Publicado: Dom Oct 25, 2009 12:02 am
por ParadiseLost
Hola a todos.
A las declaraciones anteriores sobre Paulus por parte de figuras del ámbito militar en contra de Paulus, habría que añadir algunos testimonios más, que corroboran el error al otorgarle al mariscal, el mando del VI Ejército.

Por ejemplo, el ya citado general Heim, el primer Jefe de Estado del VI Ejército, lo conoció a fondo y tenía un gran apego por él, por lo que su juicio sobre Paulus resulta de gran valor. Para Heim, el mariscal era un hombre más para el escritorio que para la práctica. Y el hecho de que se le hubiera otorgado el mando del VI Ejército, Heim lo consideró como "un imperdonable error político en la elección de la persona".

Interesante también la aportación del general Kunrat von Hammerstein:
"Era un buen trabajador en el Estado Mayor General, pero se le notaba que carecía de las dotes precisas para asumir un mando independiente. Por eso no podía ser tampoco jefe de un Ejército. Y romper el cerco sin haber preguntado nada significaba afrontar el peligro de que Hitler lo hiciese comparecer ante un consejo de Guerra."

Otro militar que habló sobre Paulus fue el general Hans Doerr, que en su libro La campaña de Stalingrado, afirmó:
"Entre Paulus y Schmidt existían unas relaciones correctas sin cordialidad humana. Paulus, listo, inteligente para las operaciones, pero muy sensible y fácilmente impresionable, no era una personalidad fuerte. Su jefe de Estado Mayor era soltero, ingenioso, listo, enérgico, un táctico relevante, duro hasta la inflexibilidad. Las distintas dotes del general en jefe y de su jefe de Estado Mayor habrían podido complementarse bien, pero Schmidt era la personalidad más fuerte y dominaba. Con esto no quiere decirse de ningún modo que existiera la menor desarmonía en el 6. º Ejército. La diferencia de los caracteres y las relaciones estrictamnete correctas de ambas personalidades no eran las causas que habían de influir fatídicamente en el mando del Ejército durante aquellos días críticos. La fatalidad estribaba más bien en lo que a ambos les era común: la creencia en la suerte de Hitler y la confianza en las cualidades morales del mismo, una confianza que compartían con muchos otros y que no dejaba que pudiera ocurrírseles la idea de que el jefe supremo, con descripciones mentirosas de la situación, les hacía solemnes promesas que no podía cumplir."

Estas tres declaraciones de figuras de peso, nos muestran aun más claramente el error a la hora de designar a Paulus como Comandante en Jefe del VI Ejército y su débil personalidad a la hora de imponerse y tomar decisiones por cuenta propia.

Fuente: Stalingrad, de Joachim Wieder

Saludos