Publicado: Jue Oct 29, 2026 1:54 pm
Fuente https://en.wikipedia.org/wiki/USS_John_Rodgers_(DD-574)
La quilla del USS John Rodgers (DD-574) fue colocada por la Consolidated Steel Corporation en Orange, Texas, el 25 de julio de 1941. El buque fue botado el 7 de mayo de 1942, y entró en servicio el 9 de febrero de 1943.[1]
Tras completar sus pruebas de mar en el Caribe, el John Rodgers zarpó de Norfolk, Virginia, el 13 de mayo, escoltando un convoy a través del canal de Panamá con destino a Pearl Harbor. Después de un breve periodo de adiestramiento, en agosto se integró en el dispositivo de escolta de una fuerza operativa de portaaviones rápidos durante los ataques contra las islas Marcus, Tarawa y Wake; dichas operaciones también sirvieron para recopilar información de inteligencia de cara a futuros desembarcos. En noviembre, como parte de una fuerza conjunta de cruceros y destructores, zarpó hacia la bahía de la Emperatriz Augusta para apoyar los desembarcos en Bougainville. Mientras escoltaba buques de transporte, ayudó al crucero Santa Fe a derribar un avión torpedero japonés.
Posteriormente, se integró en el dispositivo de destructores de la Fuerza de Ataque Sur destinada a la invasión de las islas Gilbert; protegió a los buques de transporte durante los desembarcos en la isla de Betio el 20 de noviembre y permaneció en la zona hasta que el atolón de Tarawa estuvo asegurado.
A finales de diciembre, los destructores navegaron hacia Pearl Harbor para prepararse para la siguiente ofensiva, partiendo el 22 de enero de 1944 rumbo a las islas Marshall. Aprovechando la experiencia adquirida en enfrentamientos anteriores, la Marina lanzó un ataque coordinado contra el atolón de Kwajalein el 31 de enero. El John Rodgers*proporcionó protección AA y ASW, además de brindar apoyo a las fuerzas de desembarco con sus cañones de 127 mm. Tras el cese de la resistencia japonesa el 7 de febrero, el buque patrulló la zona de las islas Marshall hasta finales de marzo. Durante el mes de abril, actuó como escolta de los navíos que transportaban tropas y suministros para el asalto a Hollandia.
En mayo el John Rodgers operó desde Guadalcanal, protegiendo convoyes y bombardeando posiciones enemigas. A principios de junio, se dirigió a las islas Marshall para prepararse para la campaña de las Marianas y, el 17 de julio, zarpó de Eniwetok junto con la fuerza de invasión de Guam. A partir del 21 de julio el John Rodgers disparó más de 3600 proyectiles de 127 mm contra objetivos en Guam, contribuyendo a neutralizar las posiciones defensivas. Permaneció en las islas Marianas hasta el 4 de agosto, proporcionando cobertura ASW a los buques de transporte. En agosto el John Rodgers comenzó los preparativos para la invasión de Morotai y, el 14 de septiembre, partió de la bahía de Humboldt para apoyar y proteger los desembarcos. Tras esta operación —que permitió establecer la única base aliada desde la cual desplegar cazas y bombarderos de corto alcance hacia Leyte—, el buque permaneció patrullando la zona.
El John Rodgers regresó a Hollandia el 2 de octubre para preparar la invasión de las Filipinas. El 13 de octubre puso rumbo a Leyte, llegando siete días más tarde para apoyar los desembarcos. Bajo el mando del capitán de fragata J. G. Franklin, el buque escoltó a los navíos que transportaban al general Douglas MacArthur y a sus tropas de regreso a las Filipinas. A medida que las fuerzas estadounidenses avanzaban hacia el interior y tomaban los aeródromos, el John Rodgers proporcionó apoyo de fuego y patrulló la zona. El John Rodgers partió de Filipinas el 30 de octubre con destino al Astillero Naval de Mare Island, en California, para someterse a una revisión general que necesitaba con urgencia. A principios de enero de 1945, el destructor navegó hacia el oeste para unirse, el 7 de febrero, a la TF 58 del almirante Raymond Spruance, con el fin de participar en ataques aéreos —lanzados desde portaaviones— contra territorio japonés, los cuales comenzaron el 16 de febrero. Posteriormente, se dirigió a las islas Bonin para brindar protección a la fuerza de portaaviones que cubría la invasión de Iwo Jima, iniciada el 19 de febrero, la cual permitió establecer una base avanzada para los B-29.
Tras la batalla de Iwo Jima, el buque retomó sus funciones con la fuerza de portaaviones rápidos, realizando incursiones contra Japón mientras esperaba la invasión de Okinawa, la última gran operación anfibia de la campaña del Pacífico. El John Rodgers operó junto a los portaaviones durante los bombardeos contra Japón y Okinawa. El 1 de abril, participó en la protección de los portaaviones durante el asalto inicial, logrando derribar dos aviones kamikaze. Permaneció en la zona apoyando las operaciones hasta que Okinawa fue asegurada el 21 de junio.
Hacia el final de la guerra, el John Rodgers escoltó a la 3ª Flota durante una serie de ataques casi continuos contra Japón. Como buque insignia del Escuadrón de Destructores 25 —rol que desempeñaba desde septiembre de 1943—, el John Rodgers encabezó, a finales de julio, una incursión antibuque en la bahía de Suruga, acercándose a menos de una milla y media de la costa japonesa. El almirante William Halsey felicitó al comandante de la división con estas palabras: «Un gran aplauso para usted y sus hombres por una incursión bien planificada, llevada a cabo siguiendo la mejor tradición de los destructores. Han sido incluidos en la lista negra del emperador».
Tras los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki y el posterior colapso de Japón, el destructor escoltó, el 6 de septiembre, a los buques de transporte que llevaban tropas de ocupación a la bahía de Tokio. Esta entrada en Tokio supuso un colofón apropiado para el John Rodgers, que había participado en casi todas las grandes campañas ofensivas de la guerra del Pacífico sin perder a un solo hombre. El buque emprendió el regreso a casa y llegó a Boston, Massachusetts, el 17 de octubre. El 3 de noviembre se trasladó a Charleston, Carolina del Sur, donde fue dado de baja del servicio activo el 25 de mayo de 1946, pasando a formar parte de la Flota de Reserva del Atlántico. Fue trasladada a Filadelfia en 1954 y, posteriormente, a Orange, Texas, en 1968.
El buque fue vendido a México el 19 de agosto de 1970. Prestó servicio en la Armada de México bajo el nombre de ARM Cuitláhuac (E 01), bautizado así en honor a Cuitláhuac (¿?-1520), el penúltimo emperador azteca. El Cuitláhuac fue dado de baja el 16 de julio de 2001, poniendo fin a los 60 años de historia operativa de los buques de la clase Fletcher.
A finales de 2006, el John Rodgers fue adquirido por Beauchamp Tower Corp., una pequeña fundación sin fines de lucro con sede en Florida, con el propósito de convertirlo en un buque museo. Sin embargo, los planes no prosperaron y el John Rodgers quedó amarrado en el puerto de Lázaro Cárdenas, México, acumulando más de 2 millones de dólares en gravámenes y multas. En 2008 el Gobierno de México anunció su intención de incautar el buque y deshacerse de él por considerarlo una embarcación abandonada; el 2 de agosto de 2010 se declaró oficialmente que el buque era propiedad abandonada y se ordenó su desguace.
El desmantelamiento del buque comenzó en el puerto de Lázaro Cárdenas en septiembre de 2010 y concluyó en abril de 2011.

El USS John Rodgers en 1943
https://en.wikipedia.org/wiki/USS_John_Rodgers_(DD-574)
La quilla del USS John Rodgers (DD-574) fue colocada por la Consolidated Steel Corporation en Orange, Texas, el 25 de julio de 1941. El buque fue botado el 7 de mayo de 1942, y entró en servicio el 9 de febrero de 1943.[1]
Tras completar sus pruebas de mar en el Caribe, el John Rodgers zarpó de Norfolk, Virginia, el 13 de mayo, escoltando un convoy a través del canal de Panamá con destino a Pearl Harbor. Después de un breve periodo de adiestramiento, en agosto se integró en el dispositivo de escolta de una fuerza operativa de portaaviones rápidos durante los ataques contra las islas Marcus, Tarawa y Wake; dichas operaciones también sirvieron para recopilar información de inteligencia de cara a futuros desembarcos. En noviembre, como parte de una fuerza conjunta de cruceros y destructores, zarpó hacia la bahía de la Emperatriz Augusta para apoyar los desembarcos en Bougainville. Mientras escoltaba buques de transporte, ayudó al crucero Santa Fe a derribar un avión torpedero japonés.
Posteriormente, se integró en el dispositivo de destructores de la Fuerza de Ataque Sur destinada a la invasión de las islas Gilbert; protegió a los buques de transporte durante los desembarcos en la isla de Betio el 20 de noviembre y permaneció en la zona hasta que el atolón de Tarawa estuvo asegurado.
A finales de diciembre, los destructores navegaron hacia Pearl Harbor para prepararse para la siguiente ofensiva, partiendo el 22 de enero de 1944 rumbo a las islas Marshall. Aprovechando la experiencia adquirida en enfrentamientos anteriores, la Marina lanzó un ataque coordinado contra el atolón de Kwajalein el 31 de enero. El John Rodgers*proporcionó protección AA y ASW, además de brindar apoyo a las fuerzas de desembarco con sus cañones de 127 mm. Tras el cese de la resistencia japonesa el 7 de febrero, el buque patrulló la zona de las islas Marshall hasta finales de marzo. Durante el mes de abril, actuó como escolta de los navíos que transportaban tropas y suministros para el asalto a Hollandia.
En mayo el John Rodgers operó desde Guadalcanal, protegiendo convoyes y bombardeando posiciones enemigas. A principios de junio, se dirigió a las islas Marshall para prepararse para la campaña de las Marianas y, el 17 de julio, zarpó de Eniwetok junto con la fuerza de invasión de Guam. A partir del 21 de julio el John Rodgers disparó más de 3600 proyectiles de 127 mm contra objetivos en Guam, contribuyendo a neutralizar las posiciones defensivas. Permaneció en las islas Marianas hasta el 4 de agosto, proporcionando cobertura ASW a los buques de transporte. En agosto el John Rodgers comenzó los preparativos para la invasión de Morotai y, el 14 de septiembre, partió de la bahía de Humboldt para apoyar y proteger los desembarcos. Tras esta operación —que permitió establecer la única base aliada desde la cual desplegar cazas y bombarderos de corto alcance hacia Leyte—, el buque permaneció patrullando la zona.
El John Rodgers regresó a Hollandia el 2 de octubre para preparar la invasión de las Filipinas. El 13 de octubre puso rumbo a Leyte, llegando siete días más tarde para apoyar los desembarcos. Bajo el mando del capitán de fragata J. G. Franklin, el buque escoltó a los navíos que transportaban al general Douglas MacArthur y a sus tropas de regreso a las Filipinas. A medida que las fuerzas estadounidenses avanzaban hacia el interior y tomaban los aeródromos, el John Rodgers proporcionó apoyo de fuego y patrulló la zona. El John Rodgers partió de Filipinas el 30 de octubre con destino al Astillero Naval de Mare Island, en California, para someterse a una revisión general que necesitaba con urgencia. A principios de enero de 1945, el destructor navegó hacia el oeste para unirse, el 7 de febrero, a la TF 58 del almirante Raymond Spruance, con el fin de participar en ataques aéreos —lanzados desde portaaviones— contra territorio japonés, los cuales comenzaron el 16 de febrero. Posteriormente, se dirigió a las islas Bonin para brindar protección a la fuerza de portaaviones que cubría la invasión de Iwo Jima, iniciada el 19 de febrero, la cual permitió establecer una base avanzada para los B-29.
Tras la batalla de Iwo Jima, el buque retomó sus funciones con la fuerza de portaaviones rápidos, realizando incursiones contra Japón mientras esperaba la invasión de Okinawa, la última gran operación anfibia de la campaña del Pacífico. El John Rodgers operó junto a los portaaviones durante los bombardeos contra Japón y Okinawa. El 1 de abril, participó en la protección de los portaaviones durante el asalto inicial, logrando derribar dos aviones kamikaze. Permaneció en la zona apoyando las operaciones hasta que Okinawa fue asegurada el 21 de junio.
Hacia el final de la guerra, el John Rodgers escoltó a la 3ª Flota durante una serie de ataques casi continuos contra Japón. Como buque insignia del Escuadrón de Destructores 25 —rol que desempeñaba desde septiembre de 1943—, el John Rodgers encabezó, a finales de julio, una incursión antibuque en la bahía de Suruga, acercándose a menos de una milla y media de la costa japonesa. El almirante William Halsey felicitó al comandante de la división con estas palabras: «Un gran aplauso para usted y sus hombres por una incursión bien planificada, llevada a cabo siguiendo la mejor tradición de los destructores. Han sido incluidos en la lista negra del emperador».
Tras los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki y el posterior colapso de Japón, el destructor escoltó, el 6 de septiembre, a los buques de transporte que llevaban tropas de ocupación a la bahía de Tokio. Esta entrada en Tokio supuso un colofón apropiado para el John Rodgers, que había participado en casi todas las grandes campañas ofensivas de la guerra del Pacífico sin perder a un solo hombre. El buque emprendió el regreso a casa y llegó a Boston, Massachusetts, el 17 de octubre. El 3 de noviembre se trasladó a Charleston, Carolina del Sur, donde fue dado de baja del servicio activo el 25 de mayo de 1946, pasando a formar parte de la Flota de Reserva del Atlántico. Fue trasladada a Filadelfia en 1954 y, posteriormente, a Orange, Texas, en 1968.
El buque fue vendido a México el 19 de agosto de 1970. Prestó servicio en la Armada de México bajo el nombre de ARM Cuitláhuac (E 01), bautizado así en honor a Cuitláhuac (¿?-1520), el penúltimo emperador azteca. El Cuitláhuac fue dado de baja el 16 de julio de 2001, poniendo fin a los 60 años de historia operativa de los buques de la clase Fletcher.
A finales de 2006, el John Rodgers fue adquirido por Beauchamp Tower Corp., una pequeña fundación sin fines de lucro con sede en Florida, con el propósito de convertirlo en un buque museo. Sin embargo, los planes no prosperaron y el John Rodgers quedó amarrado en el puerto de Lázaro Cárdenas, México, acumulando más de 2 millones de dólares en gravámenes y multas. En 2008 el Gobierno de México anunció su intención de incautar el buque y deshacerse de él por considerarlo una embarcación abandonada; el 2 de agosto de 2010 se declaró oficialmente que el buque era propiedad abandonada y se ordenó su desguace.
El desmantelamiento del buque comenzó en el puerto de Lázaro Cárdenas en septiembre de 2010 y concluyó en abril de 2011.
El USS John Rodgers en 1943
https://en.wikipedia.org/wiki/USS_John_Rodgers_(DD-574)