Publicado: Sab Jul 27, 2013 4:01 pm
por Capitan Miller
Y el Tío Iosif decía así:

El dilema de la guerra o la paz ha entrado en una fase crítica para nosotros. Si accedemos a un tratado de asistencia mutua con Francia y Gran Bretaña, Alemania desistirá de sus planes para con Polonia y encontrará una manera de "modus vivendi" con las potencias occidentales. Se evitará la guerra, pero los sucesos posteriores podrían ser peligrosos para la URSS. Si aceptamos la propuesta de Alemania de firmar un pacto de no agresión, obviamente atacará a Polonia y la intervención de Francia e Inglaterra en la guerra sería inevitable. Europa Occidental se verá expuesta a la agitación social y el desorden, y bajo esas condiciones tendremos muchas oportunidades de mantenernos al margen del conflicto y esperar una entrada en la guerra que sea ventajosa para nosotros.

La experiencia de los últimos veinte años nos demuestra que en tiempo de paz es imposible alcanzar en Europa un movimiento comunista lo suficientemente fuerte como para que un partido bolchevique alcance el poder. La dictadura del partido sólo será posible como resultado de una guerra a gran escala. Por tanto, la decisión a tomar está clara. Aceptaremos la propuesta alemana y, diplomáticamente, despediremos a la delegación anglo-francesa. La primera ventaja fruto de tal decisión será la destrucción de Polonia hasta Varsovia, incluyendo Ucrania y Galizia (nota: se refiere a dichos territorios dentro de las fronteras polacas). Alemania nos garantizará completa libertad de acción en los Países Bálticos y no pondrá objeción al retorno de Besarabia a la URSS. También está dispuesta a concedernos una zona de influencia en Rumanía, Bulgaría y Hungría, quedando abierta una propuesta sobre Yugoslavia.

Al mismo tiempo, debemos prever las consecuencias de una derrota, y también de una victoria, de Alemania. En caso de derrota la sovietización de Alemania se convierte en inevitable, así como la creación de un gobierno comunista. Pero no debemos olvidar que dicha sovietización estará en peligro si se produce como resultado de una guerra corta. En ese caso, Inglaterra y Francia aún serán lo suficientemente poderosas como para capturar Berlín y destruir el gobierno soviético. Y nosotros no estaríamos en condiciones de acudir en la ayuda de nuestros camaradas bolcheviques alemanes.

Por tanto, nuestra tarea consiste en asegurarnos de que Alemania pueda mantenerse en guerra el mayor tiempo posibles para que una Gran Bretaña y Francia debilitadas no sean capaces de derrotar a la Alemania Soviética. Manteniendo una posición de neutralidad y esperando su momento, la URSS podrá proporcionar ayuda al gobierno alemán actual, tanto material como alimentaria y sin que ello suponga riesgo alguno para nuestra economía ni nuestro ejército.

Igualmente, debemos mantener una propaganda comunista activa, particularmente en el bloque Anglo-Francés y muy principalmente en Francia. Debemos estar preparados para que una vez estalle la guerra, el partido se vea forzado en dichos países a dejar la legalidad y continuar su actividad en la clandestinidad. Sabemos que supondrá grandes sacrificios, pero nuestros camaradas franceses no pondrán objeción a ello. En primer lugar, su tarea será la desintegración y desmoralización del ejército y la policía. Si ello se ejecuta de modo satisfactorio, la seguridad de la Alemania Soviética estará asegurada y hará posible la sovietización de Francia.

Para llevara a cabo dichos planes, es necesario que la guerra continúe durante el mayor tiempo posible y es en esa dirección en la que debemos concentrar todas las fuerzas que poseemos en Europa Occidental y los Balcanes.

Examinemos ahora una segunda posibilidad, la victoria de Alemania. Algunos aseguran que ello supondría un grave peligro para nosotros. Hay una parte de verdad en ese argumento, pero sería un error creer que dicho peligro pudiera ser tan grande e inminente como muchos imaginan. Si Alemania se alza victoriosa lo hará tan exhausta que iniciar un conflicto armado con la URRS será imposible antes de diez años. Su principal preocupación será mantener el control sobre las derrotadas Francia y Gran Bretaña, e impedir su resurgimiento. Por otra parte, una Alemania victoriosa tendrá enormes territorios a su disposición y estará ocupada durante muchos años explotándolos y estableciendo regímenes pro-alemanes en dichos territorios. Es obvio, por tanto, que Alemania estará demasiado ocupada en otros lugares para volverse contra nosotros. Y hay algo más que influirá en nuestra seguridad. En una Francia derrotada, el Partido Comunista siempre será fuerte. Una revolución comunista será casi inevitable y podremos utilizar la situación para acudir en ayuda de Francia y convertirla en nuestro aliado. Progresivamente, todas las naciones bajo la "protección" de una Alemania triunfante serán nuestras aliadas y tendremos un amplio campo de acción para el desarrollo de una revolución mundial.

¡Camaradas! Es por el interés de la URSS, patria de los trabajadores, que estalle una guerra entre el Reich y el bloque capitalista anglo-francés. Debemos hacer todo lo posible para asegurarnos de que esa guerra tenga lugar y dure tanto como sea posible para debilitar a ambos bandos. Es precisamente por esa razón por lo que debemos aceptar el pacto propuesto por Alemania y trabajar por el objetivo de una guerra larga. Debemos fortalecer las actividades de propaganda en los países en guerra para de ese modo estar preparados para el momento en que la guerra termine.


Perdonad por algunos horrores de traducción, pero creo que el documento es lo suficientemente revelador como para entender cuales eran los intereses reales de Stalin respecto de la SGM y sus consecuencias. Por eso, se me hace difícil de digerir el artículo sobre como Occidente desperdició la ayuda de la URSS para evitar el estallido de la guerra.

Por cierto, la fuente empleada es el mismo libro que cité en el post anterior, What Stalin Knew, de David Murphy.

Saludos.