Publicado: Mié Oct 28, 2009 3:52 am
Hola a todos.
A colación de la buena aportación de Steiner me gustaría comentar un par de cosas que quizás arrojen un poco luz sobre la forma de actuar de Paulus en el cerco de Stalingrado.
Lejos de definir la gama cromática en dos colores, blanco o negro, deberíamos recurrir a toda la gama de grises, pues de lo contrario, no podríamos entender algunas decisiones que a primera vista, desde la distancia del tiempo, nos pueden parecer de forma errónea muy claras.
Y ese es el caso de Paulus. El tópico de su proceder durante la batalla de Stalingrado, ha sido presentarlo como alguien con fe ciega en Hitler, incapaz de desobedecer una orden del Alto Mando, en definitiva un general sumiso del agrado del Führer. Si bien estas características se ajustan mucho a su personalidad deberían añadirse algunos matices que influyeron en su decisión. Aparte de esta subordinación total a la jerarquía militar, en el momento en el que se inició la Operación Urano, el general Paulus no tenía ni tuvo una clara idea de la gravedad de la situación ni del emplazamiento de las tropas implicados. En cambio el mariscal von Manstein, Comandante en Jefe del Grupo de Ejércitos Don, y el capitán general von Weichs, Comandante en Jefe del Grupo de Ejércitos B, sí que tuvieron una visión más general de la gravedad de los hechos, pero no se atrevieron a desobedecer a Hitler, cuando esté prohibió abandonar Stalingrado, en su orden del 24 de noviembre.
También debió influir a Paulus el comunicado de von Manstein en el que se decía que se haría todo lo posible para socorrer al VI Ejército, y no olvidemos que hasta en aquel momento, el Alto Mando alemán había solucionado en mayor o en menor medida todas las crisis surgidas en el Frente Oriental, como en Demjansk y Paulus tenía una devoción especial por Hitler, al que creía hasta entonces un mando militar capacitado.
Y por último, también debieron pesarle las medidas que Hitler mandó tomar en otras ocasiones contra generales rebeldes. Si bien von Reichenau y Rommel fueron afortunados, no hay que olvidar el caso del conde Sponeck, cuando estaba al mando del XLII Cuerpo en Crimea, bajo las órdenes de Manstein. Al no recibir refuerzos por parte de éste último, evacuó sus tropas para evitar el desastre. Esta acción le valió seis años de cárcel y al final fue ejecutado en julio de 1944. Sucesos como éste seguramente pesaron en Paulus a la hora de desobedecer las órdenes de Hitler. Es curioso que Manstein recriminase en sus memorias a Paulus no haber desobedecido al Alto Mando, cuando Sponeck hizo lo mismo y el mismo Manstein se encargó de relevarlo del mando e informar de lo sucedido a von Reichenau.
Si bien todo esto debió pesar en Paulus a la hora de tomar esa decisión, no olvidemos que fue advertido en numerosas ocasiones de la imposibilidad de abastecer por aire al VI Ejército y de los errores estratégicos y militares que Hitler estaba cometiendo en el Frente Oriental, ya fuera por el general Weinknecht o el general von Schwedler que aconsejaron la retirada del VI Ejército de Stalingrado antes de que ocurriera el desastre.
Todo esto no forma parte de una disculpa a la actuación de Paulus durante la crisis de Stalingrado, sino que pretende hacernos ver, que se dieron un cúmulo de situaciones que influyeron en la decisión del mariscal a la hora de obedecer a Hitler.
Saludos
A colación de la buena aportación de Steiner me gustaría comentar un par de cosas que quizás arrojen un poco luz sobre la forma de actuar de Paulus en el cerco de Stalingrado.
Lejos de definir la gama cromática en dos colores, blanco o negro, deberíamos recurrir a toda la gama de grises, pues de lo contrario, no podríamos entender algunas decisiones que a primera vista, desde la distancia del tiempo, nos pueden parecer de forma errónea muy claras.
Y ese es el caso de Paulus. El tópico de su proceder durante la batalla de Stalingrado, ha sido presentarlo como alguien con fe ciega en Hitler, incapaz de desobedecer una orden del Alto Mando, en definitiva un general sumiso del agrado del Führer. Si bien estas características se ajustan mucho a su personalidad deberían añadirse algunos matices que influyeron en su decisión. Aparte de esta subordinación total a la jerarquía militar, en el momento en el que se inició la Operación Urano, el general Paulus no tenía ni tuvo una clara idea de la gravedad de la situación ni del emplazamiento de las tropas implicados. En cambio el mariscal von Manstein, Comandante en Jefe del Grupo de Ejércitos Don, y el capitán general von Weichs, Comandante en Jefe del Grupo de Ejércitos B, sí que tuvieron una visión más general de la gravedad de los hechos, pero no se atrevieron a desobedecer a Hitler, cuando esté prohibió abandonar Stalingrado, en su orden del 24 de noviembre.
También debió influir a Paulus el comunicado de von Manstein en el que se decía que se haría todo lo posible para socorrer al VI Ejército, y no olvidemos que hasta en aquel momento, el Alto Mando alemán había solucionado en mayor o en menor medida todas las crisis surgidas en el Frente Oriental, como en Demjansk y Paulus tenía una devoción especial por Hitler, al que creía hasta entonces un mando militar capacitado.
Y por último, también debieron pesarle las medidas que Hitler mandó tomar en otras ocasiones contra generales rebeldes. Si bien von Reichenau y Rommel fueron afortunados, no hay que olvidar el caso del conde Sponeck, cuando estaba al mando del XLII Cuerpo en Crimea, bajo las órdenes de Manstein. Al no recibir refuerzos por parte de éste último, evacuó sus tropas para evitar el desastre. Esta acción le valió seis años de cárcel y al final fue ejecutado en julio de 1944. Sucesos como éste seguramente pesaron en Paulus a la hora de desobedecer las órdenes de Hitler. Es curioso que Manstein recriminase en sus memorias a Paulus no haber desobedecido al Alto Mando, cuando Sponeck hizo lo mismo y el mismo Manstein se encargó de relevarlo del mando e informar de lo sucedido a von Reichenau.
Si bien todo esto debió pesar en Paulus a la hora de tomar esa decisión, no olvidemos que fue advertido en numerosas ocasiones de la imposibilidad de abastecer por aire al VI Ejército y de los errores estratégicos y militares que Hitler estaba cometiendo en el Frente Oriental, ya fuera por el general Weinknecht o el general von Schwedler que aconsejaron la retirada del VI Ejército de Stalingrado antes de que ocurriera el desastre.
Todo esto no forma parte de una disculpa a la actuación de Paulus durante la crisis de Stalingrado, sino que pretende hacernos ver, que se dieron un cúmulo de situaciones que influyeron en la decisión del mariscal a la hora de obedecer a Hitler.
Saludos