Publicado: Dom Abr 08, 2007 2:29 pm
Los aviones del Graf Zeppelin
Dada la situación, la Luftwaffe tuvo que trabajar el proyecto con los aviones existentes. Básicamente tenían que modificar las alas para que fueran plegadizas, añadir un gancho de aterrizaje y algún refuerzo en el tren de aterrizaje y la estructura del fuselaje. La demanda inicial fue de 43 aparatos, incluyendo cazas, bombarderos en picada y aviones de exploración y uso general. El primer intento se hizo con el biplano Arado 197, una variante del existente Arado 68. Este modelo hizo pruebas de vuelo en 1938-1939, pero cuando llegaron a la conclusión de que se requería una velocidad de 400 kph, cuando menos, se suspendió su participación en el programa. Se pensó en el Messerchmitt ME-109T, variante del modelo "109E", pero resultó muy inestable e inadecuado para despegar y aterrizar en un portaaviones. Sin embargo a falta de un substituto se le mantuvo en el proyecto. El único viable resultó el Junkers 87 Stuka como bombardero en picada que fue exitosamente modificado y pasó las pruebas en el Instituto de Pruebas de Travemünde. También se ordenaron los Fieseler 167 y Arado 195, pero entre 1939 y 1940 fueron retirados del proyecto por ser inadecuados.
Se suspende la construcción
Al comenzar la guerra, el Graf Zeppelin estaba terminado en un 85%. Las primeras pruebas de mar se esperaba que podían realizarse a fines de 1940 y comienzos de 1941. Pero súbitamente, la Kriegsmarine le dio prioridad a la construcción de submarinos y demás buques de guerra y el proyecto se retrasó, pues el portaaviones fue puesto en el último nivel de prioridad en la escala de construcciones. El portaaviones "B" fue cancelado el 19 de septiembre de 1939 y canibalizado para usar las partes y el acero en otras construcciones. Finalmente, el 29 de abril de 1940, el Almirante Raeder sugirió que se detuviera la construcción del Graf Zeppelin para acelerar la entrega de los demás buques que mucha falta estaban haciendo. Los cañones de 15 cm fueron llevados a Noruega para reforzar las defensas costeras. Los cañones antiaéreos fueron trasladados a varios lugares y el sistema de control de tiro fue enviado a los rusos como parte de los acuerdos del Pacto de Amistad con la URSS.
Almacén flotante
El 6 de julio de 1940 el Graf Zeppelin fue remolcado a Gotenhafen para mantenerlo alejado de la amenaza aérea, sirviendo como almacén de madera para la Kriegsmarine. Antes del ataque a Rusia, el portaaviones fue enviado a Stettin, para evitar los ataques aéreos de los rusos, pero como la fuerza aérea rusa fue aniquilada, el portaaviones fue llevado de regreso a Gotenhafen.
En el transcurso de la guerra, la importancia del portaaviones y la aviación embarcada se hizo evidente. El ataque a Tarento y el ataque al Bismarck, con aviones obsoletos para la época, convenció a Hitler que había que reanudar la construcción del Graf Zeppelin. El 16 de abril de 1942, fue analizado el asunto llegando a la conclusión de que los trabajos en el casco y la planta motriz podían completarse para mediados de 1943. Las catapultas debían ser modificadas, cambiándolas por unas más poderosas, aunque era posible que se pudieran adaptar las existentes en 6 meses. Era factible entonces terminar el portaaviones entre fines de 1943 y comienzos de 1944. Pero, el desarrollo de un avión naval, no podía ser posible para ser entregado antes de 1946.
El 13 de mayo de 1942 se cursaron las órdenes para reanudar la construcción del buque, que además debía sufrir nuevas modificaciones estructurales que aumentaban el peso y requerían su ecualización con modificaciones en el casco. El Graf Zeppelín fue remolcado de Gotenhafen a Kiel, el 30 de noviembre de 1942, donde fue puesto en dique flotante el día 3 de diciembre, para hacerle las modificaciones al casco. Los cambios en la maquinaria de propulsión comenzaron simultáneamente. La puesta en servicio del portaaviones estuvo fijada para agosto o septiembre de 1943, cuando comenzarían las pruebas de mar. Pero el 30 de enero de 1943 llegó la orden del Führer que mandaba la suspensión de la construcción de todas las naves mayores. El Almirante Reader renunció. La orden de suspender la construcción del Graf Zeppelin llegó el 2 de febrero de 1943. Hasta marzo sólo se completó el sistema de bombeo para achicar el agua en caso de inundación.
El fin del Graf Zeppelin
El 21 de abril, el portaaviones fue remolcado a Stettin acoderado a un muelle con apenas 3 metros de agua bajo la quilla. Ahí esperó la invasión rusa del territorio del Reich. Un comando de 10 hombres fue destacado para hundir el buque en caso de ataque. A las 18:00 horas del 25 de abril de 1945, el capitán Wolfgang Kähler bajo el mando del almirante Comandante del Mar Báltico en Stettin, dio la orden de volar el buque. Poco después llegaron los rusos. Desde una grúa en el astillero Vulkan, Kähler verificó el cumplimiento de la orden. El buque quedó asentado en el fondo con serios daños estructurales que harían imposible su recuperación. A los especialistas de la marina soviética les tomó hasta marzo de 1946 el poder reflotar el buque para llevarlo a Swinemünde. Las cubiertas fueron cargadas con enormes cantidades de bienes productos del saqueo. El 14 de agosto de 1947, nuevamente fue remolcado para ser llevado a aguas rusas. Se dice que tocó una mina en Finlandia, pero posteriores investigaciones demostraron que fue llevado a Leningrado donde fue desmantelado pieza por pieza. Se dice también, que el casco fue usado en maniobras de torpedeamiento por destructores soviéticos
Dada la situación, la Luftwaffe tuvo que trabajar el proyecto con los aviones existentes. Básicamente tenían que modificar las alas para que fueran plegadizas, añadir un gancho de aterrizaje y algún refuerzo en el tren de aterrizaje y la estructura del fuselaje. La demanda inicial fue de 43 aparatos, incluyendo cazas, bombarderos en picada y aviones de exploración y uso general. El primer intento se hizo con el biplano Arado 197, una variante del existente Arado 68. Este modelo hizo pruebas de vuelo en 1938-1939, pero cuando llegaron a la conclusión de que se requería una velocidad de 400 kph, cuando menos, se suspendió su participación en el programa. Se pensó en el Messerchmitt ME-109T, variante del modelo "109E", pero resultó muy inestable e inadecuado para despegar y aterrizar en un portaaviones. Sin embargo a falta de un substituto se le mantuvo en el proyecto. El único viable resultó el Junkers 87 Stuka como bombardero en picada que fue exitosamente modificado y pasó las pruebas en el Instituto de Pruebas de Travemünde. También se ordenaron los Fieseler 167 y Arado 195, pero entre 1939 y 1940 fueron retirados del proyecto por ser inadecuados.
Se suspende la construcción
Al comenzar la guerra, el Graf Zeppelin estaba terminado en un 85%. Las primeras pruebas de mar se esperaba que podían realizarse a fines de 1940 y comienzos de 1941. Pero súbitamente, la Kriegsmarine le dio prioridad a la construcción de submarinos y demás buques de guerra y el proyecto se retrasó, pues el portaaviones fue puesto en el último nivel de prioridad en la escala de construcciones. El portaaviones "B" fue cancelado el 19 de septiembre de 1939 y canibalizado para usar las partes y el acero en otras construcciones. Finalmente, el 29 de abril de 1940, el Almirante Raeder sugirió que se detuviera la construcción del Graf Zeppelin para acelerar la entrega de los demás buques que mucha falta estaban haciendo. Los cañones de 15 cm fueron llevados a Noruega para reforzar las defensas costeras. Los cañones antiaéreos fueron trasladados a varios lugares y el sistema de control de tiro fue enviado a los rusos como parte de los acuerdos del Pacto de Amistad con la URSS.
Almacén flotante
El 6 de julio de 1940 el Graf Zeppelin fue remolcado a Gotenhafen para mantenerlo alejado de la amenaza aérea, sirviendo como almacén de madera para la Kriegsmarine. Antes del ataque a Rusia, el portaaviones fue enviado a Stettin, para evitar los ataques aéreos de los rusos, pero como la fuerza aérea rusa fue aniquilada, el portaaviones fue llevado de regreso a Gotenhafen.
En el transcurso de la guerra, la importancia del portaaviones y la aviación embarcada se hizo evidente. El ataque a Tarento y el ataque al Bismarck, con aviones obsoletos para la época, convenció a Hitler que había que reanudar la construcción del Graf Zeppelin. El 16 de abril de 1942, fue analizado el asunto llegando a la conclusión de que los trabajos en el casco y la planta motriz podían completarse para mediados de 1943. Las catapultas debían ser modificadas, cambiándolas por unas más poderosas, aunque era posible que se pudieran adaptar las existentes en 6 meses. Era factible entonces terminar el portaaviones entre fines de 1943 y comienzos de 1944. Pero, el desarrollo de un avión naval, no podía ser posible para ser entregado antes de 1946.
El 13 de mayo de 1942 se cursaron las órdenes para reanudar la construcción del buque, que además debía sufrir nuevas modificaciones estructurales que aumentaban el peso y requerían su ecualización con modificaciones en el casco. El Graf Zeppelín fue remolcado de Gotenhafen a Kiel, el 30 de noviembre de 1942, donde fue puesto en dique flotante el día 3 de diciembre, para hacerle las modificaciones al casco. Los cambios en la maquinaria de propulsión comenzaron simultáneamente. La puesta en servicio del portaaviones estuvo fijada para agosto o septiembre de 1943, cuando comenzarían las pruebas de mar. Pero el 30 de enero de 1943 llegó la orden del Führer que mandaba la suspensión de la construcción de todas las naves mayores. El Almirante Reader renunció. La orden de suspender la construcción del Graf Zeppelin llegó el 2 de febrero de 1943. Hasta marzo sólo se completó el sistema de bombeo para achicar el agua en caso de inundación.
El fin del Graf Zeppelin
El 21 de abril, el portaaviones fue remolcado a Stettin acoderado a un muelle con apenas 3 metros de agua bajo la quilla. Ahí esperó la invasión rusa del territorio del Reich. Un comando de 10 hombres fue destacado para hundir el buque en caso de ataque. A las 18:00 horas del 25 de abril de 1945, el capitán Wolfgang Kähler bajo el mando del almirante Comandante del Mar Báltico en Stettin, dio la orden de volar el buque. Poco después llegaron los rusos. Desde una grúa en el astillero Vulkan, Kähler verificó el cumplimiento de la orden. El buque quedó asentado en el fondo con serios daños estructurales que harían imposible su recuperación. A los especialistas de la marina soviética les tomó hasta marzo de 1946 el poder reflotar el buque para llevarlo a Swinemünde. Las cubiertas fueron cargadas con enormes cantidades de bienes productos del saqueo. El 14 de agosto de 1947, nuevamente fue remolcado para ser llevado a aguas rusas. Se dice que tocó una mina en Finlandia, pero posteriores investigaciones demostraron que fue llevado a Leningrado donde fue desmantelado pieza por pieza. Se dice también, que el casco fue usado en maniobras de torpedeamiento por destructores soviéticos