Publicado: Dom Oct 28, 2007 3:36 pm
Rusia 1942-43
Tras un año de duros combates en Rusia, el oberscharführer Wittmann estaba de regreso en Baviera, en la famosa Junkerschule de Bad Tölz, que sería lugar de un periodo casi tan duro para Wittmann como su estancia en Rusia.
Al igual que otros cadetes reconocidos ampliamente por sus méritos como Kurt Meyer, Fritz de Witt y Joachin Peiper, Wittmann tuvo que pasar por los rigores del entrenamiento de las SS, aunque él estaba muy tranquilo, sabedor de su experiencia en combate, algo de lo que no tardaron en darse cuenta sus superiores. Como muchos otros cadetes, Wittmann encontró el entrenamiento mucho más difícil de lo que había pensado: todas las áreas estaban cubiertas y los ejercicios mentales y físicos eran muy severos, diseñados para poner al limite de sus capacidades a los cadetes.
Antes de comenzar el entrenamiento, todos los cadetes tuvieron que pasar una serie de pruebas físicas y mentales, además de ver revisados su historial de servicio. Completadas las formalidades, todos los aspirantes recibían sus uniformes y equipo. Pese a la dureza del entrenamiento, tanto Bad Tölz como la escuela gemela de Braunschweig ofrecían grandes comodidades: las instalaciones deportivas eran soberbias, y los reclutas podían dedicarse a una gran gama de deportes, como fútbol, water polo, esquiar y montar a caballo. Además de las actividades atléticas, basadas en la marcha campo a través y carreras extenuantes donde cada hombre tenia que llevar un equipo completo de combate, se hacia un gran énfasis sobre la camaradería y la cooperación y los oficiales eran inculcados con la idea de que aunque ellos eran en ultima instancia responsables de las acciones de su equipo, ellos debían siempre ser vistos como un miembro más del grupo.
Este aspecto fue el que hizo a las Waffen-SS distintas de la Whermacht o de cualquier otra de las fuerzas armadas aliadas, estos hombres no querían saber nada de escritorios o plumas estilográficas, siempre estaban deseando estar en el grueso de la acción, liderando a sus hombres.
Wittmann con el uniforme de SS Untersturmfuhrer en otoño de 1942.
Los ejercicios físicos eran una parte más de lo instruido en la academia. Se enseñaba a los cadetes a usar y mantener diversos tipos de armas. Aunque muchos de ellos, como por ejemplo Wittmann. estaban familiarizados con muchas de esas armas, el entrenamiento les daba la oportunidad de conocer un número aún mayor, así como diversas tácticas asociadas con ellas.
El entrenamiento concluye el 5 de Septiembre y Wittmann es transferido a los Panzers de las SS, al Batallón de Reemplazo, en Weimar, como Fahnrich, al mando de un pelotón. Después de dos años con el uniforme gris de asalto se enfunda el negro característico de las Panzertruppen. El 21 de Diciembre de 1942, tras meses de entrenamiento, es enviado al 500ú Batallón Panzers de Reserva (Pz.Ers-und Ausb.Abt 500), en Paderborn, con el rango de SS-Untersturmfhrer (subteniente). De aquí fue enviado a Ploermel, en el norte de Francia, donde es asignado al entrenamiento de una de las armas más formidable de Alemania: el Panzerkampfwagen VI Ausf.H/E (Pz.Kpfw.VI, Sd.Kfz 181) "Tiger".
Tras un año de duros combates en Rusia, el oberscharführer Wittmann estaba de regreso en Baviera, en la famosa Junkerschule de Bad Tölz, que sería lugar de un periodo casi tan duro para Wittmann como su estancia en Rusia.
Al igual que otros cadetes reconocidos ampliamente por sus méritos como Kurt Meyer, Fritz de Witt y Joachin Peiper, Wittmann tuvo que pasar por los rigores del entrenamiento de las SS, aunque él estaba muy tranquilo, sabedor de su experiencia en combate, algo de lo que no tardaron en darse cuenta sus superiores. Como muchos otros cadetes, Wittmann encontró el entrenamiento mucho más difícil de lo que había pensado: todas las áreas estaban cubiertas y los ejercicios mentales y físicos eran muy severos, diseñados para poner al limite de sus capacidades a los cadetes.
Antes de comenzar el entrenamiento, todos los cadetes tuvieron que pasar una serie de pruebas físicas y mentales, además de ver revisados su historial de servicio. Completadas las formalidades, todos los aspirantes recibían sus uniformes y equipo. Pese a la dureza del entrenamiento, tanto Bad Tölz como la escuela gemela de Braunschweig ofrecían grandes comodidades: las instalaciones deportivas eran soberbias, y los reclutas podían dedicarse a una gran gama de deportes, como fútbol, water polo, esquiar y montar a caballo. Además de las actividades atléticas, basadas en la marcha campo a través y carreras extenuantes donde cada hombre tenia que llevar un equipo completo de combate, se hacia un gran énfasis sobre la camaradería y la cooperación y los oficiales eran inculcados con la idea de que aunque ellos eran en ultima instancia responsables de las acciones de su equipo, ellos debían siempre ser vistos como un miembro más del grupo.
Este aspecto fue el que hizo a las Waffen-SS distintas de la Whermacht o de cualquier otra de las fuerzas armadas aliadas, estos hombres no querían saber nada de escritorios o plumas estilográficas, siempre estaban deseando estar en el grueso de la acción, liderando a sus hombres.
Wittmann con el uniforme de SS Untersturmfuhrer en otoño de 1942.
Los ejercicios físicos eran una parte más de lo instruido en la academia. Se enseñaba a los cadetes a usar y mantener diversos tipos de armas. Aunque muchos de ellos, como por ejemplo Wittmann. estaban familiarizados con muchas de esas armas, el entrenamiento les daba la oportunidad de conocer un número aún mayor, así como diversas tácticas asociadas con ellas.
El entrenamiento concluye el 5 de Septiembre y Wittmann es transferido a los Panzers de las SS, al Batallón de Reemplazo, en Weimar, como Fahnrich, al mando de un pelotón. Después de dos años con el uniforme gris de asalto se enfunda el negro característico de las Panzertruppen. El 21 de Diciembre de 1942, tras meses de entrenamiento, es enviado al 500ú Batallón Panzers de Reserva (Pz.Ers-und Ausb.Abt 500), en Paderborn, con el rango de SS-Untersturmfhrer (subteniente). De aquí fue enviado a Ploermel, en el norte de Francia, donde es asignado al entrenamiento de una de las armas más formidable de Alemania: el Panzerkampfwagen VI Ausf.H/E (Pz.Kpfw.VI, Sd.Kfz 181) "Tiger".