Publicado: Sab Oct 18, 2008 2:18 pm
Hola a todos:
Malaparte, en su obra Kapput, cuenta una anécdota sobre Dietrich bastante significativa de la catadura de este individuo.
"Me hubiera gustado leer en sus ojos, en su frente, la misma fría crueldad que me habían revelado los ojos y la frente del obergruppenfuher Dietrich, cuando le conté que los prisioneros soviéticos se comían los cadáveres de sus compañeros en el campo de Smolensko. ¡ Dietrich se echó a reír! Había encontrado al obergruppenfuher Dietrich, al sanguinario Dietrich, comandante de la guardia personal de Hitler, en la villa de la embajada de Italia, situada en las orillas del lago Wannsee, cerca de Berlín. Fui atraído de forma extraña por su rostro pálido, sus ojos increíblemente fríos, por sus enormes orejas y su reducida boca de pez. Dietrich se había echado a reír:
¿Los comen a gusto?-me preguntó. Y reía abriendo de par en par su exigua boca de pez de rosado paladar. Mostrando los dientes, también de pez, muy juntos y agudos."
Curcio Malaparte- Kapput ISBN:84-226-29763
Este hombre tuvo la suerte de contar entre sus oficiales de EM de militares tan preparados como Bittrich. Este, cuenta en sus memorias ,que en la invasión de Polonia se pasó más de una hora explicando delante de un mapa una situación operacional.El ínclito Dietrich no se entero de nada.
Saludos.
Malaparte, en su obra Kapput, cuenta una anécdota sobre Dietrich bastante significativa de la catadura de este individuo.
"Me hubiera gustado leer en sus ojos, en su frente, la misma fría crueldad que me habían revelado los ojos y la frente del obergruppenfuher Dietrich, cuando le conté que los prisioneros soviéticos se comían los cadáveres de sus compañeros en el campo de Smolensko. ¡ Dietrich se echó a reír! Había encontrado al obergruppenfuher Dietrich, al sanguinario Dietrich, comandante de la guardia personal de Hitler, en la villa de la embajada de Italia, situada en las orillas del lago Wannsee, cerca de Berlín. Fui atraído de forma extraña por su rostro pálido, sus ojos increíblemente fríos, por sus enormes orejas y su reducida boca de pez. Dietrich se había echado a reír:
¿Los comen a gusto?-me preguntó. Y reía abriendo de par en par su exigua boca de pez de rosado paladar. Mostrando los dientes, también de pez, muy juntos y agudos."
Curcio Malaparte- Kapput ISBN:84-226-29763
Este hombre tuvo la suerte de contar entre sus oficiales de EM de militares tan preparados como Bittrich. Este, cuenta en sus memorias ,que en la invasión de Polonia se pasó más de una hora explicando delante de un mapa una situación operacional.El ínclito Dietrich no se entero de nada.
Saludos.