Publicado: Mar May 01, 2012 8:51 pm
por Anibal clar
Bueno, vamos por partes.

Que ahora me toca a mi :wink:

Empezaré por el final.
Aún a costa de que me cueste la degradación y el empleo por lo que voy a decir ( :mrgreen: ), dentro de la propia SGM sí se conoce una crueldad y una lucha tan deshumanizada como la que se dio en Stalingrado.
Pero no quiero desviarme del tema que nos ocupa.

Aquí se propone parar al Ostheer justo antes de Tifón, con el fin de prepararse para pasar el invierno en adecuadas posiciones defensivas, recuperar el aliento y volver a la carga con renovadas fuerzas en la primavera de 1942.
Es decir, un parón que nos lleva desde octubre del 41 a abril del 42, seis meses más o menos.

Pero, ¿parar por qué?
Hasta ese momento, la Wehrmacht ha ido de victoria en victoria, jamás ha sido derrotada (salvo aéreamente en Inglaterra). Incluso en la URSS, los alemanes han derrotados a las fuerzas adversarias una y otra vez, han hecho cientos de miles de prisioneros, destruido miles de aviones, cañones y carros de combate, han destruido a los soviéticos en el peligroso flanco derecho del avance de Guderian (en la destrucción de 44 divisiones enemigas en el cerco de Kiev), han tomado Kiev, están muy cerca de completar el cerco de Leningrado, las repúblicas Bálticas están bajo la égida alemana, gran parte de Ucrania, con lo vital de su producción, hecho por el cual desvió Hitler allí sus fuerzas para a poyar a Rundstedt, obra en manos germanas.
El enemigo está descompuesto y se bate en retirada.
Sólo un último esfuerzo y el objetivo estará completado.
Moscú.

¿por qué parar?
Los alemanes no imaginan que van a ser derrotados. Lógicamente, si lo hubieran sabido no hubieran hecho lo hecho.
Ni siquiera hubieran atacado la URSS, de conocer el final que les aguardaba.
Pero ellos no tienen esa información.
No se imaginan que Kluge, llegado el momento de mandar al ataque su 4º armee en la 2ª fase de Tifón, se negará a hacerlo, condenando parte de la operación.

Las fuerzas alemanas están cansadas al inicio de Tifón, pero no agotadas, ni mucho menos. El 60% de los carros de combate de las divisiones panzer que tomarán parte en la ofensiva están operativos, y se trabaja frenéticamente en los talleres para adecuar los que están fuera de servicio.
Las unidades de infantería están casi al 80% de sus efectivos.
La Luftwaffe domina los cielos practicamente.

La flota soviética del Báltico ni aparece, se encuentra anclada en sus puertos.

¿por qué parar?

Para Alemania el tiempo es vital. Debe acabar la guerra con la URSS cuanto antes, en una sóla campaña, al más puro estilo prusiano. Los alemanes saben que la demora en el tiempo tan sólo puede ayudara su enemigo. Cantidades ingentes de material llegan a los puertos soviéticos procedentes de Gran Bretaña y EEUU.
Si se deja descansar 6 meses al gigante soviético, las principales fábricas podrán ser evacuadas tras los Urales sin novedad, la producción aumentará vertiginosamente, y, entretanto, el tiempo que queda para que se abra un segundo frente es cada vez menor.

¿por qué parar?
Alemania tiene todos los ases en la manga. Sus fuerzas nunca han sido derrotadas. Su empuje es incontenible.

Si Rusia está más fuerte, sólida y unida que nunca, ¿cómo estará tras un receso de 6 meses?
Porque si bien es cierto que Tifón costó pérdidas a los alemanes, el golpe que se llevaron los soviéticos fue descomunal. El material que se llevaron por delante los alemanes fue enorme. Si Tifón no se hubiera producido, habría que sumar al arsenal soviético todas esas unidades y pertrechos que se destruyeron en la realidad.

Las pérdidas alemanas en carros de combate, aunque fueron desastrosas, se pudieron reponer al año siguiente, pues los carros de combate perdidos eran en un 70% de los modelos I y II, totalmente inservibles para la guerra en el este.
Las pérdidas de infantería fueron peores, pero Tifón, al fin y al cabo, "sólo" supuso a los germanos 110.000 bajas.

Había que jugarlo al todo o nada. Parar era una insensatez y habría sido peor aún para los alemanes.

Había que hacer lo que se hizo. Aunque saliera mal. El hecho de invadir la URSS ya suponía un riesgo que había que asumir, y las posibilidades de derrota eran amplias, como luego el tiempo y la historia demostraron.

Si yo hubiera sido un general alemán, también habría llevado adelante Tifón.

Saludos.