Publicado: Lun Mar 30, 2009 9:08 am
Bueno, pues tras una lectura sosegada de las actas del informe que nos posteó el Capi - y que recomiendo muy de veras a quienes no lo hayan leído - uno tiene la sensación, casi inequívoca, de que, en el mejor de los casos, el ataque japonés a Pearl harbor era un secreto a voces - por no decir que era de total conocimiento, directamente - y que, por tanto, el que no se tomaran las medidas necesarias para evitarlo solo podía obedecer al deseo expreso, por parte de los EE.UU de que tal ataque ocurriera. Pero hay, a mi modo de ver, un matiz en todo esto que no es baladí: estas conclusiones - al menos en mi caso - las saco a partir de hechos consumados; esto es, conozco lo que ocurrió ese día, como se fraguó el ataque, etc. Pero si me pongo en el contexto de la época, en los años 1940-41, entonces, quizá lo que ahora me parecen signos más que evidentes, podrían ser entonces interpretados de otra manera. Me ha llamado mucho la atención de esta confesión del General Marshall:
Yo le creo. Sé que algo así puede ocurrir. Y lo sé porque, en cierto modo lo viví, hace muchos años, con un tema que nada tiene que ver con la SGM ( el accidente aéreo de Los Rodeos ) pero en el que también se dieron todo un cúmulo de circunstancias absolutamente anómalas, decisiones increíbles, casi fuera de toda lógica pero que, en el instante de los hechos, quien las tomó pensó que actuaba correctamente.
Pero, además, aun dando por sentado que, en efecto, sabían del ataque pero querían que se llevara a cabo, para así justificar la entrada de los USA en la guerra...¿ y con qué medios pensaban actuar, habiéndose dejado en el ataque el grueso de su flota ? Porque, con tres portaaviones sólo, ya me diréis que se podía hacer ante la poderosísima escuadra japonesa. No. No tiene sentido. Al menos yo, no se lo veo.
Tengo un inmenso número de pápeles yendo y viniendo sobre mi mesa todos los días, informándome de lo que sucede en todas partes del mundo. Este era un asunto de gran importancia, entró en la mecánica habitual, fue enviado a los interesados y recibimos el acuse de recibo. Los asunto importantes estaban sobre mi mesa, los visé y firmé; aquellos que debían ser puestos en conocimiento de la Secretaría de Guerra les fueron facilitados para asegurarnos de que por cualquier motivo no pudiera suceder que ellos no tuvieran acceso al mismo mensaje.
No estoy trasladando mi responsabilidad a la Secretaría de Guerra. Simplemente quería que ellos lo supieran.
Y lo mismo respecto de las órdenes del Departamento de Guerra. Yo era responsable. Era responsable de las acciones del Estado Mayor, tanto en los grandes como en los pequeños asuntos. Era responsable de ellos, pero no soy una máquina archivadora y era extremadamente difícil para mi dar a cada cosa su turno y la atención exacta que merecía.
En este caso en particular sucedió algo muy trágico y eso es incuestionable, no hay nada que objetar sobre mi responsabilidad como Jefe de Estado Mayor.
Yo le creo. Sé que algo así puede ocurrir. Y lo sé porque, en cierto modo lo viví, hace muchos años, con un tema que nada tiene que ver con la SGM ( el accidente aéreo de Los Rodeos ) pero en el que también se dieron todo un cúmulo de circunstancias absolutamente anómalas, decisiones increíbles, casi fuera de toda lógica pero que, en el instante de los hechos, quien las tomó pensó que actuaba correctamente.
Pero, además, aun dando por sentado que, en efecto, sabían del ataque pero querían que se llevara a cabo, para así justificar la entrada de los USA en la guerra...¿ y con qué medios pensaban actuar, habiéndose dejado en el ataque el grueso de su flota ? Porque, con tres portaaviones sólo, ya me diréis que se podía hacer ante la poderosísima escuadra japonesa. No. No tiene sentido. Al menos yo, no se lo veo.