Publicado: Vie Abr 03, 2009 3:29 am
por Capitan Miller
Creo que llevar este debate hacia las casualidades o hacia lo probable lo aleja de los hechos, que son lo realmente importante a la hora de poder discernir sobre el conocimiento o no del gobierno de los Estados Unidos de lo que iba a suceder. Puestos a hacer ejercicio de probabilidades no sólo habría que quedarse en el "qué habría pasado si..." respecto de las pólvoras, la presencia o no de los portaaviones o la de los cruceros pesados, sino también introducir otras variables negativas para los USA. El problema es que estariamos hablando de hipótesis, y no de hechos. Calificar todos esos factores como "chiripa" es creer en las casualidades y mi opinión personal es que no existen, y que todos los sucesos aparentemente casuales obedecen siempre a una causa.

Los hechos son que de ocho acorazados presentes en Pearl, cuatro habían visto la PGM, y los otros no eran unas marávillas de la tecnología naval de la época. Eso sí, tras el ataque se logró poner en funcionamiento a la mayoría en un tiempo record. Curiosamente, otros tres acorazados que tenían su base en Pearl habían sido enviados al Atlántico para realizar las conocidas como "patrullas de neutralidad". Se trataba de los tres clase Nuevo México, los USS New México, USS Mississipi y USS Idaho, que volvieron al Pacífico inmediatamente después de iniciada la guerra. Por cierto, sí, el Kongo también tenía mucha mili a sus espaldas, como el resto de acorazados de la flota japonesa, pero volvemos a lo mismo; lo importante no era tanto lo que se tenía en ese momento, sino lo que se podía poner en funcionamiento en los meses siguientes, y en ese sentido los astilleros norteamericanos estaban muy por delante de los de su enemigo con excepción del Yamato. Por ejemplo, el North Carolina, con sus problemas de vibración y todo, estaba ya en servicio para Junio de 1942. Una cosa más, si no estoy equivocado el buque insignia de Yamamoto durante el ataque a Pearl Harbor no fue el Kongo, sino el Nagato.

Sobre los cruceros también discrepo. Los mayoría de los cruceros acorazados no presentes en Pearl eran precisamente la piedra angular que le quedaba a la US Navy antes de poder reponerse de las bajas sufridas y de disponer de los nuevos acorazados. No creo que los cruceros ligeros, armados con piezas de 152mm, hubieran sido la mejor elección para enfrentarse a los cruceros y acorazados japoneses. Los cruceros acorazados, sin embargo, tenían un armamento principal de 203mm, aunque en menor número de piezas, y una velocidad máxima de casi 33 nudos, uno o dos menos que sus primos ligeros. Por tanto, creo que la mejor opción hasta la vuelta a la acción de los acorazados dañados y de los aún pendientes de entregar eran todos esos cruceros acorazados. Otro "por cierto", en mi relación no mencioné que el Helena hubiera recibido daños menores, sino daños de consideración.

En fin, que puestos a pensar en conspiraciones de mayor o menor alcance, no me sirve de nada imaginarme lo que podría haber pasado, por las pólvoras, los portaaviones, los cruceros o una visita a la base durante el ataque de los Jefes de Estado Mayor de la Marina, el Ejército, el Secretario de Guerra o el mismísimo Roosevelt, sino lo que realmente pasó; sus consecuencias y los efectivos con los que pudo contar la flota. El resultado es que no fue en absoluto un desastre para la Flota del Pacífico, que en breve estuvo en disposición de frenar el golpe y poco después de empezar a devolverlos hasta alcanzar la victoria. La importancia, insisto, no era tanto lo que se podía perder en el cebo de Pearl Harbor (un riesgo calculado), sino lo que se podía poner en marcha en los meses y años siguientes. En esas condiciones Japón tuvo perdida la guerra desde que despegó el primer avión de sus portaaviones la mañana del 7 de Diciembre de 1941.

Saludos.