Publicado: Mié May 02, 2012 12:33 am
Puestos a imaginar, expongo también mi opinión.
Estamos partiendo de la premisa de ahorrar fuerzas para abordar 1942 con mayores efectivos alemanes pero creo que estamos dejando de la lado tres factores muy importantes: el tiempo, las tácticas alemanas, y las tácticas soviéticas, que aun con mayor número de fuerzas en el ejército alemán, permanecerían invariables.
Me refiero al tiempo, porque la campaña contra la URSS, era una operación a contrareloj que debía decidirse a lo sumo en un año. Los objetivos primarios de la operación Barbaroja establecidos por el comandante general Marcks en 1940, tenían como objetivo la toma de Moscú, y la derrota de la URSS en una única campaña. A partir de ese borrador Hitler estableció en la Directiva nº 21 de diciembre de 1940 los objetivos militares de la primera fase de las operaciones. Lejos de ser un plan detallado, acabaría con numerosas improvisaciones sobre el terreno que para nada ayudaron a llevar a cabo el plan inicial del general Marcks.
Como he comentado, alargar un año más la Operación Barbaroja, con más o menos fuerzas ya era de por sí una derrota, porque la Operación Azul, era a grosso modo, una Operación Barbarroja 2, es decir la continuación de la campaña del 41 que ya no llevaba a ninguna parte.
Creo que el momento idóneo para la toma de Moscú fue en agosto de 1941. Hitler envió lejos de Moscú a dos Ejércitos Panzer, concretamente el 2.º Pz.A. hacia el Sur y el 3.º Pz.A. hacia el Norte en su Directiva nº 33. Para cuando se lanzaron los ejércitos alemanes sobre Moscú, en octubre de 1941, ya era demasiado tarde a causa de las lluvias que por esas fechas convertían las carreteras de la extinta URSS en auténticos lodazales.
Retrasar el ataque sobre Moscú fue un error mayúsculo, y darle a la URSS uan tregua de seis meses hasta el año siguiente no era la mejor idea, como se comenta en este What If.
Otro punto que he comentado es el cambio en la táctica alemana del 41 al 42 y repito alguna exposición mía de otros hilos del foro. Alemania jugó con ventaja sobre sus oponentes mientras pudo desarrollar su Bewegungskrieg (guerra de movimiento), algo que no era una novedad, pues los ejércitos prusianos desarrollaron esta versión de la guerra durante mucho tiempo. Su otra gran ventaja era que los oficiales en el campo de batalla, tenían cierta independencia respecto a sus comandantes, y podían variar los planes establecidos según la conveniencia del momento, la llamada Auftragstaktik.
Todo ello se fue al garete en septiembre del 42, cuando la Bewegungskrieg pasó a ser una Stellungskrieg (guerra de posiciones), y toda la ventaja alemana de la guerra de movimientos desapareció, dejando paso a una guerra de posiciones que sí convenía a los soviéticos, y no a los alemanes (Caucaso y Stalingrado). Además, en el 42, las bolsas que intentaron cerrar los alemanes para atrapar el mayor número de tropas soviéticas, solían cerrarse en el aire, pues el Ejército Rojo, a difrencia del año anterior, empezó a retirase para evitar esos gigantescos Überkessel que se dieron el año anterior, como el de Kiev.
También la Auftragstaktik se fue diluyendo cuando Hitler empezó a cesar a todos los generales que no obedecían ciegamente sus órdenes y no le daban los resultados que él esperaba (List, Bock, Rundstedt...), haciéndose cargo él personalmente del desarrollo y directrices de las operaciones militares, como en el caso del Grupo de Ejércitos A, y sobre todo, queriendo controlar de forma enfermiza y al detalle, cuaquier movimiento de sus tropas, en un cuartel general a miles de kilómetros del frente.
Y esto es algo que con más o menos fuerzas en el 42, hubiera seguido invariable.
También la URSS cambió su táctica en el 42. A diferencia del año 41, cuando los ejércitos soviéticos se empeñaban en ofrecer resistencia a las tropas alemanas sin ceder terreno y siendo finalmente rodeadas en los enormes Überkessel como el de Kiev, en el 42, el Ejército Rojo, empezó a retirarse paulatinamente hacia el interior de la URSS, cerrándose la mayoría de veces, las pinzas envolventes de los ejércitos de Hitler en el aire o con muy escasas tropas, el llamado Luftstoss. Aquí los historiadores hablan de retirada por el derrumbe del Ejército Rojo o de retirada elástica premeditada, aunque lo primero parece ser lo más lógico.
Atendiendo a estas tres premisas, creo personalmente, que el Ejército alemán hiciera lo que hiciera en el 42, ya estaba sentenciado.
Por último, intentar que Hitler atendiera a razones, es un What If mayúsculo.
Conociendo al cabo, lo normal hubiera sido cargar contra sus generales por no haber podido poner en práctica sus absurdas órdenes y después sustituirlos en el mando. No olvidemos quien fue el genio militar que colocó a Himmler al frente del Grupo de Ejércitos Vístula. Y ya sabemos de sobra lo que pasó.
Saludos
Estamos partiendo de la premisa de ahorrar fuerzas para abordar 1942 con mayores efectivos alemanes pero creo que estamos dejando de la lado tres factores muy importantes: el tiempo, las tácticas alemanas, y las tácticas soviéticas, que aun con mayor número de fuerzas en el ejército alemán, permanecerían invariables.
Me refiero al tiempo, porque la campaña contra la URSS, era una operación a contrareloj que debía decidirse a lo sumo en un año. Los objetivos primarios de la operación Barbaroja establecidos por el comandante general Marcks en 1940, tenían como objetivo la toma de Moscú, y la derrota de la URSS en una única campaña. A partir de ese borrador Hitler estableció en la Directiva nº 21 de diciembre de 1940 los objetivos militares de la primera fase de las operaciones. Lejos de ser un plan detallado, acabaría con numerosas improvisaciones sobre el terreno que para nada ayudaron a llevar a cabo el plan inicial del general Marcks.
Como he comentado, alargar un año más la Operación Barbaroja, con más o menos fuerzas ya era de por sí una derrota, porque la Operación Azul, era a grosso modo, una Operación Barbarroja 2, es decir la continuación de la campaña del 41 que ya no llevaba a ninguna parte.
Creo que el momento idóneo para la toma de Moscú fue en agosto de 1941. Hitler envió lejos de Moscú a dos Ejércitos Panzer, concretamente el 2.º Pz.A. hacia el Sur y el 3.º Pz.A. hacia el Norte en su Directiva nº 33. Para cuando se lanzaron los ejércitos alemanes sobre Moscú, en octubre de 1941, ya era demasiado tarde a causa de las lluvias que por esas fechas convertían las carreteras de la extinta URSS en auténticos lodazales.
Retrasar el ataque sobre Moscú fue un error mayúsculo, y darle a la URSS uan tregua de seis meses hasta el año siguiente no era la mejor idea, como se comenta en este What If.
Otro punto que he comentado es el cambio en la táctica alemana del 41 al 42 y repito alguna exposición mía de otros hilos del foro. Alemania jugó con ventaja sobre sus oponentes mientras pudo desarrollar su Bewegungskrieg (guerra de movimiento), algo que no era una novedad, pues los ejércitos prusianos desarrollaron esta versión de la guerra durante mucho tiempo. Su otra gran ventaja era que los oficiales en el campo de batalla, tenían cierta independencia respecto a sus comandantes, y podían variar los planes establecidos según la conveniencia del momento, la llamada Auftragstaktik.
Todo ello se fue al garete en septiembre del 42, cuando la Bewegungskrieg pasó a ser una Stellungskrieg (guerra de posiciones), y toda la ventaja alemana de la guerra de movimientos desapareció, dejando paso a una guerra de posiciones que sí convenía a los soviéticos, y no a los alemanes (Caucaso y Stalingrado). Además, en el 42, las bolsas que intentaron cerrar los alemanes para atrapar el mayor número de tropas soviéticas, solían cerrarse en el aire, pues el Ejército Rojo, a difrencia del año anterior, empezó a retirase para evitar esos gigantescos Überkessel que se dieron el año anterior, como el de Kiev.
También la Auftragstaktik se fue diluyendo cuando Hitler empezó a cesar a todos los generales que no obedecían ciegamente sus órdenes y no le daban los resultados que él esperaba (List, Bock, Rundstedt...), haciéndose cargo él personalmente del desarrollo y directrices de las operaciones militares, como en el caso del Grupo de Ejércitos A, y sobre todo, queriendo controlar de forma enfermiza y al detalle, cuaquier movimiento de sus tropas, en un cuartel general a miles de kilómetros del frente.
Y esto es algo que con más o menos fuerzas en el 42, hubiera seguido invariable.
También la URSS cambió su táctica en el 42. A diferencia del año 41, cuando los ejércitos soviéticos se empeñaban en ofrecer resistencia a las tropas alemanas sin ceder terreno y siendo finalmente rodeadas en los enormes Überkessel como el de Kiev, en el 42, el Ejército Rojo, empezó a retirarse paulatinamente hacia el interior de la URSS, cerrándose la mayoría de veces, las pinzas envolventes de los ejércitos de Hitler en el aire o con muy escasas tropas, el llamado Luftstoss. Aquí los historiadores hablan de retirada por el derrumbe del Ejército Rojo o de retirada elástica premeditada, aunque lo primero parece ser lo más lógico.
Atendiendo a estas tres premisas, creo personalmente, que el Ejército alemán hiciera lo que hiciera en el 42, ya estaba sentenciado.
Por último, intentar que Hitler atendiera a razones, es un What If mayúsculo.
Saludos