Publicado: Jue Oct 15, 2009 1:12 am
por ParadiseLost
Hola a todos.
Y es que la verdad, leer ciertas publicaciones, o escuchar comentarios de los que van vendiendo libros por ahí diciendo que Hitler no murió en el bunker, que ahora se apoyen en el descubrimiento de que el cráneo de Hitler podría pertenecer a una mujer, y afirmen que esta es la prueba definitiva, empieza a mosquear.

Ya en un programa de radio de los sábados por la madrugada, aquí en España relacionado con el misterio, se hacía una entrevista a Abel Basti sobre este tema, y no tardó en afirmar que ésta es la prueba que confirma que sus investigaciones tenían un fundamento. Y como él, se han apuntado al carro unos cuantos más. Lo mejor de todo, es que las supuestos indicios que aportaba Basti se basaban, por ejemplo, en que Stalin, hasta el día de su muerte, afirmó no haber encontrado el cadáver de Hitler. Claro, pero eso tiene una explicación: a Stalin le interesaba más que se difundiese el bulo de que Hitler había escapado, pero eso lo utilizaba Basti para camuflar la verdadera razón y disfrazarla a su manera. ¿Manipulación o ignorancia? Otro indicio, según él, era que el 70% de encuestados en Argentina creían que Hitler había escapado del búnker. Eso lo que prueba es la falta de conocimientos que existen sobre el tema, nada más. Y claro, el hecho del descubrimiento del trozo del cráneo, según estos investigadores, demuestra que no pertenece a Hitler, y por tanto que escapó. Lo que demuestra es que los soviéticos hicieron una chapuza en su momento al recoger las pruebas, pero nada más. Por supuesto, ninguno de estos investigadores a nombrado la mandíbula, porque claro, ahí no hay nada que hacer.

Y digo esto porque no recordaba quien lo hizo en su momento, pero por fin lo encontré. En el año 2002, el médico forense Mark Benecke, gracias a la financiación de National Geographic, pudo examinar en Moscú, la supuesta mandíbula de Hitler, que ahora estaba en poder del archivo estatal ruso. Allí comparó una radiografía de la dentadura de Hitler con el trozo de mandíbula, y llegó a la conclusión de que coincidía al 100% con la del famoso dictador, y la pieza clave era el gran puente que había en esa mandíbula, que era exactamente igual al de la placa. Y ya en 1945, tal como apunté, Katchen Heusermann y Fritz Echtmann lo ratificaron en su momento.
Pero claro, de esto no se dice nada.

Saludos