Publicado: Vie Dic 22, 2006 3:51 am
Varias cuestiones:
La aparente cordura de Hess:
Como relata Vallejo Nájera en su libro "Locos egregios", la esquizofrenia paranoide (EP) de Hess era indudable en 1947. Ya cuando fue capturado en 1941 los interrogadores dudaron de su salud mental. Teniendo pues un diagnóstico que a mí me parece irrefutable (salvo que se presenten pruebas que yo no conozco). Y dado que mostraba signos de enfermedad en 1941, parece más que probable que su iniciativa fuese consecuencia de su EP.
Hay un momento de su vida en el que Hess probablemente se hizo el loco: durante su juicio, para disminuir su responsabilidad. Puede. Pero previamente había presentado signos que sólo actualmente se ven como muy sugestivos de EP. Por ejemplo, en una fase sospechó que lo envenenaban, y durante meses atesoró muestras de comida de cada día para presentarla a los médicos. Hacerse el loco con signos que no están descritos creo que supera la capacidad hasta de los nazis.
Yo no sabría afirmar si fue fruto de un delirio, o si lo vio como una forma de recuperar el favor de su ídolo, o una combinación.
Eso no quiere decir que fuese tan fácil reconocer su enfermedad previamente a su escapada. Demasiadas veces hemos visto casos de personas que cometen un acto inexplicable y sólo luego dan muestras de la enfermedad. Estuviese afectado por sl primer brote de la enfermedad, o sólo en fases iniciales su comportamiento podía parecer "normal". Sobre todo porque los enfermos de EP pueden tener un comportamiento aparentemente normal, incluso muy elaborado, aun partiendo de una idea delirante. Es más fácil identificarlo como enfermo tras varias "acciones", hechas o sólo planeadas, y a veces ni así: recordemos a John Hinckley, el que atentó contra Ronald Reagan:
http://en.wikipedia.org/wiki/John_Hinckley%2C_Jr.
Un problema aparte era que el Reich ya era una jaula de grillos: la estabilidad de los números 1 y 2 (Hitler y Goering) tampoco era como para echar cohetes, y el régimen estaba lleno de "raros" como para llenar un zoológico. Tampoco era cuestión de ir denunciando los problemas del número 3 del régimen, salvo que se tuviese una posición muy elevada, como la de Bormann. Uno corría el riesgo (muy real) de ser purgado en el siguiente vaivén.
Respecto a la planificación de su vuelo, los enfermos de EP, como he dicho, pueden hacer planes muy elaborados. No son "locos" de los de sombrero de Napoleón y trompeta. Sobre las posibles denuncias, si el número tres del partido, notorio aviador, quería un juguete para una aventura ¿quién iba a sospechar su defección?
Por cierto, el "autoestrangulamiento" fue realmente un ahorcamiento incompleto: atándose el cuello con un alambre y colgándose del pomo de una ventana. Típico de las prisiones.
Sobre la condena:
Ya he dicho lo que creo que merecen los nazis demasiadas veces. La condena de por vida me parece más que adecuada, estuviese sano o enfermo.
Pero una cosa es que mereciese la condena, otra que los británicos lo ahorcasen nada más echarle mano. No es muy prudente ahorcar a un embajador (lo fuese o no, los ingleses pensaron que actuaba por su cuenta) ni tampoco ajusticiar a un dirigente y amigo personal del jefe enemigo mientras este mantiene decenas de miles de soldados prisioneros.
Respecto a su prisión de por vida, fueron los soviéticos quienes negaron repetidamente la excarcelación. Y aunque Hess estaba preso antes del ataque a la URSS, había huido siendo el ataque inminente, pidiendo "manos libres" para Alemania, lo que para los rusos sólo puede verse como complicidad. Que los soviéticos no quieran liberar al número tres de un régimen que les causó entre veinte y cuarenta millones de muertos parece normal.
Saludos
La aparente cordura de Hess:
Como relata Vallejo Nájera en su libro "Locos egregios", la esquizofrenia paranoide (EP) de Hess era indudable en 1947. Ya cuando fue capturado en 1941 los interrogadores dudaron de su salud mental. Teniendo pues un diagnóstico que a mí me parece irrefutable (salvo que se presenten pruebas que yo no conozco). Y dado que mostraba signos de enfermedad en 1941, parece más que probable que su iniciativa fuese consecuencia de su EP.
Hay un momento de su vida en el que Hess probablemente se hizo el loco: durante su juicio, para disminuir su responsabilidad. Puede. Pero previamente había presentado signos que sólo actualmente se ven como muy sugestivos de EP. Por ejemplo, en una fase sospechó que lo envenenaban, y durante meses atesoró muestras de comida de cada día para presentarla a los médicos. Hacerse el loco con signos que no están descritos creo que supera la capacidad hasta de los nazis.
Yo no sabría afirmar si fue fruto de un delirio, o si lo vio como una forma de recuperar el favor de su ídolo, o una combinación.
Eso no quiere decir que fuese tan fácil reconocer su enfermedad previamente a su escapada. Demasiadas veces hemos visto casos de personas que cometen un acto inexplicable y sólo luego dan muestras de la enfermedad. Estuviese afectado por sl primer brote de la enfermedad, o sólo en fases iniciales su comportamiento podía parecer "normal". Sobre todo porque los enfermos de EP pueden tener un comportamiento aparentemente normal, incluso muy elaborado, aun partiendo de una idea delirante. Es más fácil identificarlo como enfermo tras varias "acciones", hechas o sólo planeadas, y a veces ni así: recordemos a John Hinckley, el que atentó contra Ronald Reagan:
http://en.wikipedia.org/wiki/John_Hinckley%2C_Jr.
Un problema aparte era que el Reich ya era una jaula de grillos: la estabilidad de los números 1 y 2 (Hitler y Goering) tampoco era como para echar cohetes, y el régimen estaba lleno de "raros" como para llenar un zoológico. Tampoco era cuestión de ir denunciando los problemas del número 3 del régimen, salvo que se tuviese una posición muy elevada, como la de Bormann. Uno corría el riesgo (muy real) de ser purgado en el siguiente vaivén.
Respecto a la planificación de su vuelo, los enfermos de EP, como he dicho, pueden hacer planes muy elaborados. No son "locos" de los de sombrero de Napoleón y trompeta. Sobre las posibles denuncias, si el número tres del partido, notorio aviador, quería un juguete para una aventura ¿quién iba a sospechar su defección?
Por cierto, el "autoestrangulamiento" fue realmente un ahorcamiento incompleto: atándose el cuello con un alambre y colgándose del pomo de una ventana. Típico de las prisiones.
Sobre la condena:
Ya he dicho lo que creo que merecen los nazis demasiadas veces. La condena de por vida me parece más que adecuada, estuviese sano o enfermo.
Pero una cosa es que mereciese la condena, otra que los británicos lo ahorcasen nada más echarle mano. No es muy prudente ahorcar a un embajador (lo fuese o no, los ingleses pensaron que actuaba por su cuenta) ni tampoco ajusticiar a un dirigente y amigo personal del jefe enemigo mientras este mantiene decenas de miles de soldados prisioneros.
Respecto a su prisión de por vida, fueron los soviéticos quienes negaron repetidamente la excarcelación. Y aunque Hess estaba preso antes del ataque a la URSS, había huido siendo el ataque inminente, pidiendo "manos libres" para Alemania, lo que para los rusos sólo puede verse como complicidad. Que los soviéticos no quieran liberar al número tres de un régimen que les causó entre veinte y cuarenta millones de muertos parece normal.
Saludos