Publicado: Sab Dic 16, 2006 12:44 am
Mika sabe más que yo de esto, pero...
En su día el psiquiatra Juan Antonio Vallejo Nájera exponía el caso de Hess en su libro (muy recomendable) "Locos egregios" y según las pruebas el caso de Hess fue típico de una esquizofrenia paranoide. Los argumentos con los que apoyaba su tesis me parecieron (desde mi lego punto de vista) irrefutables.
La esquizofrenia es, dentro de todas las enfermedades mentales, la que más se aproxima a lo que el común entiende por "loco" (perdón, Mika, tengo muy claro que son enfermos, como el que padece una neoplasia). Dentro de los diferentes tipos, los enfermos de esquizofrenia paranoide son los a veces llamados "locos listos", es decir, personas que pueden parecer cuerdas (muy inteligentes si lo eran previamente, como fue el caso de Hess) aunque sus razonamientos partan de sus delirios, que ellos sienten como reales (repito, Mika, perdona por la terminología, la Psiquiatría no es lo mío, en su día casi me pencan). En muchos casos el único dato de su enfermedad es la presencia de ideas delirantes o alucinaciones auditivas. Además una fracción importante de los enfermos presentan uno o sólo unos pocos brotes, pudiendo hacer vida normal.
La esquizofrenia es una enfermedad de curso y presentación muy variable, que frecuentemente presenta "brotes", es decir, periodos de gran afectación alternados con otros sin síntomas o escasos, aunque no es raro que esos enfermos presenten trastornos de la personalidad. Los brotes pueden ser desencadenados por situaciones concretas como el estrés (y poco más estresante que una guerra y una lucha por el poder). Como ya he dicho, la esquizofrenia paranoide puede ser de diagnóstico difícil, sobre todo en fases iniciales. Hay que tener en cuenta que en los años cuarenta el diagnóstico de las enfermedades mentales estaba aún en fases iniciales, más en los casos poco llamativos (aunque la carencia de tratamiento favorecía que el curso fuese malo y el diagnóstico evidente).
En el caso concreto de Hess, y dada la enormidad de los crímenes nazis, tampoco habría interés especial (fuese consciente o inconscientemente) para diagnosticarlo de una enfermedad que pudiese ser eximente o que justificase semejante aberración. A pesar que los síntomas que describe Vallejo Nájera fueron observados en la época del juicio, su comportamiento podría parecer "normal" para los no expertos. Su comportamiento durante su juicio es perfectamente compatible con el diagnóstico.
Sin embargo, la enfermedad, sobre todo si los brotes son frecuentes, produce un deterioro que puede llevar a la demencia. Ni siquiera el tratamiento farmacológico actual (que por lo que sé Hess no recibió) impide este deterioro. Por lo que dice Vallejo Nájera la enfermedad de Hess no remitió por completo, y los síntomas descritos (deterioro cognitivo, etcétera) pueden ser debidos no sólo a la edad sino a la enfermedad. No es raro además que la esquizofrenia se agrave en edades avanzadas.
No es raro que estos enfermos se suiciden: casi la mitad lo intentan, un 10 - 15% mueren por suicidio. El que no lo hiciese antes no impide que pueda hacerlo en una fase más avanzada o en un nuevo brote. En cualquier caso en una persona sujeta a aislamiento prolongado es frecuente la autolisis sin que padezca otras enfermedades.
Respecto a lo de "autoestrangulamiento", no quiere decir que lo hiciese con sus propias manos, y creo que se trata de una mala traducción. En español se conoce como "ahorcamiento incompleto" al que no es el "clásico" (es decir, con una cuerda y colgado de un gancho) sino a otras formas: por ejemplo, ahorcarse atándose con una corbata o un pañuelo a una puerta o a un grifo. Es la forma más frecuente de suicidio, sobre todo en ambientes carcelarios. A veces se entiende por "autoestrangulamiento" el que lo hace no con sus propias manos sino con una cuerda o una tela, colocándose luego en posiciones forzadas (lo que también es muy factible).
Además un forense con experiencia puede diferenciar con bastante facilidad entre un suicidio y un asesinato, especialmente si el asesino no es muy experimentado y el caso e examina detenidamente. Dado que el MI5 no suele dejar un reguero de cadáveres, es muy probable que un "operativo" hubiese acabado como una chapuza. Y hay que pensar que un médico forense sea honesto y denuncie el caso, no es tan fácil encontrar un patólogo que también esté a sueldo del espionaje y "colocarlo" para la ocasión.
Mientras no se presenten otras pruebas, creo que el diagnóstico de Hess de esquizofrenia es irrefutable, y en ese cuadro el suicidio es probable.
El problema es otro ¿cuál es la responsabilidad de Hess? Y nos metemos en el pantanoso mundo de la responsabilidad de los enfermos mentales.
Si Hess estaba cuerdo, creo que es indudable: colaboró estrechamente con la creación de un régimen racista totalitario, que desencadenó una gran guerra mundial, y que cuando Hess seguía en el poder estaba ya manchado de sangre. En ese caso, la cadena perpetua me parece lo menos (incluso más adecuada que la pena de muerte: envejecer y morir en una prisión, sin esperanza, no se me ocurre peor castigo).
Si no lo estaba, habría que valorar el grado de afectación. Probablemente Hess no presentaba síntomas durante el ascenso del régimen, y su defección pudo coincidir con un agravamiento de su primer brote. Si Hess estaba "cuerdo" hasta 1940 (es decir, que era responsable de sus actos), creo que la condena fue adecuada, y yo creo que este fue el caso.
Si no estaba "cuerdo" cuando colaboró con Hitler, el problema está ya no tanto en su responsabilidad personal, sino en el riesgo social. Un enfermo capaz de crear una abominación como el nazismo es mucho más peligroso que un portador de una enfermedad contagiosa. Y un enfermo contagioso es aislado sin misericordia, más si su conducta pone en riesgo a la comunidad. El caso de Mary la tifosa es famosísimo (buscad en Google "Typhoid Mary" si os interesa). Y Mary Mallon causó muchas menos muertes que Hess, y su delito fue querer trabajar en lo único que sabía.
Resumiendo, yo creo que:
- Hess era un enfermo de esquizofrenia paranoide y se suicidó.
- La duda está en la responsabilidad de Hess, no en su condena.
Saludos
En su día el psiquiatra Juan Antonio Vallejo Nájera exponía el caso de Hess en su libro (muy recomendable) "Locos egregios" y según las pruebas el caso de Hess fue típico de una esquizofrenia paranoide. Los argumentos con los que apoyaba su tesis me parecieron (desde mi lego punto de vista) irrefutables.
La esquizofrenia es, dentro de todas las enfermedades mentales, la que más se aproxima a lo que el común entiende por "loco" (perdón, Mika, tengo muy claro que son enfermos, como el que padece una neoplasia). Dentro de los diferentes tipos, los enfermos de esquizofrenia paranoide son los a veces llamados "locos listos", es decir, personas que pueden parecer cuerdas (muy inteligentes si lo eran previamente, como fue el caso de Hess) aunque sus razonamientos partan de sus delirios, que ellos sienten como reales (repito, Mika, perdona por la terminología, la Psiquiatría no es lo mío, en su día casi me pencan). En muchos casos el único dato de su enfermedad es la presencia de ideas delirantes o alucinaciones auditivas. Además una fracción importante de los enfermos presentan uno o sólo unos pocos brotes, pudiendo hacer vida normal.
La esquizofrenia es una enfermedad de curso y presentación muy variable, que frecuentemente presenta "brotes", es decir, periodos de gran afectación alternados con otros sin síntomas o escasos, aunque no es raro que esos enfermos presenten trastornos de la personalidad. Los brotes pueden ser desencadenados por situaciones concretas como el estrés (y poco más estresante que una guerra y una lucha por el poder). Como ya he dicho, la esquizofrenia paranoide puede ser de diagnóstico difícil, sobre todo en fases iniciales. Hay que tener en cuenta que en los años cuarenta el diagnóstico de las enfermedades mentales estaba aún en fases iniciales, más en los casos poco llamativos (aunque la carencia de tratamiento favorecía que el curso fuese malo y el diagnóstico evidente).
En el caso concreto de Hess, y dada la enormidad de los crímenes nazis, tampoco habría interés especial (fuese consciente o inconscientemente) para diagnosticarlo de una enfermedad que pudiese ser eximente o que justificase semejante aberración. A pesar que los síntomas que describe Vallejo Nájera fueron observados en la época del juicio, su comportamiento podría parecer "normal" para los no expertos. Su comportamiento durante su juicio es perfectamente compatible con el diagnóstico.
Sin embargo, la enfermedad, sobre todo si los brotes son frecuentes, produce un deterioro que puede llevar a la demencia. Ni siquiera el tratamiento farmacológico actual (que por lo que sé Hess no recibió) impide este deterioro. Por lo que dice Vallejo Nájera la enfermedad de Hess no remitió por completo, y los síntomas descritos (deterioro cognitivo, etcétera) pueden ser debidos no sólo a la edad sino a la enfermedad. No es raro además que la esquizofrenia se agrave en edades avanzadas.
No es raro que estos enfermos se suiciden: casi la mitad lo intentan, un 10 - 15% mueren por suicidio. El que no lo hiciese antes no impide que pueda hacerlo en una fase más avanzada o en un nuevo brote. En cualquier caso en una persona sujeta a aislamiento prolongado es frecuente la autolisis sin que padezca otras enfermedades.
Respecto a lo de "autoestrangulamiento", no quiere decir que lo hiciese con sus propias manos, y creo que se trata de una mala traducción. En español se conoce como "ahorcamiento incompleto" al que no es el "clásico" (es decir, con una cuerda y colgado de un gancho) sino a otras formas: por ejemplo, ahorcarse atándose con una corbata o un pañuelo a una puerta o a un grifo. Es la forma más frecuente de suicidio, sobre todo en ambientes carcelarios. A veces se entiende por "autoestrangulamiento" el que lo hace no con sus propias manos sino con una cuerda o una tela, colocándose luego en posiciones forzadas (lo que también es muy factible).
Además un forense con experiencia puede diferenciar con bastante facilidad entre un suicidio y un asesinato, especialmente si el asesino no es muy experimentado y el caso e examina detenidamente. Dado que el MI5 no suele dejar un reguero de cadáveres, es muy probable que un "operativo" hubiese acabado como una chapuza. Y hay que pensar que un médico forense sea honesto y denuncie el caso, no es tan fácil encontrar un patólogo que también esté a sueldo del espionaje y "colocarlo" para la ocasión.
Mientras no se presenten otras pruebas, creo que el diagnóstico de Hess de esquizofrenia es irrefutable, y en ese cuadro el suicidio es probable.
El problema es otro ¿cuál es la responsabilidad de Hess? Y nos metemos en el pantanoso mundo de la responsabilidad de los enfermos mentales.
Si Hess estaba cuerdo, creo que es indudable: colaboró estrechamente con la creación de un régimen racista totalitario, que desencadenó una gran guerra mundial, y que cuando Hess seguía en el poder estaba ya manchado de sangre. En ese caso, la cadena perpetua me parece lo menos (incluso más adecuada que la pena de muerte: envejecer y morir en una prisión, sin esperanza, no se me ocurre peor castigo).
Si no lo estaba, habría que valorar el grado de afectación. Probablemente Hess no presentaba síntomas durante el ascenso del régimen, y su defección pudo coincidir con un agravamiento de su primer brote. Si Hess estaba "cuerdo" hasta 1940 (es decir, que era responsable de sus actos), creo que la condena fue adecuada, y yo creo que este fue el caso.
Si no estaba "cuerdo" cuando colaboró con Hitler, el problema está ya no tanto en su responsabilidad personal, sino en el riesgo social. Un enfermo capaz de crear una abominación como el nazismo es mucho más peligroso que un portador de una enfermedad contagiosa. Y un enfermo contagioso es aislado sin misericordia, más si su conducta pone en riesgo a la comunidad. El caso de Mary la tifosa es famosísimo (buscad en Google "Typhoid Mary" si os interesa). Y Mary Mallon causó muchas menos muertes que Hess, y su delito fue querer trabajar en lo único que sabía.
Resumiendo, yo creo que:
- Hess era un enfermo de esquizofrenia paranoide y se suicidó.
- La duda está en la responsabilidad de Hess, no en su condena.
Saludos