Publicado: Mar Jun 08, 2010 9:33 pm
por grognard
Efectivamente, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.

El documento es "real",eso nadie lo duda. Es real porque existe. Ahora, de su verosimilitud en el tema que nos ocupa, mucho se podría hablar. Yo mismo puedo rescatar del armario una vieja máquina de escribir manual, recuperar un folio amarillento olvidado en una carpeta hace unos años, escanear unos cuantos sellos de documentos alemanes existentes, retocarlos un poco con el Photoshop para envejecerlos o deteriorarlos, componerlos en un documento en blanco del word, imprimirlo en el folio al que aludí antes, escribir con la máquina en el folio "sellado" copiando el mensaje en alemán, aunque no tenga mucha idea del idioma, y firmarlo como si fuera el mismísimo Reichsführer Antochef. Y no por ello dejaría de ser un documento real perfectamente falso.

Si luego aprovecho mi "descubrimiento" como base documental inexcusable para componer una fábula maravillosa acerca de algo, técnicamente me estoy basando en un documento "real", porque como tal existe, si bien no es "real" desde un punto de visto histórico y documental. Y basándome en tan fútiles premisas, soy capaz de inventar una historia con ciertos visos de realidad, porque me baso en un documento real que no lo es tanto. Que eso sea una investigación seria o no, ya es otra cosa. Yo al menos no la consideraría como tal.

Y ojo, no estoy diciendo que el famoso documento del señor Basti sea falso en sí mismo, aunque tampoco me atrevería a afirmar que es verdadero, cuando no se ha dado la oportunidad a los expertos para analizarlo y dejar bien claro si es, al menos, históricamente viable o no. Independientemente de que su contenido sea cierto o no. Que esa es otra cuestión. Por otra parte, harto improbable, dadas otras pruebas existentes que desmienten las conclusiones a las que se llega tomando como base el susodicho documento.

Es lo que tiene el uso del método científico, que cuando se parte de premisas falsas, se corre el riesgo, altamente probable, de llegar a conclusiones falsas.