Publicado: Jue Nov 01, 2007 4:05 pm
Villers Bocage -3-
Tras su regreso de Villers Bocage más tarde, Michael Wittmann le quitó importancia a la acción, y la describió como un simple paseo a lo largo de la columna. En realidad, dista mucho de ser este sencillo ejercicio. Al ver la aparentemente inacabable columna británica, Wittmann enfila directamente su Tigre dirigido hacia los estacionarios vehículos del Escuadrón 'A' del 4 CLY, lanzando una andanada de fuego. Si se hubiera tratado de cualquier otro comandante y no Wittmann, y de haber estado al mando de cualquier otro vehículo que no fuera el Tigre I, el ataque hubiera podido parecer una locura.
Con el solitario Tigre cargando implacablemente hacia ellos, las tripulaciones del Escuadrón 'A', que estaban tranquilamente disfrutando de una taza de té y un cigarrillo en la orilla de la carretera, fueron cogidos completamente por sorpresa. Con poco o ningún tiempo para regresar a sus vehículos, por no hablar de maniobrar para encontrar una posición de tiro contra el temible Tiger, lo unico que pudieron hacer fue dispersarse y protegerse, abandonando sus vehículos, algunos de los cuales todavía tenían sus motores en marcha. Woll entonces comenzó la procesión, extendiendo la destrucción por doquier: primero destruyó un semioruga que estaba en la cabeza de la columna, bloqueando la carretera y evitando la posible huida de alguno de los vehículos detrás de él. El cargador de Wittmann, SS - Sturmmann Boldt, trabajaba como un poseso para mantener la tremenda tasa de fuego. Woll entonces hizo uso de la MG34, lanzando sobre el vehículo de reconocimiento que estaba junto al semioruga un vendaval de balas.
Mientras el fuego de la ametralladora frontal impedía que cualquiera de los miembros de la tripulaciones británicas saliesen de sus escondites, Wittmann volcó su atención a los vehículos convenientemente alineados a lo largo de la carretera. Dos Cromwells y un Firefly fueron destrozados, antes de que el temible 8.8 convirtiera al primero de los vehículos ligeros de 1 ª Rifle Brigade en un amasijo de hierros retorcidos. Cabe señalar la facilidad con la que estos vehículos fueron destruídos, la mayoría por el fuego pesado de las MG34 de Woll y del artillero frontal, el SS-Sturmmann Jonas. En total, un 15 vehículos y dos cañones antitanques de 6 libras son reducidos a despojos ardientes, seguidos por tres tanques ligeros Stuart.
Mapa del centro de Villers Bocage. La línea de puntos marca el camino de la ruta de los Panzers de la 101, y el rojo "x" marca el punto en el que abandonó Wittmann su Tigre al de ser alcanzado por un antitanque de 6 libras.
Al entrar en la propia ciudad, Wittmann se enceuntra con los cuatro Shermans pertenecientes a la plana de estado mayor regimental. Tres de estos tanques fueron rápidamente destruídos, incluidos dos M4A4 Sherman de mando. Wittmann, por supuesto, no sabe que estos vehículos no estaban armados. Woll destroza entonces con un proyectil de 8.8 el vehículo de reconocimiento del oficial de inteligencia, mientras la lluvia de metralla cae sobre la infantería que, llena de pánico, huye. Wittmann, entonces, abre fuego con la MG34 montada en la cúpula, y se unió a Woll arrasando el M3 que queda, que pertenece al oficial médico. El vehículo vuela por los aires y cae en el justo medio de la carretera, evitando cualquier huída
No contento con ello, Wittmann continuó su implacable avance, rodando hacia el oeste hacia el centro de Villers Bocage -. Sólo un pequeño número de vehículos enemigos había logrado escapar de la carnicería inicial, entre ellos los restantes Cromwell del cuartel regimental del 4 ª CLY, comandado por el Capitán Patrick Dryas, que se había ocultado en una apartada calle lateral. Para este momento, el Escuadrón 'B' estaba alertado de la presencia de los Tigres.
Tras su regreso de Villers Bocage más tarde, Michael Wittmann le quitó importancia a la acción, y la describió como un simple paseo a lo largo de la columna. En realidad, dista mucho de ser este sencillo ejercicio. Al ver la aparentemente inacabable columna británica, Wittmann enfila directamente su Tigre dirigido hacia los estacionarios vehículos del Escuadrón 'A' del 4 CLY, lanzando una andanada de fuego. Si se hubiera tratado de cualquier otro comandante y no Wittmann, y de haber estado al mando de cualquier otro vehículo que no fuera el Tigre I, el ataque hubiera podido parecer una locura.
Con el solitario Tigre cargando implacablemente hacia ellos, las tripulaciones del Escuadrón 'A', que estaban tranquilamente disfrutando de una taza de té y un cigarrillo en la orilla de la carretera, fueron cogidos completamente por sorpresa. Con poco o ningún tiempo para regresar a sus vehículos, por no hablar de maniobrar para encontrar una posición de tiro contra el temible Tiger, lo unico que pudieron hacer fue dispersarse y protegerse, abandonando sus vehículos, algunos de los cuales todavía tenían sus motores en marcha. Woll entonces comenzó la procesión, extendiendo la destrucción por doquier: primero destruyó un semioruga que estaba en la cabeza de la columna, bloqueando la carretera y evitando la posible huida de alguno de los vehículos detrás de él. El cargador de Wittmann, SS - Sturmmann Boldt, trabajaba como un poseso para mantener la tremenda tasa de fuego. Woll entonces hizo uso de la MG34, lanzando sobre el vehículo de reconocimiento que estaba junto al semioruga un vendaval de balas.
Mientras el fuego de la ametralladora frontal impedía que cualquiera de los miembros de la tripulaciones británicas saliesen de sus escondites, Wittmann volcó su atención a los vehículos convenientemente alineados a lo largo de la carretera. Dos Cromwells y un Firefly fueron destrozados, antes de que el temible 8.8 convirtiera al primero de los vehículos ligeros de 1 ª Rifle Brigade en un amasijo de hierros retorcidos. Cabe señalar la facilidad con la que estos vehículos fueron destruídos, la mayoría por el fuego pesado de las MG34 de Woll y del artillero frontal, el SS-Sturmmann Jonas. En total, un 15 vehículos y dos cañones antitanques de 6 libras son reducidos a despojos ardientes, seguidos por tres tanques ligeros Stuart.
Mapa del centro de Villers Bocage. La línea de puntos marca el camino de la ruta de los Panzers de la 101, y el rojo "x" marca el punto en el que abandonó Wittmann su Tigre al de ser alcanzado por un antitanque de 6 libras.
Al entrar en la propia ciudad, Wittmann se enceuntra con los cuatro Shermans pertenecientes a la plana de estado mayor regimental. Tres de estos tanques fueron rápidamente destruídos, incluidos dos M4A4 Sherman de mando. Wittmann, por supuesto, no sabe que estos vehículos no estaban armados. Woll destroza entonces con un proyectil de 8.8 el vehículo de reconocimiento del oficial de inteligencia, mientras la lluvia de metralla cae sobre la infantería que, llena de pánico, huye. Wittmann, entonces, abre fuego con la MG34 montada en la cúpula, y se unió a Woll arrasando el M3 que queda, que pertenece al oficial médico. El vehículo vuela por los aires y cae en el justo medio de la carretera, evitando cualquier huída
No contento con ello, Wittmann continuó su implacable avance, rodando hacia el oeste hacia el centro de Villers Bocage -. Sólo un pequeño número de vehículos enemigos había logrado escapar de la carnicería inicial, entre ellos los restantes Cromwell del cuartel regimental del 4 ª CLY, comandado por el Capitán Patrick Dryas, que se había ocultado en una apartada calle lateral. Para este momento, el Escuadrón 'B' estaba alertado de la presencia de los Tigres.