Publicado: Dom Oct 28, 2007 6:53 pm
por Kurt_Steiner
Entrenándose con el Tigre

El tiempo de Wittmann en Ploermel, Bretaña, estuvo destinado al adiestramiento y el estudio del nuevo vehículo, una máquina que tenia asombrados a propios y extraños por sus excepcionales características. Aparte de su impresionante tamaño y su protección, estaba armado con un KwK 36 L/56 de 88mm. Después de estudiar los datos técnicos de los manuales, Wittmann se mostró bastante familiarizado con el vehículo y al igual que hiciera con el StuG III pronto comenzó a notar en si las virtudes y debilidades del nuevo tanque. El entrenamiento se basaba en conocer las cinco posiciones importantes en el Panzer: comandante, artillero, cargador, conductor, y operador de radio. Cada uno de ellos desempeñaba un papel en el manejo del tanque y un conocimiento cuidadoso de cada uno de ellos era esencial para garantizar el nivel correcto de coordinación entre los miembros del equipo.

Como había sucedido con su adiestramiento en el StuG III, con el Tigre adopta personalmente la tarea de entrenar a su tripulación convenientemente. Wittmann construyó un equipo formidable, siendo el mas hábil su artillero, el rottenfuhrer Balthasar "Bobby" Woll quien mas tarde se haría con el mando de un Tigre. Woll se había unido a las Waffen-SS en agosto de 1941, y más de una vez salvó al resto de la tripulación con su experta puntería. El hombre sobre el cual Woll mas confiaría era en su cargador, el rottenfuhrer Karl Berges,un entusiasta soldado que sobresalió en el entrenamiento y el conductor era el rottenfuhrer Gustav "Gustl" Kirschmer, un veterano de la Wehrmacht y las campañas de las Waffen-SS. El quinto sería el operador de radio/artillería, el rottenfuhrer Herbert Pollmann que se había demostrado un experto en los actuales sistemas de comunicaciones así como en la ametralladora MG34. Aunque las tripulaciones de los Tigre se cambiaban con frecuencia, Wittmann siempre insistía que Bobby Woll fuera su artillero.

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Después de recoger su Tigre de la fabrica Henschel en Kassel, Wittmann y su tripulación regresaron a Ploermel. La primera tarea consistía en que Kirschmer se familiarizara con los mandos, pues nunca antes había conducido un vehículo tan grande. Sin embargo después de unos días al mando, la confianza de Kirschmer en su manejo creció exponencialmente. La siguiente etapa era la practica del cañonero que se realizaba usando torrecillas montadas sobre grandes bloques o Panzerstellungs. Mientras Wittmann, el artillero Woll y el cargador Berges perfeccionaban sus técnicas; el artillero Pollmann y el conductor Kirschmer se entrenaban sobre todos los aspectos y mantenimiento del nuevo vehículo. Hacia final de año y del fin del programa de arduo entrenamiento, Wittmann estaba repleto de confianza tanto con su tripulación como con el nuevo Panzer. Antes de la segunda semana del nuevo año, estarían otra vez en camino hacia el Frente Oriental.