Publicado: Sab Oct 31, 2009 2:59 am
por ParadiseLost
Hola Steiner.
Te amplío un poco más lo sucedido con el General Hans von Sponeck.
El conde Sponeck estaba bajó el mando de Manstein en Crimea y mandaba el XLII Cuerpo bajo el control del XI Ejército de Manstein. En un momento crítico, el 26 de diciembre de 1941, cuando Sponeck se quedó sólo con la 46.ª División de Infantería, los soviéticos desembarcaron en Kerch y como los refuerzos solicitados a Manstein no llegaron, Sponeck pidió permiso a Manstein para evacuar a sus tropas, recibiendo una negativa de éste. El 29 de noviembre, los soviéticos desembarcaron en Feodosia, y Sponeck consideró crítica la situación de sus tropas, por lo que tomó la decisión bajo su propia responsabilidad de evacuar a sus tropas de la península de Kerch, desobedeciendo las órdenes de Manstein. A las 10.09, Manstein envió una contraorden al Generalleutnant Himer, comandante de la 46.ª División de Infantería, pero por problemas en las comunicaciones, no la recibió hasta la 1 pm, por lo que no pudo detener la evacuación.

El mariscal montó en cólera y relevó del mando a Sponeck e informó de lo sucedido a von Reichenau, el Comandante en Jefe del Grupo de Ejércitos Sur y éste a su vez, informó rápidamente de lo sucedido al OKH. Sponeck acabó sentenciado a muerte en el posterior juicio al que fue sometido, y finalmente su pena fue conmutada por seis años de prisión por orden expresa de Hitler. Manstein intentó sin éxito que se anulara la sentencia. Finalmente Sponeck fue ejecutado en julio de 1944 por orden de Himmler y todas sus propiedades fueron confiscadas. Sponeck desobedeció las órdenes de su superior, Manstein, y se jugó el cuello para evitar la destrucción de la división a la que comandaba.

Hay una frase que aparece en el libro de Marcel Stein, que escribió Manstein a propósito del conde Sponeck, que dice así:
"[...] El caso del conde Sponeck muestra lo trágico del conflicto entre el deber de la obediencia y el propio criterio sobre las necesidades operativas en las que con frecuencia se ven los jefes militares de alto rango. Saben que, en caso de desobedecer se juegan la cabeza; sin embargo, pueden hallarse en la necesidad de proceder en contra las órdenes. [..]"
En este caso, Sponeck, un simple comandante de cuerpo, se atrevió a desobedecer las órdenes de un superior para evitar la destrucción de su división. Un año después, Manstein se encontró en la misma situación, pero no se atrevió a desobedecer a Hitler, y no puso su cabeza en juego. Manstein, un mariscal de campo, no se atrevió a dar ese paso, cosa que hubieran agradecido las tropas del VI Ejército, ni tuvo la fortaleza para ordenar a Paulus que lo hiciera, y simplemente le invitó a que este último diera personalmente el paso.

Sobre lo que comentas de si Paulus estaba al corriente de la situación por ser el jefe de Estado Mayor de von Reichenau, eso no era así. Paulus dejó de ser el jefe de Estado Mayor de éste último después de la campaña de Francia, y pasó a desempeñar funciones en el Estado Mayor, diseñando la Operación Barbaroja. Cuando Reichenau asumió el mando del Grupo de Ejércitos Sur el 1 de diciembre de 1941, reemplazando a von Rundstedt, se le entregó a Paulus el mando del VI Ejército, aunque no lo asumió oficialmente hasta a principio de enero de 1942. De todas formas, supongo que estaría al tanto de lo sucedido con Sponeck.

Como tú bien dices, Rommel no tuvo miedo a contradecir las órdenes de Hitler y las desobedeció, salvando las vidas de muchos hombres. Paulus no se atrevió, por muchas de las razones antes expuestas, y condenó a todo el VI Ejército. Lo mismo es aplicable a Manstein. No se atrevió a desobedecer las órdenes del Alto Mando y nunca arriesgó su cabeza, como sí lo hizo Sponeck en Kerch.

Saludos