Publicado: Sab Nov 11, 2006 11:10 pm
Me lo leí hace unos pocos meses y la verdad no esta nada mal. La cruda realidad de la guerra.
"Se cedían las trincheras tramo a tramo. Los muertos se amontonaban, y tras los muros de sus cuerpos despedazados seguían combatiendo. Mís camaradas caían despedazados por los impactos, heridos, con ataques de nervios. Milagrosamente escapé una y otra vez a las granadas y me hice imprudente. Ya no importaba. Parecía que nadie dependía ya de nosotros. Ya no no arriesgábamos nada, no cavilábamos, solo esperábamos el final. Conservamos la compostura y la calma como una máscara, fumamos, comimos. Luego huimos precipitadamente a través de las trincheras taponadas y no salvamos nada. Los rusos estaban lejos, pero nadie pensó en oponer resiténcia. A nadie le quedaba voluntad ni fuerzas....... nada importaba, y preferíamos caer hoy antes que mañana o, si el destino era misericordioso con nosotros, ser heridos."
"Se cedían las trincheras tramo a tramo. Los muertos se amontonaban, y tras los muros de sus cuerpos despedazados seguían combatiendo. Mís camaradas caían despedazados por los impactos, heridos, con ataques de nervios. Milagrosamente escapé una y otra vez a las granadas y me hice imprudente. Ya no importaba. Parecía que nadie dependía ya de nosotros. Ya no no arriesgábamos nada, no cavilábamos, solo esperábamos el final. Conservamos la compostura y la calma como una máscara, fumamos, comimos. Luego huimos precipitadamente a través de las trincheras taponadas y no salvamos nada. Los rusos estaban lejos, pero nadie pensó en oponer resiténcia. A nadie le quedaba voluntad ni fuerzas....... nada importaba, y preferíamos caer hoy antes que mañana o, si el destino era misericordioso con nosotros, ser heridos."