Publicado: Vie Nov 02, 2007 1:17 pm
por Kurt_Steiner
Entrando en Villers-Bocage.

En estos momentos el Tigre de Wittmann se dirigee cautelosamente hacia el centro de la ciudad, pasa por el lugar donde el el Cronwell del capitán Dyas se oculta. Cuando ve pasar al tanque germano por la calle Clémenceau (hoy Rue Pasteur), Dyas sale trás él, como atestigua John L. Cloudsley-Thompson, cuyo vehículo de mando era uno de los tres Cromwell destruídos por Wittmann. Mientras Cloudsley-Thompson observa con inquietiud a Dyas persiguiendo a Wittmann, éste se encuentra con un Shermann Firefly del Escuadrón "B", al mando del sargento Lockwood. Habiendo recibido el Tigre un ligero impacto proveniente del Firefly, Wittmann dio media vuelta a su vehiculo en una seccion de pared haciendo que los escombros cayeran sobre el vehiculo britanico. El capitan Dyas con su Cromwell, que había evitado el comienzo destructor del "Tigre" de Wittmann, esperaba a la salida de la calle transversal en la cual se ocultaba.

En la confusión original, Dyas, que mantiene a su Cromwell a una distancia segura del Tigre de Wittmann, aprovecha para disparar a su enemigo. Consigue que dos proyectiles de 75mm impacten en el vehículo germano, pero rebotan sin causar daños en el grueso blindaje del Tigre. Dyas no tiene tiempo de probar de nuevo. Wittmann se da cuetna del peligro y su cañón se gira para recompensar al ahora indefenso y expuesto vehículo inglés por su amable saludo. Con un preciso disparo, Woll vuela por los aires el tanque enemigo, saliendo Dyas despedido, ileso pero aturdido. Su artillero y su conductor no tienen la misma suerte.

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Solventado este asunto, Wittmann pasa por el incendiado vehículo de Dyas y prosigue su marcha por la calle Clémenceau. En ese momento, una granada de un cañón AT de 6 libras alcanza al Tigre en su único punto débil: las cadenas. No deja de ser irónico que, tras resistir los impactos de cañones más potentes, que el ligero 6 libras logre lo que mayores calibres no lograron...

Con uno de los piñones de la unidad de disco dañado por el impacto, el Tigre se para justo delante de la tienda de ropa de Huet-Godefroy. Sabiendo que una remota resistencia seria imposible, Wittmann y su tripulación salieron del vehiculo encaminandose 15 Kms pie hasta el cuartel de la Panzer Lehr, donde Wittmann informa de la situación.

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El dañado tanque de Wittmann

Más tarde, ese mismo día, la Panzer Lehr, junto a la 1ª Compañía del 101, al mando del SS-Hauptsturmführer Rolf Möbius, lanzan su contraataque. Sin el elemento sorpresa, el éxito no es tan rotundo como el de Wittmann.

En total, Wittmann destruye 21 tanques enemigos y un numero sin especificar de semiorugas y transportes de tropa. Sin duda, una de las hazañas mas asombrosas durante la guerra, habiendo aniquilado un avance enemigo prácticamente en solitario. Naturalmente las agencias de propaganda alemanas exageran desmesuradamente todas estas proezas y Wittmann al principio fue acreditado con la destruccion sin ayuda de 27 de los 30 tanques britanicos.

En los alrededores y centro de la ciudad de Villers-Bocage se destruyeron unos 30 tanques britanicos, asi como un numero no especificado de otros vehiculos durante la mañana del 13 de Junio de 1944. Del lado aleman 11 tanques quedaron fuera de combate, incluyendo 6 Tigres. Además del 222 de Michael Wittmann, tres de estos vehiculos mas tarde fueron reparados y regresan a la accion.

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Según el diario de guerra inglés, ese día se perdieron 20 Cromwells, 4 Fireflys, 3 Stuarts y 3 Shermans, junto a 16 Bren-Carriers y 14 semiorugas.