Publicado: Sab Abr 25, 2009 2:15 am
por ParadiseLost
Hola Joaquín.
Ya que has reactivado el tema aprovecho para aportar algunos datos más sobre la personalidad de Paulus, nada apropiada para un Comandante en Jefe del VI Ejército.
En otro hilo hablé de los errores de Manstein sobre Stalingrado, y dejé un poco de lado los de Paulus, no por ello menos graves y me gustaría resaltar algunas cosas.
Mucho se ha hablado sobre Paulus y su incapacidad de desobedecer las órdenes de Hitler, hecho que sentenció al VI Ejército. En realidad, a quien debió desobedecer Paulus fue a Manstein, ya que la orden del 24 de noviembre que obligaba al VI Ejército a permanecer en Stalingrado fue emitida por este último, algo que no conocido por todos, pero que figura en la citada orden.
La personalidad de Paulus le impedía desobedecer órdenes de un superior, ya fuera Manstein o Hitler, y por ello, en vez de romper el cerco desobedeciendo a sus superiores, prefirió esperar a que la orden llegase de parte de Manstein, cosa que nunca sucedió, ya que este último tampoco se atrevió a emitirla. Ese fue el gran error de Paulus.

Son muy aclaradores respecto a la actitud de Paulus en la batalla de Stalingrado, unos versos que escribió en su agenda:
Aun cuando creas que algo parece claro,
Ponlo en duda y no reposes.
Duda de todo lo que parece ser bonito y verdadero.
Pregúntate siempre: "¿Para qué?"
No creas que una cosa sola es buena;
lo recto no es recto y tampoco lo curvado es curvado.
Si alguien dice que un valor es absoluto,
pregúntale en voz baja: "¿Por qué?"
La verdad de hoy puede mentir ya mañana.
Sigue el río desde donde comenzó el torrente.
No te basten las piezas aisladas.
Pregúntate siempre: "¿Desde cuando?"
Busca las causas, une y disuelve,
atrévete a mirar tras las palabras.
Si alguien dice: "Esto es bueno (o malo)",
pregúntale en voz baja: "Para quién?"


¿Era Paulus tan calculador, metódico y falto de iniciativa como se comenta?
Eso parece. Como ya cité en un hilo anterior, son muy interesantes las líneas aparecidas en el libro Stalingrado y yo, de Walter Görlitz, que amplio ahora y que dicen así:
"El teniente de la reserva Dormeier, a quien conoció Paulus en la Plana Mayor del Regimiento de Cazadores número 2 durante la Primera Guerra Mundial, recuerda –de los días que pasó en el Estado Mayor del Sexto Ejército (1939-1940)- que Paulus solía por la noche hablar en voz baja consigo mismo, repasando con todo detalle cuanto había acontecido durante el día.
El general Heim ha declarado que durante unas maniobras, a mediados de los años veinte, fue llamado el ayudante Paulus a reemplazar a su comandante. En una situación precaria era cuestión de tomar una rápida decisión. El jefe emitió el siguiente juicio: 'Falta de fuerza de decisión.' Heim añade que esto era algo habitual en aquella época y que nadie lo tomó jamás en serio, como tampoco el apodo 'Fabius Cunctator' que los jóvenes y burlones alumnos dieron a su maestro Paulus, Sería interesante examinar hasta que punto esta meticulosidad y lentitud en el estudio de una situación dada pudo o no resultar un obstáculo durante la Segunda Guerra Mundial."


Un inciso muy interesante del libro de Walter Görlitz sobre Paulus. Tras su lectura se puede sacar la conclusión de que es libro muy partidista, y hay que tener mucho cuidado y contrastar según que datos con otras fuentes, para ver las cosas de forma objetiva. Como digo, en el libro de Görlitz, escrito conjuntamente con el hijo de Paulus, Ernst (que años más tarde se suicidaría), se exime a Paulus de cualquier culpabilidad en la catástrofe del VI Ejército. Cito textualmente:
"Hoy puede ya decirse que no cabe reprochar nada en absoluto a Paulus por su modo de proceder durante los días de noviembre de 1942. [...] la cuestión decisiva no era, sin embargo, el aprovisionamiento por vía aérea, sino la ayuda terrestre procedente del exterior. Para solucionar ésta, el jefe militar superior inmediato del VI Ejército, el general mariscal de campo von Manstein, el mejor cerebro del viejo Estado mayor, era para Paulus la mayor garantía."

Es curioso que se diga eso en su defensa, cuando Manstein, al contrario, aplazó cualquier intento de ruptura, porque por parte del Alto Mando se había asegurado la viabilidad del abastecimiento aéreo, y en ello basó Manstein su orden al obligar al VI Ejército a permanecer en Stalingrado, aunque en realidad fue sobradamente informado de su inviabilidad. Manstein afirma en sus memorias:
"Y esta seguridad de que se les podría abastecer por vía aérea fue la razón de que no se echase mano dela desesperada solución del mismo Sexto Ejército lanzado a la ruptura por sus propios medios. [...] Como condición sine qua non, para poder aceptar al riesgo que supone la renuncia a un inmediato intento de ruptura del Sexto Ejército, habrá que contar con la seguridad de una aportación diaria de 400 toneladas de suministros a los cercados, procurada por vía aérea."

En un siguiente mensaje hablaré de la relación Paulus-Schmidt y de la pérdida de la dignidad de Paulus después de entregarse a los soviéticos tras la caída de Stalingrado.

Saludos