Publicado: Mié Mar 09, 2011 5:31 am
Pablo Picasso y los nazis
A manera de anécdota quiero comentar que un profesor, cuando me tocó cursar la materia Historia del Arte, hablando del tema VANGUARDIAS y sobre Picasso en particular, dijo que unos oficiales de las ss pretendieron comprar EL GUERNICA, y estando en el taller parisino del maestro le preguntaron por la obra en cuestión: "..ésto lo hizo usted?...", a lo que Picasso respondió: "NÓ, ESTO LO HICIERON USTEDES", en clara alusión al bombardeo de la localidad española por fuerzas alemanas "aliadas" a Franco en la Guerra Civil Española.
El Guernica, todo un símbolo de la bestialidad de la guerra

Fuente: http://mirartegaleria.blogspot.com/2010 ... casso.html
Gracias a Grognard que me "sopló" un link, ahóra puden fiarse de la anécdota que les comenté anteriormente, les agradecería qu lo visiten:
http://cualquiertiempodormido.blogspot. ... rnica.html
Picasso y la Segunda Guerra Mundial
Al comienzo de la contienda el pintor retorna a París, ya que se encontraba "de gira" por otros lugares de Francia. Algo que deprimió al maestro es ver a la "ciudad luz" sumida en una aterradora preparación ante una posible invasión alemana: luces apagadas, refugios antiaéreos, gente desmoralizada por doquier. También fueron movilizados varios de sus compadres franceses. Previniendo el desembarco germano se muda a Royan con su familia, aunque continúa haciendo constantes visitas a Paris, a fin de poner a salvo su obra que corría peligro.
En aquélla época esboza numerosos caballos con destino al frente y también figuras de mujeres muy raras, en actitud desesperada, reflejo de lo que sentía en aquel momento de peligro mundial.
Daba la impresión de ser un demente que persigue enloquecido todas las formas de expresión al mismo tiempo. Pero no es un loco sino un genio, en lo que todo el mundo está de acuerdo.
Estuvo en la calle Boetie de París, para recoger unos útiles de trabajo , y vió como empezaban a escasear los materiales plásticos, por lo que se vió obligado a usar otros elementos para seguir trabajando. Otro viaje a París sirvió para que llevase a un banco una gran cantidad de obras suyas, y también de otros artistas amigos, Matisse, Cézzane, Renoir y Rousseau, todo ello por un valor incalculable. En París todo estaba en suspenso, incluso la cultura, a causa del hambre y la destrucción, en cambio, en América y principalmente Nueva York, la vida proseguía con su ritmo normal, tal es así que se organiza una exposición restropctiva en el Museo de Arte Moderno (MOMA) de ésa ciudad, que fué un verdadero éxito, pero a Picasso apenas le emocionó, añoraba París y su ambiente bohemio por lo que en la primavera de 1.940 retorna a la "ex Ciudad Luz" y visita los cafés donde se reunía con sus amigos, como una liberación del encierro que soportaba en Royan. En el café de Flore por ejemplo se encuentra con Paul Sartre, y Simon de Beauvoir.
Ocupación alemana de Francia
En uno de sus viajes a París, Picasso se puso en contacto con los exiliados españoles que se encontraban refugiados en la capital francesa, y a muchos los ayudo de acuerdo a sus posibilidades. Entre dichos refugiados se encontraba Mercedes Guillén, una escritora catalana que después publicó Picasso en 1.975.
En Royan Picasso asiste a la llegada de las tropas alemanas con sus armas y el éxito de la victoria retratado en su arrogancia.
La tristeza inmensa que ello le produjo quedó debidamente plasmada en su obra "mujer sentada peinándose", también sin duda, a causa de la pesadumbre, continuó pintando desnudos femeninos y cabezas de un confusionismo dislocado.
Como toda Francia estaba ya ocupada por los alemanes, de nada le servía vivir en Royan, por lo cual el 25 de agosto de 1.940 regresó a París, y organizó nuevamente su vida en la calle Boetie.
El maestro contaba ya con 60 años, pero estaba fuerte y con una asombrosa vitalidad. Los alemanes, considerándole un mal artista ya que no entendían sus obras ni estilo, decidieron ayudarle pese a todo, pero él, aunque encubiertamente, rehusó su ayuda tanto como le fué posible en aquélla época de estrecheces y carencias de casi todo. Rechazaba casi abiertamente el régimen nazi, y sin embargo nunca fué molestado pese a las repetidas visitas de oficiales alemanes a su estudio.
Fuente: Colección Grandes Biografías, Picasso, Edimat Libros S.A., Madrid, España
A manera de anécdota quiero comentar que un profesor, cuando me tocó cursar la materia Historia del Arte, hablando del tema VANGUARDIAS y sobre Picasso en particular, dijo que unos oficiales de las ss pretendieron comprar EL GUERNICA, y estando en el taller parisino del maestro le preguntaron por la obra en cuestión: "..ésto lo hizo usted?...", a lo que Picasso respondió: "NÓ, ESTO LO HICIERON USTEDES", en clara alusión al bombardeo de la localidad española por fuerzas alemanas "aliadas" a Franco en la Guerra Civil Española.
El Guernica, todo un símbolo de la bestialidad de la guerra

Fuente: http://mirartegaleria.blogspot.com/2010 ... casso.html
Gracias a Grognard que me "sopló" un link, ahóra puden fiarse de la anécdota que les comenté anteriormente, les agradecería qu lo visiten:
http://cualquiertiempodormido.blogspot. ... rnica.html
Picasso y la Segunda Guerra Mundial
Al comienzo de la contienda el pintor retorna a París, ya que se encontraba "de gira" por otros lugares de Francia. Algo que deprimió al maestro es ver a la "ciudad luz" sumida en una aterradora preparación ante una posible invasión alemana: luces apagadas, refugios antiaéreos, gente desmoralizada por doquier. También fueron movilizados varios de sus compadres franceses. Previniendo el desembarco germano se muda a Royan con su familia, aunque continúa haciendo constantes visitas a Paris, a fin de poner a salvo su obra que corría peligro.
En aquélla época esboza numerosos caballos con destino al frente y también figuras de mujeres muy raras, en actitud desesperada, reflejo de lo que sentía en aquel momento de peligro mundial.
Daba la impresión de ser un demente que persigue enloquecido todas las formas de expresión al mismo tiempo. Pero no es un loco sino un genio, en lo que todo el mundo está de acuerdo.
Estuvo en la calle Boetie de París, para recoger unos útiles de trabajo , y vió como empezaban a escasear los materiales plásticos, por lo que se vió obligado a usar otros elementos para seguir trabajando. Otro viaje a París sirvió para que llevase a un banco una gran cantidad de obras suyas, y también de otros artistas amigos, Matisse, Cézzane, Renoir y Rousseau, todo ello por un valor incalculable. En París todo estaba en suspenso, incluso la cultura, a causa del hambre y la destrucción, en cambio, en América y principalmente Nueva York, la vida proseguía con su ritmo normal, tal es así que se organiza una exposición restropctiva en el Museo de Arte Moderno (MOMA) de ésa ciudad, que fué un verdadero éxito, pero a Picasso apenas le emocionó, añoraba París y su ambiente bohemio por lo que en la primavera de 1.940 retorna a la "ex Ciudad Luz" y visita los cafés donde se reunía con sus amigos, como una liberación del encierro que soportaba en Royan. En el café de Flore por ejemplo se encuentra con Paul Sartre, y Simon de Beauvoir.
Ocupación alemana de Francia
En uno de sus viajes a París, Picasso se puso en contacto con los exiliados españoles que se encontraban refugiados en la capital francesa, y a muchos los ayudo de acuerdo a sus posibilidades. Entre dichos refugiados se encontraba Mercedes Guillén, una escritora catalana que después publicó Picasso en 1.975.
En Royan Picasso asiste a la llegada de las tropas alemanas con sus armas y el éxito de la victoria retratado en su arrogancia.
La tristeza inmensa que ello le produjo quedó debidamente plasmada en su obra "mujer sentada peinándose", también sin duda, a causa de la pesadumbre, continuó pintando desnudos femeninos y cabezas de un confusionismo dislocado.
Como toda Francia estaba ya ocupada por los alemanes, de nada le servía vivir en Royan, por lo cual el 25 de agosto de 1.940 regresó a París, y organizó nuevamente su vida en la calle Boetie.
El maestro contaba ya con 60 años, pero estaba fuerte y con una asombrosa vitalidad. Los alemanes, considerándole un mal artista ya que no entendían sus obras ni estilo, decidieron ayudarle pese a todo, pero él, aunque encubiertamente, rehusó su ayuda tanto como le fué posible en aquélla época de estrecheces y carencias de casi todo. Rechazaba casi abiertamente el régimen nazi, y sin embargo nunca fué molestado pese a las repetidas visitas de oficiales alemanes a su estudio.
Fuente: Colección Grandes Biografías, Picasso, Edimat Libros S.A., Madrid, España