Publicado: Mar Ago 17, 2010 4:33 pm
por Juan Manoel
El “Etappendienst” y algunas de las correrías de los Mercantes al servicio de Alemania (parte 03) :


2.- El MS Rhein :

Hablar de acciones específicas de la Marina Mercante Alemana en la Segunda Guerra Mundial da para mucho, y hay casos bastante conocidos de sus acciones. Sólo basta empezar a leer el accionar de los Corsarios Alemanes, para que de pronto aparezcan estos buques mercantes.

Veamos para empezar el caso del MS Rhein.



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Carguero MS Rhein.



A principios de 1940, este barco se encontraba fondeado en Tampico en México, por esa época una nación totalmente neutral. Los servicios de información aliados, los que eran muy fuertes en México, tenían absolutamente vigilado el barco, además que Inglaterra y sus aliados (entre ellos los Estados Unidos, técnicamente neutral en el momento), presionaba para la expulsión de estos navíos alojados en sus fondeaderos, lo que auguraba a las tripulaciones de éstos un futuro muy poco promisorio, cuando no fatal. La presión de los aliados al respecto, en Centroamérica, México y el Caribe, era casi insostenible, en esta época de la guerra, y en esta zona, el “Etappendienst” tenía poca posibilidad de actuar adecuadamente. Por otra parte se realizaban frenéticos esfuerzos de las embajadas Alemanas en cada caso para alargar el plazo de la partida en la medida de lo posible, para sí poder realizar algunas de las misiones coordinadas por el “Etappendienst”.

En la madrugada del 29 de noviembre de 1940 una patrulla “neutral” norteamericana compuesta por los destructores USS Simpson, (DD 221) USS Broome (DD 223) y USS Mc Cormick (DD 210) se acercaron al puerto de Tampico en vista de la próxima partida del MS Rhein, oportunamente avisada por los servicios de inteligencia aliados.

A las 08:35 el MS Rheim abandonó el puerto de Tampico, acompañado de otro buque mercante alemán, el Idarwald procediendo a poner proa al Sur, siempre dentro de la protección de aguas territoriales mexicanas. El destructor norteamericano USS Broome procedió a seguirlos a una distancia discreta.

El día 7 de diciembre de 1940, exactamente un año antes del ataque japonés a Pearl Harbour el USS Mc Cormick recibió la orden de relevar al USS Broome en su misión de rastreo, pudiendo localizar al Rhein mientras éste hacía su camino al Atlántico por la ruta de los cayos de la florida, de ahí en adelante procedió a “escoltar” al barco a la cita con su destino.

Mientras tanto, en la costa norteamericana, el destructor USS MacLeish (DD 220) que se encontraba anclado en Key West, recibió la orden urgente e inmediata de zarpar para encontrarse con el USS Mc Cormick en el golfo de México, que para entonces guiaba el cordero al sacrificio. A las 14:05 levo anclas y se marchó a todo vapor para cumplir con su misión.

Ya en mar abierto, aproximadamente a las 15:50 la tripulación del USS MacLeish divisó a lo lejos la silueta de un crucero de guerra, era el Van Kinsbergen, un buque de guerra holandés que en ese entonces navegaba bajo la bandera británica y que ayudaba a la flota Británica en la cacería de mercantes alemanes, sirviendo a la vez como prisión flotante para los tripulantes alemanes capturados.

Por medio de señales para no romper el silencio de la radio, el destructor norteamericano avisó al crucero holandés de la presencia de un carguero alemán en ruta, y posteriormente ambas naves de guerra pusieron proa al oeste para cerrar la trampa.

En la mañana del día 11 de diciembre de 1940, cerca de Cayo Tortugas en Florida, y después de que ambos destructores norteamericanos, el USS Mc Cormick, y USS MacLeish se retiraron a una distancia conveniente, esto según el informe norteamericano, el crucero Van Kinsbergen procedió a interceptar al MS Rheim.

A partir de aquí, los informes de por si mantenidos convenientemente en secreto por las partes involucradas, se vuelven aun mas confusos y contradictorios todavía.

La versión más congruente, y en base a las observaciones realizadas en exploraciones hechas al casco hundido del Rhein por buzos civiles, muchos años después, entre ellos Michael C. Barnette quien tiene un magnifico trabajo al respecto, pueden dar una base para la comprensión de lo sucedido.



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Restos del MS Rhein.



Se cree que el Van Kinsbergen exigió a la tripulación del MS Rheim su rendición incondicional mediante dos salvas de artillería. El capitán de este ultimo decidió que su buque no caería en manos enemigas, para lo cual apresto a la tripulación para resistir y evitar la captura.

Cuando se vio que toda resistencia era inútil, se tomo la última y más difícil decisión parar un capitán de navío: es decir, autodestruir su nave.

A pesar de que no se tiene registro de que carga contenían las bodegas del Rhein, todo hace suponer que se encontraban vacías, dado a que no se han localizado restos de mercancía en el casco sumergido.

Los marineros alemanes se la arreglaron para iniciar un fuego que a la postre sellaría el destino del buque, tanto así que aunque se reportó posteriormente el envío un equipo de rescate del Van Kinsbergen para tratar de controlar el incendio no hubo éxito dada la magnitud del mismo.

Exploraciones submarinas realizadas a principios de la década de 1990 y en fechas posteriores permite deducir que el fuego fue de tal intensidad que las cuadernas y vigas estructurales se doblaron como papel, y varias botellas vacías de vidrio que se encontraron en la bodega, se derritieron quedando como “relojes de Salvador Dalí”, según lo indicaron de algunos de los buzos.



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Restos del MS Rhein.



Los registros encontrados a la fecha, indican que posteriormente llegó a la escena el buque de guerra británico HMS Caradoc cuyo capitán se encargo de mandar al fondo del mar a los humeantes restos del Rhein, no sin antes tener que aplicar para ello la cantidad de 22 cañonazos de 6 pulgadas.

Por su parte la versión de los reportes norteamericanos indican que al acercarse los destructores USS Mc Cormick, y USS MacLeish al sitio del hundimiento, y posterior a estas acciones ya relatadas, no fue posible encontrar ningún sobreviviente, por el contrario se pudo observar solamente una lancha salvavidas perteneciente al Rhein totalmente perforada por balas y salpicada de sangre en varias partes.

El epitafio de este barco se consignó dentro del texto de declaración de guerra de Alemania a los Estados Unidos de Norteamérica, que fue leído por Adolfo Hitler al pueblo Alemán, y denuncia brevemente este tipo de acciones, realizadas por una potencia (supuestamente) neutral, mencionando al Rhein entre otros buques alemanes que sufrieron el mismo fin, además del Reugeu, el Niederwald, el Arauca, La Plata, y el Mangoni.


Desde la próxima entrega una última historia de navíos mercantes al servicio de Alemania.


Continuará.......