Publicado: Lun Oct 24, 2011 3:46 pm
por Domper
Desastre

HMS Geryon y el demonio del fuego. Artículo de Luis Jar Torre publicado en la Revista General de Marina (1)

“… el SS Calgarian era un buque de pasaje grande y moderno, construido para cubrir la lucrativa línea del Atlántico Norte. Su vida estaba destinada a recorrer el Atlántico Norte, esquivando hielos y temporales y sin saber nada de esas cometas motorizadas que Wright, Dumont y otros locos se empeñaban en volar. Pero una mal día de 1914 un Serbio llamado Prinzip decidió seguir la tradición serbia de iniciar guerras pegándole un tiro a un archiduque…”

“… La actuación del HMS Campania en Jutlandia había demostrado que se necesitaba algo mejor pensado y menos vetusto. A la Royal Navy le sobraban los cruceros auxiliares, y el turismo a Norteamérica había perdido atractivo gracias a los submarinos, por lo que el almirantazgo pudo comprar el Calgarian y su gemelo Alsatian a precio de ocasión…

“… El hangar abierto del Princess había sido muy incómodo, por lo que se construyó una superestructura cerrada en el que los mecánicos podrían trabajar con comodidad…”

“… La urgencia de la conversión hizo que se olvidase retirar todas esas alfombras, muebles, barandillas de madera y demás. El Calgarian por fuera parecía un adefesio de colores (la pintura de camuflaje no era favorecedora) pero su interior era el de un crucero de lujo que en poco se parecía a los baqueteados destructores. El Geryon era el buque más solicitado para traslados, por los que querían entrar, y por los que querían salir tras la primera singladura…”

“… El fuego había sido el enemigo del navegante. La introducción de las calderas de carbón invitó a un demonio a bordo, pero la construcción e acero parecía haberlo controlado. La Gran Guerra trajo, entre otras innovaciones, la utilización de combustibles líquidos. Mover líquidos es más descansado y más limpio que palear carbón, pero nadie recordó al demonio del fuego al que ahora se alimentaba…

… El desastre del Princess mostró como la mezcla de aviones, gasolina y lujos no era buena combinación. Pero se echó la culpa a los torpedos y no al fuego...”

“… En su primera misión el Geryon ya dio aviso de sus cualidades cuando se atravesó a una ola y dio un bandazo a estribor que hizo caer dos aviones por la banda…”

“… El 21 de Septiembre de 1919 un piloto novato, procedente de la RAF, trataba de apontar un D.H.9 en el Geryon. Fue el momento elegido para un bandazo que no solo sacudió a la dotación, sino que logró que el D.H.9 se estampase contra la cubierta, regándola de gasolina ardiente. Esta se filtró por la tablazón de la cubierta al hangar inferior, donde otros seis aviones se estaban preparando pasa un ejercicio de tiro. Los seis armadijos de madera, tela y gasolina ardieron como teas y extendieron el fuego en el hangar. Este se convirtió en un horno en el que nadie podía entrar… ni salir. La dotación de cubierta, incluyendo el Capitán Sommers, quedó aislada en una especie de parrilla flotante y tuvo que saltar por la borda. Los esfuerzos para extinguir el fuego eran inútiles: faltaba coordinación, faltaban mangueras y sobraban cables y tuberías que extendían el fuego, que se cebaba con alfombras y muebles produciendo nubes de numo grasiento…” (2)

“… A las 12:17 la dotación empezó a abandonar el buque espontáneamente. Los “maquis” se olieron algo raro cuando un chorro de humo y llamas entró por una ventilación, y abandonaron la sala de máquinas como un solo hombre…”

“… El comité de investigación decidió que el barco podía se reflotado, pero que su reparación sería antieconómica …


(1) Pido mil perdones a Luis Jar Torre, cuyos artículos además de interesantísimos son tronchantes, y de los que os recomiendo su lectura. Ha escrito muchos artículos sobre desastres navales, pero, lógicamente, no ha podido hacerlo de un buque nacido de mi imaginación. Espero haber sabido imitar su inimitable estilo… perdón, se me pegan sus dichos.

(2) El incendio es completamente inventado, pero por desgracia la historia naval está llena de hechos semejantes. Uno de los más notables fue el incendio que acabó con el SS Normandie cuando estaba siendo transformado en transporte de tropas en Nueva York. Una chispa de un soldador incendió unos chalecos salvavidas, y el fuego se extendió por todo el buque cebándose en alfombras, muebles, marquesinas, etcétera. Tras varios fiascos (por ejemplo, que las mangueras americanas no conectaban con las bocas francesas) el barco zozobró.

Un accidente similar se produjo en el HMS Dasher, cuando un Swordfish inició un fuego en el hangar que no pudo ser contenido y luego una cadena de explosiones. Lo mismo pasó en varios portaaviones de escolta y en cruceros auxiliares tras ser atacados por elenemigo: no era un problema de la construcción civil, sino de una conversión inadecuada que no hacía hincapié en las medidas de protección pasiva y la compartimentación.

Tras la SGM, con esas lecciones aprendidas, hubo varios accidentes graves en portaaviones (el más grave el del Forrestal, pero también en el Oriskany, el Enterprise o el Indomitable, pero ninguno se hundió. Aunque se estuvo cerca de ordenar el abandono del Forrestal.

Saludos