Publicado: Mar Dic 15, 2009 12:36 am
En el transcurso de la sombria y fatal noche del 5 al 6 de diciembre, 1941, el general Liebenstein, jefe de Estado Mayor de Guderian, y el general baron Leo von Geyr estaban junto a su jefe cuando éste descolgó el aparato para despertar al comandante del Grupo de ejércitos del Centro.
Y al otro extremo del hilo, torturado por calambres de estomago, Fedor von Bock oyó a Guderian quien le notificaba que sus tropas se disponían a abandonar las posiciones.
-¡No haga usted eso, Guderian! -suplicó el feldmariscal-. Vaya al frente para juzgar en "si tu" antes de tomar una decisión tan grave...
El tono cansado, pero sarcástico, del jefe del 2º Ejército blindado, resonó en el auricular.
-¿Donde cree usted que estoy, señor mariscal? -respondió Guderian- ¿En Orel? Estoy en Yasnaina.Poliana y se está luchando junto a mi puesto de mando.
Y para confirmar aquellas palabras, Guderian acercó el auricular a la ventana para transmitir a Orcha el rugido de los cañones rusos, en torno a la casa de León Tolstoi
Extraido de Grandes “dossiers” del III Reich de jacques Robichon
Y al otro extremo del hilo, torturado por calambres de estomago, Fedor von Bock oyó a Guderian quien le notificaba que sus tropas se disponían a abandonar las posiciones.
-¡No haga usted eso, Guderian! -suplicó el feldmariscal-. Vaya al frente para juzgar en "si tu" antes de tomar una decisión tan grave...
El tono cansado, pero sarcástico, del jefe del 2º Ejército blindado, resonó en el auricular.
-¿Donde cree usted que estoy, señor mariscal? -respondió Guderian- ¿En Orel? Estoy en Yasnaina.Poliana y se está luchando junto a mi puesto de mando.
Y para confirmar aquellas palabras, Guderian acercó el auricular a la ventana para transmitir a Orcha el rugido de los cañones rusos, en torno a la casa de León Tolstoi
Extraido de Grandes “dossiers” del III Reich de jacques Robichon