02, 2009 2:09 am
por grognard
Recuerdo que la primera vez que ví esta película hubo un detalle que me impresionó mucho, y es el momento en el que el Cabo Hartmann (Tom Courtenay) le cuenta a Ulrike, la hija del general (Joanna Pettet), cómo consiguió su Cruz de Hierro. "Fui el único superviviente de mi unidad, y había que darle la Cruz a alguien" (o algo por el estilo). Me chocó mucho. Luego, cuando he ido teniendo más conocimiento sobre el tema, lo entendí mucho mejor.

Dejando aparte esa pequeña anécdota, contar que la historia se desarrolla en varias líneas argumentales. Por un lado, la investigación criminal que efectúa el Major Grau (Omar Shariff) para descubrir a un asesino de prostitutas, del cual lo único que se sabe es que es un general alemán, primero en Varsovia y más tarde en París en el verano de 1944. Por otro lado, la historia de amor entre Hartmann y Ulrike. Y por otro, como telón de fondo, la conspiración para matar a Hitler en el atentado del 20 de Julio. Y todo ello contado en una serie de flash-backs, puesto que la investigación de Grau no consigue cerrarse en aquellas fechas, y 20 años después, un colega de la policía francesa prosigue su investigación entrevistando a los protagonistas de la historia.

Particularmente me parece una película muy agradable de ver. No se trata de una película "de guerra" al uso, sino más bien un thriller bélico. Se hace un poco lenta, debido a que el desarrollo de la trama se va engarzando poco a poco. Al principio no se sabe muy bien por qué aparecen los diversos personajes, pero finalmente, todo se entremezcla y la historia tiene pleno sentido. Interesante el desarrollo de la conspiración para matar a Hitler, algo que aparece sutilmente durante el desarrollo del argumento, pero que "explota" literalmente hacia el final.

A destacar, desde mi punto de vista, la interpretación de Peter O'Toole como General Tanz, en uno de los papeles atormentados a los que nos suele tener acostumbrados, Peter Courtenay como Gefreiter Hartmann, y dos estupendos secundarios de lujo: un siempre estupendo Donald Pleasence, como General Kahlenberge, y Charles Gray como General von Seidlitz-Gabler. A destacar la anecdótica aparición de Christopher Plummer interpretando al Mariscal Rommel (apenas unos segundos).

En resumen, una película que no debería faltar en una videoteca bélica que se precie.