Publicado: Mié Nov 26, 2008 2:25 am
Bueno, creo que en el planteamiento del tema a debate Joaquín dejó bien claro, con un ejemplo, que nos referíamos a la SGM. Hablaba de bombardear Japón, no la ex Unión Soviética. Quizás lo que sacó un poco de madre el tema fue el ejemplo de la película Juegos de Guerra, que yo particularmente entendí que era una ilustración de una situación, por aquello de que una imagen vale más que mil palabras.
Independientemente de eso, y aunque nos centramos habitualmente en la SGM, creo que la propuesta de Joaquín es sumamente interesante, y que hace chocar ideas, pensamientos y creencias que creemos tener profundamente arraigados en nuestro interior. ¿Deber o Filantropía -entendida como amor al género humano-? ¿Disminución de los propios sufrimientos versus aniquilación del contrario? ¿Nosotros contra Los Otros?
Creo que el valor de esta discusión ha sido ver cómo todos los que hemos ido participando, desde nuestros propios puntos de vista, todos muy respetables, todos argumentables, hemos sido capaces de intentar justificar nuestros supuestos actos y el por qué giraríamos o no la llave.
Ahí está, creo yo, el valor de una discusión así, el obligarnos a mirar hacia nuestro interior y que seamos capaces de remover nuestros propios planteamientos. Porque, no me cabe duda, estoy seguro que todos, leyendo los argumentos de los demás, aunque sean totalmente contrapuestos a los nuestros, por un momento hemos pensado "¿Y si él tuviera razón?"
Sólo por obligarnos a esa introspección, a ese análisis crítico de nuestras propias opiniones, el debate merece la pena.
Un cordial saludo
Independientemente de eso, y aunque nos centramos habitualmente en la SGM, creo que la propuesta de Joaquín es sumamente interesante, y que hace chocar ideas, pensamientos y creencias que creemos tener profundamente arraigados en nuestro interior. ¿Deber o Filantropía -entendida como amor al género humano-? ¿Disminución de los propios sufrimientos versus aniquilación del contrario? ¿Nosotros contra Los Otros?
Creo que el valor de esta discusión ha sido ver cómo todos los que hemos ido participando, desde nuestros propios puntos de vista, todos muy respetables, todos argumentables, hemos sido capaces de intentar justificar nuestros supuestos actos y el por qué giraríamos o no la llave.
Ahí está, creo yo, el valor de una discusión así, el obligarnos a mirar hacia nuestro interior y que seamos capaces de remover nuestros propios planteamientos. Porque, no me cabe duda, estoy seguro que todos, leyendo los argumentos de los demás, aunque sean totalmente contrapuestos a los nuestros, por un momento hemos pensado "¿Y si él tuviera razón?"
Sólo por obligarnos a esa introspección, a ese análisis crítico de nuestras propias opiniones, el debate merece la pena.
Un cordial saludo