Publicado: Lun Nov 27, 2006 10:51 am
Pues a eso me refiero, Capi Miller. Apocalypse Now es la guerra de Vietnam y es a partir de esa guerra donde empieza a abordarse el tema de las drogas, como dice jacbass, pero ¿qué pasa con los consumos antes de Vietnam?, ¿quieren hacernos creer que no se daban?, ¿o es que resulta muy vergonzoso reconocer que parte de las heroicidades que llevaron a cabo era bajo los efectos de un ciego que te pees?. Lo de Vietnam fue de escándalo. No voy a colgarlo aquí (respetaré la temática del foro) pero si alguien tiene curiosidad le basta con pinchar en el enlace que puse al final del artículo y que lea, merece la pena.
No creo que se trate tanto una cuestión de censura como de reconocimiento. La IIGuerra Mundial perdura en el recuerdo de todos (sobre todo en el de los yankis) como, y voy a citar tus propias palabras, Miller, "la última guerra romántica": mancillar ese recuerdo sacando a flote la descomunal drogodependencia que tenía la peña es impensable. Vietnam la perdieron...poco importa lo que digas, escribas o filmes de aquella guerra "humillante" para el pueblo americano.
Volviendo a la II Guerra Mundial,una de las "golosinas" más codiciadas era la Syrette:
Durante la Segunda Guerra Mundial la empresa farmacéutica Squibb desarrolló un método que permitía la aplicación de dosis controladas de la droga a los soldados heridos, para mitigarles el dolor. Squibb produjo el llamado Syrette, que era como un tubo de pasta de dientes en miniatura que contenía la morfina. En vez de desenroscar la tapa como se hace con los dentífricos, en el Syrette el extremo era sellado. Una aguja acoplada al tubo era utilizada para perforar el sello. Para evitar las sobredosis, una vez administrada la droga, se colocaba el tubo en el collar con las placas de identificación que los soldados llevan en el cuello. La pequeña dosis combinada con el agotamiento físico era suficiente para dejar inconsciente al herido y de esa manera se evitaba que otro médico administrara nuevamente la droga.
Cuantas veces hemos visto en las pelis las clásicas escenas de: ¡¡médico!!, ¡¡médico!! cuando alguien caía herido; llegaba el médico y ,atravesando la ropa incluso (viva la asepsia), le inyectaba al herido su chute de morfina y si la cosa estaba muy fea, los chutes eran varios...Bueno, pues ya teníamos un adicto y el grado de adicción es muchísimo mayor cuando se inyecta el opiáceo que cuando se inhala o se fuma.
De modo que cuando les pegaba el monazo buscaban estos graciosos y simpáticos -tubitos en miniatura- aunque tuvieran que robárselos a su padre, y esto es literal: con el síndrome de abstinencia no reconoces ni a tu hermano de sangre, ni de genes, ni de lo otro, sea lo que sea -lo otro-. Tengo entendido que estas circunstancias se daban con una frecuencia preocupante...y peligrosa. Nada mejor entonces que proporcionar drogas,generosamente, a los chicos para evitar conflictos entre ellos. Bastante tenían con los alemanes, no jodamos.
Entre unas cosas y otras aquella guerra acabó con millones de vidas, pero muchos otros miles que sobrevivieron tuvieron que cargar con su toxicomanía el resto de sus vidas.
Y con las vivencias que trajeron.
Mejor vivir colgado que cuerdo, no me extraña, ¡pobres, que horror de cabezas!.
Besitos a todos de la recluta pelona
P.D.
jajajajaja, jacbass, lo de los besos que dice el capitan Miller no se refieren a mí; a lo que él se refiere es que vosotros os conforméis con sus saludos, que nada de besos para el resto. Como él suele decir "que corra el aire, ¿eh?"
P.D.
Vale, la informática no es lo mio ni de lejos, pero me encantaría que alguien me explicase porque demonios sale publicidad de drogas al final de algunos mensajes...
No creo que se trate tanto una cuestión de censura como de reconocimiento. La IIGuerra Mundial perdura en el recuerdo de todos (sobre todo en el de los yankis) como, y voy a citar tus propias palabras, Miller, "la última guerra romántica": mancillar ese recuerdo sacando a flote la descomunal drogodependencia que tenía la peña es impensable. Vietnam la perdieron...poco importa lo que digas, escribas o filmes de aquella guerra "humillante" para el pueblo americano.
Volviendo a la II Guerra Mundial,una de las "golosinas" más codiciadas era la Syrette:
Durante la Segunda Guerra Mundial la empresa farmacéutica Squibb desarrolló un método que permitía la aplicación de dosis controladas de la droga a los soldados heridos, para mitigarles el dolor. Squibb produjo el llamado Syrette, que era como un tubo de pasta de dientes en miniatura que contenía la morfina. En vez de desenroscar la tapa como se hace con los dentífricos, en el Syrette el extremo era sellado. Una aguja acoplada al tubo era utilizada para perforar el sello. Para evitar las sobredosis, una vez administrada la droga, se colocaba el tubo en el collar con las placas de identificación que los soldados llevan en el cuello. La pequeña dosis combinada con el agotamiento físico era suficiente para dejar inconsciente al herido y de esa manera se evitaba que otro médico administrara nuevamente la droga.
Cuantas veces hemos visto en las pelis las clásicas escenas de: ¡¡médico!!, ¡¡médico!! cuando alguien caía herido; llegaba el médico y ,atravesando la ropa incluso (viva la asepsia), le inyectaba al herido su chute de morfina y si la cosa estaba muy fea, los chutes eran varios...Bueno, pues ya teníamos un adicto y el grado de adicción es muchísimo mayor cuando se inyecta el opiáceo que cuando se inhala o se fuma.
De modo que cuando les pegaba el monazo buscaban estos graciosos y simpáticos -tubitos en miniatura- aunque tuvieran que robárselos a su padre, y esto es literal: con el síndrome de abstinencia no reconoces ni a tu hermano de sangre, ni de genes, ni de lo otro, sea lo que sea -lo otro-. Tengo entendido que estas circunstancias se daban con una frecuencia preocupante...y peligrosa. Nada mejor entonces que proporcionar drogas,generosamente, a los chicos para evitar conflictos entre ellos. Bastante tenían con los alemanes, no jodamos.
Entre unas cosas y otras aquella guerra acabó con millones de vidas, pero muchos otros miles que sobrevivieron tuvieron que cargar con su toxicomanía el resto de sus vidas.
Y con las vivencias que trajeron.
Mejor vivir colgado que cuerdo, no me extraña, ¡pobres, que horror de cabezas!.
Besitos a todos de la recluta pelona
P.D.
jajajajaja, jacbass, lo de los besos que dice el capitan Miller no se refieren a mí; a lo que él se refiere es que vosotros os conforméis con sus saludos, que nada de besos para el resto. Como él suele decir "que corra el aire, ¿eh?"
P.D.
Vale, la informática no es lo mio ni de lejos, pero me encantaría que alguien me explicase porque demonios sale publicidad de drogas al final de algunos mensajes...