Publicado: Sab Oct 18, 2008 11:58 pm
La pregunta es peliaguda, Joaquín, y no creo que estemos en condiciones ni mentales ni morales para dar una respuesta coherente. ¿Por qué lo digo? Nos planteamos la cuestión sentados en nuestra casa, inmersos en nuestra sociedad del bienestar, bastante a salvo de daños personales, familiares y patrimoniales porque, afortunadamente, nuestro mundo (ojo, el primer mundo) no se encuentra en guerra (al menos declarada). En este caso, frío, imparcial, pueder ser lógico pensar: "Ah, yo no lo haría, mi moral ante todo, ¿cómo responsabilizarme de la muerte de X miles de seres humanos?" o bien "Claro que lo haría, mi honor, mi deber, mi convicción, mi...". Insisto, difícil decisión.
Sin embargo, estoy seguro que la decisión no sería la misma, ni tendría el mismo respaldo ético, moral o filosófico, si las circunstancias fuesen otras. Pensemos por un momento que mi país lleva 4 años en guerra, que a mi alrededor todas las familias (incluida la mía) han perdido algún ser querido en frentes lejanos, que mis hijos pasan hambre por el racionamiento de bienes de primera necesidad, que mi mujer trabaja 12 horas en el turno nocturno de la fábrica de motores de aviones, que la delincuencia va en aumento porque falta de todo y los hombres útiles están combatiendo, que...
En esas circunstancias, si la decisión fuese mía, ¿no optaría por tomar una que termine con todo eso, que acabe con el sufrimiento de los míos, que ahorre (en teoría) vidas humanas, las de todos aquellos soldados que morirán invadiendo el país enemigo? Además, seamos realistas, al fin y al cabo, son "ellos" los que morirán, no "nosotros". Serán esos sucios X, o esos racistas Y, o esos subdesarrollados Z los que perecerán, aunque sea a miles, por la decisión que yo tome. En el fondo, ¿qué más me da? Son los enemigos los que desaparecen, no el hijo de la panadera de la esquina, que está combatiendo como marine en A, o mi primo el marinero, embarcado en un submarino rumbo a B, o mi antiguo compañero de estudios, que pilota un bombardero sobre C... El ser humano es egoísta por naturaleza, y la opción, seguramente, sería aquella en la cual el beneficio de los "míos" pesase más que el perjuicio de los "otros", por muy alto que éste fuera.
Me reconozco egoísta. Yo soy de los que, en esas circunstancias, giraría la llave. Aunque el resto de mi vida tuviese pesadillas por ello.
Sin embargo, estoy seguro que la decisión no sería la misma, ni tendría el mismo respaldo ético, moral o filosófico, si las circunstancias fuesen otras. Pensemos por un momento que mi país lleva 4 años en guerra, que a mi alrededor todas las familias (incluida la mía) han perdido algún ser querido en frentes lejanos, que mis hijos pasan hambre por el racionamiento de bienes de primera necesidad, que mi mujer trabaja 12 horas en el turno nocturno de la fábrica de motores de aviones, que la delincuencia va en aumento porque falta de todo y los hombres útiles están combatiendo, que...
En esas circunstancias, si la decisión fuese mía, ¿no optaría por tomar una que termine con todo eso, que acabe con el sufrimiento de los míos, que ahorre (en teoría) vidas humanas, las de todos aquellos soldados que morirán invadiendo el país enemigo? Además, seamos realistas, al fin y al cabo, son "ellos" los que morirán, no "nosotros". Serán esos sucios X, o esos racistas Y, o esos subdesarrollados Z los que perecerán, aunque sea a miles, por la decisión que yo tome. En el fondo, ¿qué más me da? Son los enemigos los que desaparecen, no el hijo de la panadera de la esquina, que está combatiendo como marine en A, o mi primo el marinero, embarcado en un submarino rumbo a B, o mi antiguo compañero de estudios, que pilota un bombardero sobre C... El ser humano es egoísta por naturaleza, y la opción, seguramente, sería aquella en la cual el beneficio de los "míos" pesase más que el perjuicio de los "otros", por muy alto que éste fuera.
Me reconozco egoísta. Yo soy de los que, en esas circunstancias, giraría la llave. Aunque el resto de mi vida tuviese pesadillas por ello.