Publicado: Jue Jul 30, 2009 9:44 pm
por grognard
En resumen, Mölders, que piensas que "más vale honra sin barcos que barcos sin honra", extrapolando la frase de Casto Méndez Núñez a nuestra situación particular. Sin embargo, parece que en el caso del Tirpitz confluyeron una serie de factores que le llevaron a su dramático final.

Buscando en la Wiki encontré esto:
(...) a fines de 1941, dos factores concurrieron para determinar que el Tirpitz no se utilizase para una misión en el Atlántico: la escasa disponibilidad de combustible y el efecto que había ejercido en Hitler el trágico final del Bismarck. Además, como la intuición le decía al Führer que Noruega sería el sector crucial del flanco occidental de los territorios ocupados, se imponía la necesidad de alejar la amenaza de una invasión británica por aquella parte(...)

(...) El 9 por la mañana, los aviones de reconocimiento avistaron finalmente al Tirpitz y entonces despegaron del Victorious 12 aviones torpederos Albacore que poco después localizaban el objetivo. Los ingleses esperaban repetir la maniobra realizada contra el Bismarck; pero esta vez ni uno solo de los proyectiles dio en el blanco, puesto que los ataques se lanzaron por popa. Aquel mismo día, por la tarde, el Tirpitz estaba a salvo en el puerto de Narvik.

Tanto los alemanes como los ingleses estaban preocupados por los resultados de esta incursión, aunque había concluido con un "empate a cero". Pero Raeder y Hitler, que sin duda se dieron cuenta de que el Tirpitz se había salvado de milagro, decidieron que no se volverían a usar los buques pesados si no se contaba con el apoyo de la Luftwaffe, cláusula destinada a bloquear cualquier operación ofensiva futura. Además, el Tirpitz estaba ahora prácticamente inmovilizado, pues en su infructuosa salida había consumido más de 8.000 t de valioso combustible (...)

(...) se desarrolla el ataque de los submarinos enanos en la noche del 22 al 23 de septiembre de 1943, que saca de servicio al Tirpitz durante un semestre(...)

(...) El Tirpitz culmina sus reparaciones y sale nuevamente a la mar el 3 de abril de 1944. Los ingleses inmediatamente lo atacan con varias decenas de aviones Martlet, provenientes de un portaaviones. Hacen 15 impactos sobre el acorazado. Uno de los hidroaviones de reconocimiento es sacado de su catapulta por efecto de una bomba y se estrella a babor, sobre una torre de 150 mm. La batalla dura exactamente once minutos, pero esta vez dejan sobre cubierta del acorazado alemán 168 muertos y 320 heridos(...)

(...) Las reparaciones del Tirpitz se efectúan una vez más en Noruega. Nuevos ataques en los meses de julio y agosto de 1944 no obtienen éxito alguno. Los ingleses deciden entonces emplear bombarderos pesados salidos de bases en tierra. Salen de Escocia y luego del ataque, regresan para aterrizar en un aeródromo soviético, cerca de Arkhangelsk. La primera operación de ese tipo tiene lugar el 15 de septiembre de 1944, con 15 grandes bombarderos. El Tirpitz es alcanzado por una bomba. El castillo de proa, con todos los dispositivos de anclaje, queda completamente destruido. Tampoco esta vez había ningún caza alemán en la zona.

Esta vez los daños sufridos son tan grandes que su reparación es imposible realizarla en Noruega. Por otro lado, hay que enviar al acorazado más hacia el oeste a fin de que el enemigo no se apodere de él. Por esta época, el frente alemán del norte de Finlandia y Noruega ha de replegarse tras el fiordo de Luygen. El Tirpitz alcanza con dificultad Sandesund, al oeste de Tromsø. Allí va a desempeñar el papel de una batería flotante. En ese lugar queda amarrado el 19 de octubre de 1944. El 29, un segundo ataque realizado por bombarderos pesados le inflige nuevos daños.(...)

(...) Los noruegos, acostumbrados ya a la presencia del acorazado alemán, le dan el sobrenombre de “Ensom Dronning”, la “reina solitaria”, y solitariamente libra su último combate. Nunca ha perdido un combate naval, solamente la falta de combustible lo mantiene encadenado a su fondeadero, y en los últimos meses, el destino ha querido que lo demuelan pedazo a pedazo.

Ese 12 de noviembre a las 9:00, los radiotelémetros del acorazado detectan a los Lancaster a 80 km. Llegan volando a 28.000 pies. Las piezas de 380 mm comienzan a hacer fuego. Los ingleses dejan caer sus bombas. Dos blancos directos: una de las torres de 380 mm y su pañol de municiones es tocada; diez que explotan en la proximidad del casco le dan el golpe de gracia. El enorme buque se inclina lentamente sobre la banda de babor, disparando sus cañones. La inclinación aumenta minuto a minuto. La cubierta ya está a nivel del agua. Es imposible seguir combatiendo; el comandante da la orden de evacuar la nave.

El comandante y su Estado Mayor, que se encuentra en el blocao de mando, no pueden abrir las pesadas puertas blindadas y se hunden con el barco. La misma suerte corren 1.400 tripulantes, entre muertos, heridos y que no han podido cumplir la orden de evacuación. Solamente fueron salvados 397 y 400 tripulantes más que no se encontraban a bordo en el momento del ataque (...)


Fragmentos extraídos de: http://es.wikipedia.org/wiki/Tirpitz_(acorazado)
En esa misma referencia está la historia completa del Tirpitz