Publicado: Vie Dic 22, 2006 3:55 am
Nivel de evidencia... nivel de evidencia científica...¿Cómo por ejemplo lo que dijo el año pasado el insigne catedrático de Picopatología de la Universidad Complutense Aquilino Polaino (desde entonces "polainas" para servidora) y Director del departamento de Psicología de la Universidad San Pablo-CEU acerca de la homosexualidad y los homosexuales?.
No voy a copiar aquí lo que dijo semejante eminencia porque no me apetece que se me revuelvan las tripas otra vez, ni tengo tiempo de invadir Polonia, pero, al menos para mí, es una prueba más, de tantas y tantas que he tenido la desgracia de constatar, de que el hecho de que alguien sea Catedrático o Jefe de la Iglesia no le otorga ninguna evidencia: ni científica, ni civil, ni militar, ni de la otra...que todavía no sé cual es.
Por otro lado, y hablando de evidencias, no voy a ser tan necia como para atreverme a insinuar siquiera que J. A. Vallejo Najera no sabe de lo que habla; en absoluto, yo sólo crítico lo que me parece una osadía y es, repito, hacer diagnósticos clínicos retrospectivos basándose en "habladurías", o incluso en diagnósticos que alguien pudiera hacer en aquella época, más que nada porque los conocimientos que se tenían sobre la esquizofrenia por aquel entonces tienen muy poco que ver con los actuales: tanto en su etiología, como en el tratamiento, como en su curso y síntomas. También habría que cuestionarse que intereses ¿políticos tal vez? podían estar mediatizando dichos diagnósticos...
Irrefutabilidad nula y fiabilidad menos aún. Como comparar un huevo con una castaña; pero, insisto, el tema de las enfermedades mentales da mucho morbo y vende mucho...
Tal vez yo sea muy crítica, o que tengo la fea costumbre de pasarlo todo por mi filtro profesional y en ocasiones también el personal (que en absoluto creo que sean los correctos, ni el uno ni el otro), pero hace ya muuucho tiempo que deje de creer todo lo que dicen los libros y a los que los escriben, venga de quien venga...al menos, repito, sin hacer una reflexión detenida sobre ello; por supuesto me refiero a aquellos conocimientos que domino, teóricos y prácticos (en la práctica radica una abismal diferencia entre la teoría y la realidad, entre lo que se lee y lo que se experimenta)sobre determinados temas.
Y cuando no domino el -asunto- lo suficiente, en todos los aspectos, procuro ser prudente y no opinar, más que nada porque corro el riesgo de hacer un auténtico despliegue de "empanada mental" sobre los conceptos pertinentes que delatarían eso: que leo mucho pero discrimino poco y relaciono menos.
Sesgos, existen "cosas" que se llaman sesgos y nos hacen perder la objetividad. Yo asumo los míos y los tengo muy bien delimitados.
Saludines peloneros y navideños.
No voy a copiar aquí lo que dijo semejante eminencia porque no me apetece que se me revuelvan las tripas otra vez, ni tengo tiempo de invadir Polonia, pero, al menos para mí, es una prueba más, de tantas y tantas que he tenido la desgracia de constatar, de que el hecho de que alguien sea Catedrático o Jefe de la Iglesia no le otorga ninguna evidencia: ni científica, ni civil, ni militar, ni de la otra...que todavía no sé cual es.
Por otro lado, y hablando de evidencias, no voy a ser tan necia como para atreverme a insinuar siquiera que J. A. Vallejo Najera no sabe de lo que habla; en absoluto, yo sólo crítico lo que me parece una osadía y es, repito, hacer diagnósticos clínicos retrospectivos basándose en "habladurías", o incluso en diagnósticos que alguien pudiera hacer en aquella época, más que nada porque los conocimientos que se tenían sobre la esquizofrenia por aquel entonces tienen muy poco que ver con los actuales: tanto en su etiología, como en el tratamiento, como en su curso y síntomas. También habría que cuestionarse que intereses ¿políticos tal vez? podían estar mediatizando dichos diagnósticos...
Irrefutabilidad nula y fiabilidad menos aún. Como comparar un huevo con una castaña; pero, insisto, el tema de las enfermedades mentales da mucho morbo y vende mucho...
Tal vez yo sea muy crítica, o que tengo la fea costumbre de pasarlo todo por mi filtro profesional y en ocasiones también el personal (que en absoluto creo que sean los correctos, ni el uno ni el otro), pero hace ya muuucho tiempo que deje de creer todo lo que dicen los libros y a los que los escriben, venga de quien venga...al menos, repito, sin hacer una reflexión detenida sobre ello; por supuesto me refiero a aquellos conocimientos que domino, teóricos y prácticos (en la práctica radica una abismal diferencia entre la teoría y la realidad, entre lo que se lee y lo que se experimenta)sobre determinados temas.
Y cuando no domino el -asunto- lo suficiente, en todos los aspectos, procuro ser prudente y no opinar, más que nada porque corro el riesgo de hacer un auténtico despliegue de "empanada mental" sobre los conceptos pertinentes que delatarían eso: que leo mucho pero discrimino poco y relaciono menos.
Sesgos, existen "cosas" que se llaman sesgos y nos hacen perder la objetividad. Yo asumo los míos y los tengo muy bien delimitados.
Saludines peloneros y navideños.