Publicado: Mar May 01, 2012 6:58 am
INTRODUCCIÓN
Estamos ubicados a mediados de Septiembre de 1941. El 15 de septiembre Guderian y Von Kleist se dan la mano en Romny y se cierra el gran Kessel de Kiev. En su interior, cinco ejércitos soviéticos con cincuenta divisiones, ¾ millón de hombres (750.000 soldados) e innumerable material languidecen, todavía combatiendo con desesperación pero sin más perspectiva que la derrota.
El 5º, 6º, 21º, 26º y 37º Ejércitos Soviéticos han quedado encerrados. El Frente Sudoeste Soviético en Ucrania se desmorona.
Los rusos pelean duramente y se forman 3 bolsas. 100.000 caerán muertos o podrán escapar hacia el este. 650.000 se rinden.
Es la mayor victoria de la historia militar alemana!!!.
Sin embargo algo no está marchando bien a pesar de tantos éxitos, ejércitos embolsados, divisiones abatidas, millones de soldados rusos atrapados o caídos en acción, toneladas de pertrechos capturados, miles de tanques, cañones y aviones destruidos. Cientos de ciudades liberadas del yugo comunista.
Y lo que no marcha bien es que a pesar de tantos éxitos, y de tantos triunfos militares, el ejército soviético no solo sigue de pie, sino que constantemente está generando nuevas divisiones, contraatacando en todos los frentes, desgastando a la Wehrmatch. Para peor aparecen nuevos tanques, más poderosos que los tanques alemanes, con corazas en donde los pak alemanes de 37 y 50mm rebotan como si fueran dardos de goma.
Los objetivos de Barbarroja de destruir al ejército ruso y de conquistar Leningrado, Moscú y Rostov no sólo no se han cumplido, sino que están lejos de poder conquistar dichas ciudades en este año.
Una campaña rápida (Blitzkrieg) de 16 semanas se ha vuelto una quimera, un imposible de alcanzar. La desafortunada frase de que bastaba una patada a Rusia para que la estructura se viniera abajo no sólo es una falacia, sino que se ha producido todo lo contrario: Rusia está más fuerte, unida y sólida que nunca.
El soldado ruso es un hueso duro de roer. A diferencia del soldado francés, holandés, noruego, yugoslavo o griego, el soldado ruso no se rinde, aún en situaciones en las que está embolsado y no tiene chances de supervivencia o éxito. Pelea con uñas y dientes como gato panza arriba, dando batalla en todos lados y bajo las peores condiciones.
A pesar de estar mal armado y mal dirigido y mal entrenado, el soldado ruso da batalla hasta la muerte.
El dictador Stalin se aprovecha de la brutalidad del ejército alemán y astutamente consigue unir a las distintas etnias rusas en un solo objetivo: DESTRUIR AL INVASOR.
Funcionando como catalizador, Stalin consigue amalgamar al ejército ruso e insuflarle un espíritu patriótico a la lucha contra los nazis. Como buen demagogo apela al sentir nacional, dejando de lado la ideología comunista.
Y en ese punto de la historia yo hago la siguiente propuesta que se desvía de la historia original y que plantea un nuevo escenario, una historia alternativa, arriesgada, original y astuta (desde mi modesto punto de vista): EN UN RAPTO DE SENTIDO COMÚN, HITLER SE DA CUENTA QUE LA COSA SE HA PUESTO DIFICIL Y QUE EN 1941 NO VA A PODER CONQUISTAR MOSCÚ, NI LENINGRADO NI ROSTOV.
Hitler se baja de su pedestal y en un rapto de humildad se da cuenta que Rusia es un bocado más grande que lo que su boca puede abarcar.
CONTINUARÁ
Estamos ubicados a mediados de Septiembre de 1941. El 15 de septiembre Guderian y Von Kleist se dan la mano en Romny y se cierra el gran Kessel de Kiev. En su interior, cinco ejércitos soviéticos con cincuenta divisiones, ¾ millón de hombres (750.000 soldados) e innumerable material languidecen, todavía combatiendo con desesperación pero sin más perspectiva que la derrota.
El 5º, 6º, 21º, 26º y 37º Ejércitos Soviéticos han quedado encerrados. El Frente Sudoeste Soviético en Ucrania se desmorona.
Los rusos pelean duramente y se forman 3 bolsas. 100.000 caerán muertos o podrán escapar hacia el este. 650.000 se rinden.
Es la mayor victoria de la historia militar alemana!!!.
Sin embargo algo no está marchando bien a pesar de tantos éxitos, ejércitos embolsados, divisiones abatidas, millones de soldados rusos atrapados o caídos en acción, toneladas de pertrechos capturados, miles de tanques, cañones y aviones destruidos. Cientos de ciudades liberadas del yugo comunista.
Y lo que no marcha bien es que a pesar de tantos éxitos, y de tantos triunfos militares, el ejército soviético no solo sigue de pie, sino que constantemente está generando nuevas divisiones, contraatacando en todos los frentes, desgastando a la Wehrmatch. Para peor aparecen nuevos tanques, más poderosos que los tanques alemanes, con corazas en donde los pak alemanes de 37 y 50mm rebotan como si fueran dardos de goma.
Los objetivos de Barbarroja de destruir al ejército ruso y de conquistar Leningrado, Moscú y Rostov no sólo no se han cumplido, sino que están lejos de poder conquistar dichas ciudades en este año.
Una campaña rápida (Blitzkrieg) de 16 semanas se ha vuelto una quimera, un imposible de alcanzar. La desafortunada frase de que bastaba una patada a Rusia para que la estructura se viniera abajo no sólo es una falacia, sino que se ha producido todo lo contrario: Rusia está más fuerte, unida y sólida que nunca.
El soldado ruso es un hueso duro de roer. A diferencia del soldado francés, holandés, noruego, yugoslavo o griego, el soldado ruso no se rinde, aún en situaciones en las que está embolsado y no tiene chances de supervivencia o éxito. Pelea con uñas y dientes como gato panza arriba, dando batalla en todos lados y bajo las peores condiciones.
A pesar de estar mal armado y mal dirigido y mal entrenado, el soldado ruso da batalla hasta la muerte.
El dictador Stalin se aprovecha de la brutalidad del ejército alemán y astutamente consigue unir a las distintas etnias rusas en un solo objetivo: DESTRUIR AL INVASOR.
Funcionando como catalizador, Stalin consigue amalgamar al ejército ruso e insuflarle un espíritu patriótico a la lucha contra los nazis. Como buen demagogo apela al sentir nacional, dejando de lado la ideología comunista.
Y en ese punto de la historia yo hago la siguiente propuesta que se desvía de la historia original y que plantea un nuevo escenario, una historia alternativa, arriesgada, original y astuta (desde mi modesto punto de vista): EN UN RAPTO DE SENTIDO COMÚN, HITLER SE DA CUENTA QUE LA COSA SE HA PUESTO DIFICIL Y QUE EN 1941 NO VA A PODER CONQUISTAR MOSCÚ, NI LENINGRADO NI ROSTOV.
Hitler se baja de su pedestal y en un rapto de humildad se da cuenta que Rusia es un bocado más grande que lo que su boca puede abarcar.
CONTINUARÁ