Publicado: Jue Sep 27, 2007 11:44 pm
Topf e Hijos era una típica empresa de ingeniería alemana de comienzos de siglo especializada en la construcción de hornos para la industria del acero, minerías, panaderías, etc. A comienzos del siglo XX, cuando se empieza a adoptar la incineración como alternativa al enterramiento, Topf creo una pequeña división para la creación de hornos de incineración municipales. Primero muy lentamente puesto que la iglesia no lo aceptaba y lo consideraba pecado.
Los nazis recurrieron a Topf cuando necesitaron hornos crematorios masivos.
Los antiguos, unipersonales, no servían. Los ingenieros de Topf se pusieron manos a la obra y realizaron esquemas detallados, analizaron "flujos", "carga", "tiempos de proceso", "optimización" de los hornos para poder incinerar el mayor número de personas lo más rápido posible.Cuatro cámaras de gas fueron instaladas en Auschwitz por la firma. A las cuatro cámaras de gas se agregaron cuatro crematorios con un total de 46 hornos.
Topf se convirtió en el principal proveedor de hornos crematorios para campos de concentración nazi.
La imagen es el folleto promocional de Topf & Hijos para vender sus crematorios a los campos de concentración. Este negocio supuso para Topf menos del 1% de su facturación. Podían no haberlo hecho. Es difícil justificar que lo hiciesen por dinero, los nazis pagaban tarde y mal. Lo hicieron porque creían en ello y no veían ningún impedimento moral para no hacerlo.
Después de la guerra parte de la empresa quedó en zona soviética y otra parte en zona occidental. El responsable de la división de hornos crematorios fue torturado e interrogado por los soviéticos durante años, murió en los años 50 en un gulag. La parte de la empresa que quedó en zona occidental aún existe, continúa haciendo hornos, bajo otro nombre comercial.
La empresa recibió en 1952 una nueva licencia oficial por sus métodos revolucionarios de cremación. Uno de los Topf, retirado de los negocios en 1959, es un violinista distinguido. En muchos conciertos mundanos su arco sutil vibrará con las mismas melodías que muchos músicos masacrados en los hornos fabricados por su empresa ejecutaron en tiempos mejores.
http://www.jesusencinar.com/2006/06/aus ... ratzi.html
Los nazis recurrieron a Topf cuando necesitaron hornos crematorios masivos.
Los antiguos, unipersonales, no servían. Los ingenieros de Topf se pusieron manos a la obra y realizaron esquemas detallados, analizaron "flujos", "carga", "tiempos de proceso", "optimización" de los hornos para poder incinerar el mayor número de personas lo más rápido posible.Cuatro cámaras de gas fueron instaladas en Auschwitz por la firma. A las cuatro cámaras de gas se agregaron cuatro crematorios con un total de 46 hornos.
Topf se convirtió en el principal proveedor de hornos crematorios para campos de concentración nazi.
La imagen es el folleto promocional de Topf & Hijos para vender sus crematorios a los campos de concentración. Este negocio supuso para Topf menos del 1% de su facturación. Podían no haberlo hecho. Es difícil justificar que lo hiciesen por dinero, los nazis pagaban tarde y mal. Lo hicieron porque creían en ello y no veían ningún impedimento moral para no hacerlo.
Después de la guerra parte de la empresa quedó en zona soviética y otra parte en zona occidental. El responsable de la división de hornos crematorios fue torturado e interrogado por los soviéticos durante años, murió en los años 50 en un gulag. La parte de la empresa que quedó en zona occidental aún existe, continúa haciendo hornos, bajo otro nombre comercial.
La empresa recibió en 1952 una nueva licencia oficial por sus métodos revolucionarios de cremación. Uno de los Topf, retirado de los negocios en 1959, es un violinista distinguido. En muchos conciertos mundanos su arco sutil vibrará con las mismas melodías que muchos músicos masacrados en los hornos fabricados por su empresa ejecutaron en tiempos mejores.
http://www.jesusencinar.com/2006/06/aus ... ratzi.html