Publicado: Dom Oct 25, 2009 2:35 am
por ParadiseLost
Hola Franz.
A lo mejor el título del post no es suficientemente claro: ¿Culpable de...? ¿No romper el cerco? ¿Obedecer a Hitler? Yo diría que se encamina hacia la culpabilidad de la destrucción del VI Ejército.

Interesante tema el que planteas entre obediencia y moral, que quizás habría que ampliar con el término responsabilidad.
"Estoy aquí por mandato" es una frase que puede resumir la posición de Paulus en todo este asunto, y la escribió en la última carta que envió el mariscal desde Stalingrado, que viene a decir "estoy aquí y cumplo órdenes". ¿Quién es el responsable de esas órdenes? ¿Sólo el Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra? ¿Sólo Hitler quien se auto culpó de la catástrofe de Stalingrado? ¿Es por tanto y siguiendo esos planteamientos, Göring inocente en el desastre? Este es un tema que muchas veces se plantea a la hora de exigir responsabilidades, y que se diluye a medida que se mira hacia arriba.
La frase que Paulus escribió, pretende dar a entender que al obedecer las órdenes que venían del Estado Mayor, él estaba exento de culpabilidad alguna. ¿Es eso así? En la cadena del mando, los que están abajo, normalmente aprovechan esta jerarquía para librarse de cualquier responsabilidad, pero moralmente esto debería tener un límite, ya que los mandos militares que más arriba se encuentran, más responsabilidad deberían asumir. No es equiparable la responsabilidad de un mariscal o la de un general a la de un suboficial. Un general tiene privilegios intrínsecos a su cargo y no debería desviar la responsabilidad que su cargo ostenta y disfrutar de las ventajas de su posición en el mando.
¿Recibir la orden de un superior elimina cualquier carga moral y responsabilidad a la hora de aceptarla? Personalmente opino que no. De esa manera, en los juicios de Nürnberg sólo debieron ser procesados Hitler, Himmler y alguno más de los que se encontraban en todo lo alto de la cadena, pues todos los demás oficiales sólo recibían órdenes que venían de arriba, y este planteamiento es erróneo.
Si hablamos del Código Penal de Guerra y aludimos que Paulus cumplió órdenes de acuerdo con la cadena de mando, y en caso de no hacerlo hubiera sido juzgado habría algo que matizar. Si no se está de acuerdo con las órdenes que vienen de arriba sólo hay tres vías posibles: obedecer y asumir las responsabilidades derivadas, desobedecer y actuar por cuenta propia ateniéndose a las consecuencias (a von Reichenau y Rommel no les fue tan mal) o presentar la dimisión. Si Paulus no hubiera estado de acuerdo con las órdenes del Alto Mando, debería haber escogido alguna de estas dos últimas. Lo que no es ético es aceptar esas órdenes, que sólo buscaban una inmolación del VI Ejército, y como Comandante en Jefe del mismo, negar cualquier responsabilidad en ello. En resumidas cuentas, si Paulus obedeció esas órdenes, como máximo responsable de su Ejército, también era ineludiblemente, cómplice de su autodestrucción. Una actuación parecida tuvo Manstein, quejándose a Hitler de falta de efectivos, de la negación de éste a permitir la ruptura del cerco de Stalingrado, de no autorizar la capitulación del VI Ejército... pero en resumidas cuentas, no dimitió y obedeció las órdenes impuestas desde arriba, por lo que compartió la responsabilidad de postreros acontecimientos

Y aquí entramos de pleno en la moral. ¿Estaba justificado obedecer esa orden que venía de arriba, por el mero hecho de venir de un superior, y que era una sentencia a muerte de 270.000 hombres? Sacrificar a todo un ejército, sabiendo que no había posibilidad de salvación rompió la unión moral entre tropa y mando, ya que todos esos hombres fueron tratados como carne de cañón, y no deberían aceptarse los viejos mitos de que el VI Ejército sirvió de imán al impedir que numerosas fuerzas soviéticas cortaran la retaguardia y la huída del Grupo de Ejércitos A en el Caucaso.
Establecer una fecha límite para la capitulación del VI Ejército, es tarea harto difícil, pero no podía ir más allá del 16 de enero, con la caída del aeródromo de Pitomnik, y cuando las fuerzas que rodeaban al Ejército de Paulus, logísticamente no podían prepararse a tiempo para cortarle el paso al Grupo de Ejércitos A, además que tampoco tuvieron la intención de hacerlo, según los testimonios de Joachim Wieder y el general Yeremenko. Pero en este caso y finalmente Paulus sí desobedeció y capituló el 31 de enero, pese a estar prohibido, y sólo lo hizo ante la llegada de los rusos a las puertas de los almacenes Univermag, desoyendo las órdenes que había aceptado y que prohibían cualquier posible capitulación. Fue tan desastrosa esa capitulación que ni siquiera la hizo oficial al resto de fuerzas, por lo que el XI Cuerpo del General Strecker aun siguió combatiendo dos días ajeno a los acontecimientos.
Incluso Franz Halder, antes de ser destituido, afirmó que el VI Ejército debía capitular sin tener en cuenta el número de unidades que lo rodeaban.
Los grandes sacrificios de tropas durante una contienda, pasan a estar justificados cuando algún germen positivo se desprende de ello, como afirmó en su momento el general Hans Doerr en su libro sobre Stalingrado, pero la inmolación de todo el VI Ejército no aportó nada positivo tal como la historia ha demostrado. Fue un catástrofe sin sentido, ordenada por el Alto Mando alemán.

Esta es sólo mi opinión personal al respecto, que no tiene por qué ser la única válida, pues en estos temas varía la percepción de los hechos.

Saludos