Publicado: Lun Ene 17, 2011 2:50 pm
Esas declaraciones hitlerianas me parecen tan farisaicas, que no sé que pensar. No sé si Hitler, una vez más, mentía, o si estaba confundiendo sus deseos con la realidad.
A esas alturas el prestigio de la palabra de Hitler no llegaba ni para comprar cacahuetes. Durante los años treinta había una y otra vez había hecho declaraciones, había firmado acuerdos, para saltárselos a la torera unos meses después. Especialmente tras la experiencia checoslovaca todo el mundo sabía lo que significaba un tratado con Hitler. La violación de las neutralidades belga y holandesa tampoco ayudó mucho.
Lo dicho, no sé si es que se creía lo que decía (más adelante durante la guerra mostró varias veces su tendencia a confundir sus deseos con los hechos) o si simplemente intentaba usar la misma táctica que tantos triunfos le había dado desde 1933. Pero recordemos el dicho árabe “si me engañas una vez, tú eres el ladrón; si me engañas dos veces, yo soy el tonto”.
Lo que llama la atención es que hubiese personajes como Lord Halifax que intentaron conseguir condiciones de Hitler (a través de los italianos) Como es de suponer que Halifax estaba bien enterado de la situación, podemos imaginarnos lo desesperada que era. Porque Halifax tonto no era, sabía lo que implicaba un tratado con Alemania, sería o una entrega, o una tregua temporal. Este tema ya se ha tocado, mi impresión personal es que Halifax creía que la guerra estaba perdida o, que al menos, se iban a suceder los desastres (notable visión cuando sólo el día anterior había atacado Alemania en Holanda y Bélgica). Por eso prefirió que accediese Churchill al poder, para hacer de payaso de las tortas y achacarle la responsabilidad (como en la Gran Guerra tras Gallipoli) y luego llegar al poder como salvador de la patria.
Pero de las declaraciones hitlerianas, lo dicho. Importaba muy poco las condiciones que ofreciese, porque nadie las creería ¿alguien de aquí haría negocios con un conocido estafador? ¿y si nos ofreciese un billete de lotería premiado? Pues eso.
Saludos
A esas alturas el prestigio de la palabra de Hitler no llegaba ni para comprar cacahuetes. Durante los años treinta había una y otra vez había hecho declaraciones, había firmado acuerdos, para saltárselos a la torera unos meses después. Especialmente tras la experiencia checoslovaca todo el mundo sabía lo que significaba un tratado con Hitler. La violación de las neutralidades belga y holandesa tampoco ayudó mucho.
Lo dicho, no sé si es que se creía lo que decía (más adelante durante la guerra mostró varias veces su tendencia a confundir sus deseos con los hechos) o si simplemente intentaba usar la misma táctica que tantos triunfos le había dado desde 1933. Pero recordemos el dicho árabe “si me engañas una vez, tú eres el ladrón; si me engañas dos veces, yo soy el tonto”.
Lo que llama la atención es que hubiese personajes como Lord Halifax que intentaron conseguir condiciones de Hitler (a través de los italianos) Como es de suponer que Halifax estaba bien enterado de la situación, podemos imaginarnos lo desesperada que era. Porque Halifax tonto no era, sabía lo que implicaba un tratado con Alemania, sería o una entrega, o una tregua temporal. Este tema ya se ha tocado, mi impresión personal es que Halifax creía que la guerra estaba perdida o, que al menos, se iban a suceder los desastres (notable visión cuando sólo el día anterior había atacado Alemania en Holanda y Bélgica). Por eso prefirió que accediese Churchill al poder, para hacer de payaso de las tortas y achacarle la responsabilidad (como en la Gran Guerra tras Gallipoli) y luego llegar al poder como salvador de la patria.
Pero de las declaraciones hitlerianas, lo dicho. Importaba muy poco las condiciones que ofreciese, porque nadie las creería ¿alguien de aquí haría negocios con un conocido estafador? ¿y si nos ofreciese un billete de lotería premiado? Pues eso.
Saludos