Publicado: Jue Nov 22, 2007 9:51 pm
por Juan Manoel
La Unidad K (primera parte) :


Objetivo de esta presentación :

El objetivo es tratar de desmitificar el hecho de que mucha gente considera a la Unidad K casi como una organización suicida. Y que se debe considerar que no poseían ningún tipo de fanatismo para esta clase de combate. Que nunca se mandó a sus hombres a una misión en la cual no tuvieran una oportunidad razonable de sobrevivir, y que si en el transcurso de alguna misión alguno de sus integrantes era descubierto por el enemigo y tenían la retirada bloqueada, sus órdenes de rendirse y no buscar la muerte al estilo del "héroe muerto", estilo que tanto pregonó la propaganda. Hacer entender que estos hombres sólo eran soldados altamente entrenados, como los mejores de cualquier fuerza armada.


A.- Antecedentes de su Formación :

Un día del mes de Junio de 1942, un joven oficial llamado Alfred Von Wurzian, entregaba un proyecto al gran almirantazgo alemán en Berlín, sobre como nadadores individuales se podían introducir en algunos puertos enemigos, y causar daños de gravedad a buques de guerra debidamente custodiados.

Los oficiales de Marina reunidos, argumentando que la guerra en el mar se llevaba acabo basándose sobre principios tradicionales, mucho más que la guerra por tierra o por aire, le hicieron saber que en la Marina no había cabida para sus ideas, por muy nuevas u originales que parecieran.

Sin embargo, esta idea no era del todo original, en el bando alemán. Antes que él, muchos otros habían sugerido métodos de nuevos de combate (lanchas explosivas guiadas por radio, torpedos guiados por un solo hombre, submarinos enanos, etc.). Todo había sido reportado al Abwehr (Servicio Secreto) y de una forma u otra, cimentado las bases para la construcción de nuevas armas. Las de Von Wurzian era una de ellas : emplear hombres rana en la lucha contra buques.

Trece meses después, la Marina tuvo que cambiar de opinión. En la madrugada del 22 de Septiembre de 1943, cuatro marinos británicos fueron capturados en sus submarinos enanos al querer atacar al acorazado "Tirpitz" anclado en el Alto Fjord, en Noruega Septentrional. Los alemanes no pudieron menos que admirar la increíble audacia de estos hombres, pero sentían una gran satisfacción y un gran alivio al haber frustrado la empresa.

Esta satisfacción era prematura, pues al ser hecho prisioneros, los marinos británicos ya habían colocado las bombas bajo el casco del acorazado. Cuando éstas explotaron, el "Tirpitz" quedó en tal estado, que fue necesario transportar a Noruega la maquinaria y personal de un astillero alemán y este buque no pudo ser puesto a flote hasta varios meses después.



Imagen

Submarino británico tipo X, como los utilizados en el ataque al "Tirpitz".



Esta hazaña provocó una verdadera revolución en el alto mando naval alemán, quizá porque lo habían sentido en carne propia, ya que antes, en el mes de Diciembre de 1941, sus aliados italianos, habían dañado seriamente los barcos ingleses "Queen Elizabeth" y "Valiant", anclados en la rada de Alejandría y ahora, los británicos habían logrado el mismo resultado a costa del poderoso "Tirpitz". La Marina alemana estaba ansiosa de seguir este intrépido ejemplo, y en su alto mando ya se discutía seriamente la posibilidad del uso de esta forma de combate. Además, en vista de ciertas dificultades encontradas en campaña por los submarinos, el almirante Doenitz favorecía el desarrollo de cualquier tipo de arma que pudiera causar daño al enemigo. Quería algo similar al "Comando de Operaciones Combinadas" que tenían los ingleses, con armas nuevas y personal especializado. Así, el ataque contra el "Tirpitz" precipitó la formación de la Unidad K, un cuerpo de la Marina alemana que operaría con pequeñas armas de combate.


B.- Formación y Entrenamiento de los Comandos Navales :

Este cuerpo forma una de las múltiples divisiones de la marina moderna y está integrado por pequeñas armas especiales. Países como Italia, Japón y Gran Bretaña adoptaron estas armas poco antes o al principio de la Segunda Guerra Mundial. Alemania en cambio, entró en este cuerpo de operaciones bastante tarde.

Se formó el primer comando de la Marina alemana a principios de enero de 1944; treinta hombres especialmente seleccionados, que por ordenes de Doenitz, ninguno debía ser del arma de submarinos, fueron reunidos en Heiligenhafen, a orillas del Báltico, en unas barracas militares de muy pobre aspecto. En este lugar los instructores les informaron de manera superficial, lo que se esperaba de ellos. Serían puestos en combate, formando pequeños grupos de comandos, o combatientes individuales, equipados con un nuevo género de armamento. Se les había escogido por las cualidades que mostraban sus respectivas hojas de servicio. Pero ante todo, debían ofrecerse voluntariamente para este servicio y se les concedían dos días de plazo para reflexionar y decidirse. Al cabo de ese tiempo, los que decidieran volver a sus antiguos puestos podrían hacerlo sin temor a ser perjudicados en su carrera.

A este nuevo cuerpo se le llamó Kleinkampfmittel-Verband (Fuerza de Combate con Armas Pequeñas); usualmente fue llamada la Unidad K, y su creador fue el vicealmirante Hellmuth Heye.



Imagen

Vicealmirante Hellmuth Heye.



Imagen

Insignia de la unidad. Comúnmente se asocia a los Submarinos Enanos, pero era la insignis de la Unidad K, y ya se verá que era que era bastante más que sólo los submarinos de bolsillo o enanos.



A Heye se le asignó al comandante Frahuenheim como asistente, y él mismo seleccionó al capitán de corbeta Obladen y al capitán de corbeta Bartels, a quien el consideraba muy competentes en este terreno.

Como en esta época de la guerra, en que Alemania ya estaba en posiciones de defensiva, la rapidez era el factor esencial, por lo que no se podía malgastar el tiempo en largas pruebas. Heye pidió plenos poderes para no estar sujeto a los procesos lentos de la burocracia, colocándose en contacto con todos los departamentos de la Marina y, en especial con la industria.

La idea de estas pequeñas y nuevas armas de combate, despertó en los industriales la sed inventiva, innata en el cerebro humano. Tanto los ingenieros como los trabajadores en general, tomaron gran interés.

No había en Alemania este género de armas. Se sabía, muy superficialmente, que los italianos y los ingleses poseían diferentes clases de armamento similar; pero no se supo nada acerca de las operaciones japonesas efectuadas con submarinos enanos. Por otra parte se sabía que las operaciones alemanas contra las estaciones meteorológicas enemigas, fracasaban, al igual que los británicos, por falta de armas y personal apropiado.

La intención era imaginar y construir submarinos enanos sobre el modelo inglés, y con ellos penetrar en los puertos enemigos; pero además se debía aleccionar tropas de asalto que pudieran ser enviadas en pequeñas embarcaciones y submarinos enanos contra estaciones de radar y emplazamientos de artillería enemigas.

El personal elegido, se les exigió jurar conservar el secreto más absoluto y no aspirar a ningún permiso de salida, así como no tener contacto con la población civil. Se les exigió abstenerse de escribir a sus familiares por un largo tiempo. Prometieron emplearse en cuerpo y alma al buen desarrollo de esta labor. Es aquí donde existe el gran mito, no debe confundirse lo anterior con el sacrificio a la vida, en el sentido suicida de la palabra.

El entrenamiento fue intensivo, y dirigidos por oficiales de infantería. Se le hizo seguir cursos agotadores de en materia de natación, gimnasia y jiu-jitsu. Se les entrenó en el arte de pelear cuerpo a cuerpo y por si llegaba el caso, cómo matar silenciosamente y sin armas a un centinela enemigo. Se les dio entrenamiento de comunicación por radio. También se les entregaron nociones de lenguas extranjeras, en las cuales se les daba mucho menos importancia a la gramática que a expresiones idiomáticas usuales entre los soldados enemigos. Se les leía frecuentemente traducciones de algunos manuales referentes a las reglas y estatutos de los Comandos ingleses, que habían caído en poder de los alemanes después del frustrado ataque a Dieppe. También estudiaban los informes de la preparación y ejecución del ataque frustrado contra el cuartel general del Mariscal Rommel, en Noráfrica.



Imagen

Instrucción de los Comandos Navales alemanes en jiu-jitsu, en la Isla de Alga.



Día a día llegaban más reclutas, pero después de las primeras pruebas, un gran número de ellos era devuelto a sus puestos de origen por ser considerados no aptos. Y se llevaba a cabo el mismo ritual, primero se les explicaba lo que se esperaba de ellos, después se les pedía ofrecerse de voluntarios, para recién empezar con el adiestramiento.

En esta época avanzada de la guerra, era un verdadero problema encontrar hombres lo bastante fuertes, desde un punto de vista físico y moral, que fuesen de utilidad para los Comandos. Pero con mucho esfuerzo, la Unidad K, logró un contingente que estuviera a la altura de sus expectativas, y se creó un "esprit de corp", que los mantuvo unidos. Los primeros hombres de la unidad decidieron por si mismos renunciar a sus insignias de grado o de rango con el fin de considerarse unos a otros en perfecta igualdad jerárquica.

El entrenamiento llenó su cometido en cuanto al desarrollo de la inventiva personal. Tenemos un ejemplo en la conducta de un hombre de la unidad, el cual, por una razón u otra, fue encarcelado por un oficial ajeno a su unidad. No se inmutó en lo más mínimo y esperó la noche; entonces, con toda calma y tranquilidad hizo saltar la puerta de su celda con la ayuda de una diminuta carga explosiva que siempre llevaba encima y regresó a la unidad. Estos comandos no eran de ese tipo fácil de dominar; por otra parte, no existía en la Unidad K pena de cárcel; siendo la pena máxima, la expulsión definitiva del cuerpo.

El entrenamiento era realmente duro, entre las pruebas estaba lo que Obladen llamaba la prueba del valor. Se hacía acostar a los hombres con sus cascos puestos, separados entre ocho y diez metros, cuerpo a tierra, formando un círculo de 4 metros de radio, con la cabeza dirigida hacia el interior del círculo. En el centro de este círculo se colocaba una granada con el disparador en acción. Los hombres contaban los segundos, y sólo podían levantarse después de la explosión.

También se les entrenaba para circular en terrenos hostiles vigilados. Hay un caso de un hombre que era originario de Dresden, y por esta razón se escogió mandarle a Munich. No le dieron ninguna orden de viaje, y le quitaron todos sus papeles de identidad. Se trataba precisamente de escapar a la vigilancia militar que estaba dispuesta a lo largo del camino. Debía probar el cumplimiento de la misión trayendo, a su regreso, una placa metálica que los soldados que estaban encargados de la guardia de la estación, llevaban prendidas al pecho, cosa que no hizo, ya que este hombre resolvió que para ello habría tenido que comportarse como un ladrón, pero en cambio, desmontó una placa de servicio, esmaltada, de la estación, con lo cual su jefe tuvo que contentarse. Posteriormente la placa se mandó de vuelta por correo, sin remitente.

Así, en algunas semanas, este tipo de entrenamiento daba a los que lo seguían, un sentido de seguridad y confianza absoluta aún en las situaciones más críticas.

De la misma forma fueron estos hombres en entrenamiento probaron algunos de los submarinos enanos apresados en el ataque al "Tirpitz", al igual que los primeros prototipos de los diseñados en Alemania. Probaron el lanzamiento de torpedos desde estos submarinos, y las nuevas minas que podían ser lanzadas por éstos.

Ya después del entrenamiento, algunos de los hombres de la unidad habían sido seleccionados para tripular los nuevos submarinos.

En los primeros días del mes de Marzo de 1944, el vicealmirante Heye era transferido definitivamente del Estado Mayor de la Flota a la Dirección Permanente de la Unidad K, mientras que las filas de voluntarios adquirían proporciones tales, que fue necesario agrandar las instalaciones y ampliarse a unas barracas militares en Lubeck.

En Heiligenhafen, el entrenamiento había alcanzado su punto culminante. A inicios de la primavera de 1944, el personal estaba listo, moral y físicamente, para entrar en acción. La expresión corriente era : "no temían a nada en el mundo, a no ser Dios".

Finalmente llegaron los primeros submarinos y se formaron los primeros MEK (sigla de Marine-Einsatz-Kommandos : Comandos Navales) :

MEK-60 : Al mando del alférez Prinzhorn.

MEK-65 : Al mando del alférez Richard.

MEK-71 : Al mando del alférez de navío Walters.

Cada uno de estos MEK, consistía en 22 hombres, más el jefe. Disponían de quince vehículos : tres coches-radios, dos camiones anfibios, un coche-cocina y varios camiones para el transporte del personal, del material y las municiones. Estaban, enteramente motorizados, y se había seguido las instrucciones de los jefes hasta el último detalle. Tenían víveres y municiones para soportar seis semanas de incomunicación.

Equipados de esta forma, los MEK partieron para ocupar posiciones de espera en Francia y Dinamarca.


C.- Operaciones :


1.- Uso de Nigger (torpedos tripulados) :

En Marzo de 1944, se establecen los prototipos del torpedo guiado Nigger. En si esta embarcación eran dos torpedos, sujetos uno al otro por dos tornillos blancos, dejándoles una separación entre sí de unos seis centímetros; uno suspendido encima del otro. El inferior pertenecía al tipo corriente G-7E, con motor eléctrico; una vista longitudinal del torpedo superior, indicaba claramente que le habían quitado su carga explosiva y en su lugar le habían acondicionado una especie de cabina, pequeña, pero con el espacio suficiente para que un hombre pudiera sentarse. En ese compartimiento estaban los mandos, uno para poner en marcha o para el motor eléctrico, otro para dirigir la embarcación, y un tercero para lanzar el torpedo inferior, explosivo, que debería dirigirse al blanco, desprendiéndose del torpedo-piloto.

De esta forma el Nigger, no era otra cosa que un torpedo colgado de otro, al que se le había cambiado la cabeza de guerra por una cabina y controles para la navegación. Al no contar con suministro de oxigeno debía navegar en superficie. Se construyeron unos 200 ejemplares.

Características :

Desplazamiento : 5 toneladas.

Dimensiones: Eslora, 7,9 metros, manga, 0,53 metros.

Motor : Eléctrico de 12 HP.

Autonomía : 20 millas a 5 nudos.

Armamento :1 torpedo eléctrico G7e de 533 mm.

La idea original era que el Nigger, pudiera atacar convoyes enemigos sin ser visto por las escoltas, ya que en un torpedo como éste era difícil de detectar por los radares y sólo los hombros y la cabeza del tripulante podían ofrecer algún blanco al enemigo. Se había tomado en cuenta que el radio de acción de este torpedo sería necesariamente reducida, pero podía ser aumentado a costa de la velocidad; el factor principal era la duración de las baterías. Del mismo modo en el momento actual de la guerra, en la cual se esperaba tentativas de desembarco por parte de los aliados, estos aparatos estaban en buenas condiciones de atacar los barcos de abastecimiento de las "cabezas de playa", desde las costas aún ocupadas por el eje.

Se puso al mando del proyecto al teniente Hanno Krieg, de servicio en el Mediterráneo, que recientemente había sido ascendido a comandante de su propio submarino, el que estaba en reparaciones, debido a los daños producidos en un ataque aéreo, ya que él conocía en parte el trabajo de la Décima MAS, la división italiana de lanchas ligeras.

Krieg fue trasladado a Eckernförde, el centro experimental de torpedos, donde probó el primer prototipo. En cuarenta y ocho horas tuvo la primera respuesta satisfactoria. Lo peor que encontró era la poca protección que el compartimiento ofrecía al piloto, especialmente contra el golpeteo del agua, por lo que se decidió adaptarle una cúpula de plástico que cerraba herméticamente. El problema fue que ahora esta modificación necesariamente implicaba que se debía dotar al torpedo de un aparato que le permitiera al tripulante respirar, pues el aire estaría enrarecido, y por lo tanto se debía sacrificar parte de la capacidad de las baterías para ganar espacio. De esta forma se decidió que no se adosaría el aparato de respiración, sólo la cúpula, pero el torpedo no podría navegar más de siete horas y sólo a una velocidad de cuatro nudos. Terminada ésta se empezaron a construir los Nigger en esas condiciones.



Imagen

Nigger, mostrando el casco superior que muestra el motor y al piloto, yendo el torpedo suspendido de su parte inferior.



Las pruebas fueron lo bastante convincentes como para que se reuniera un cierto número de hombres seleccionados para el entrenamiento.

El personal seleccionado no tenía experiencia marítima, pero en general eran jóvenes, y voluntariamente se presentaron para este especial servicio.

Nuevamente el teniente Obladen fue el encargado del entrenamiento, y con ellos se formó el MEK-175.

Para su primera misión, el personal y los Nigger fueron trasladados a Italia, primero en tren y después en camiones, hasta llegar a Practica di Mare, veinticinco kilómetros al sur de Roma. Se decidió que la operación se llevaría a cabo el 20 de Abril.

Para esta misión, se dividieron los Nigger en tres grupos :

- El primer grupo bajo el mando del teniente Koch, con diez Nigger, debía rodear el cabo de Anzio y dirigirse a la Bahía de Nettuno en busca de barcos enemigos.

- El segundo grupo mandado por el alférez Seibicke, con cinco Nigger, debía atacar los buques que se dirigían a Anzio.

- El tercer grupo al mando del aspirante Potthas, sólo con dos Nigger, deberían penetrar el puerto de Anzio y disparar sus torpedos contra los barcos que pudieran estar anclados o contra los muelles para causar en el puerto toda la confusión posible.

Terminada su misión, debían dirigirse a las costas más próximas custodiadas por los alemanes, y destruir los restos del aparato.

Los Nigger del primer grupo, no localizaron ninguna embarcación en la bahía de Nettuno. Sólo uno de ellos, que se aventuró a mar abierto, y disparó su torpedo contra una nave patrullera, a la cual hundió.

En el caso del segundo grupo, sólo el aspirante Voight, soltó su torpedo contra otra nave patrullera, al ser descubierto por ésta, hundiéndola. El resto tampoco tuvo suerte en localizar buques.

En el tercer grupo, sólo el aspirante Potthas, logró ingresar al puerto de Anzio, y allí hundió a un guardacostas.

Los éxitos de esa noche sumaron dos lanchas patrulleras hundidas o averiadas en alta mar y un guardacostas atacado en el interior del puerto, todo sin ser vistos los atacantes.



Imagen

Personal aliado inspecciona la cúpula de vidrio rota de un Nigger en Anzio.



El factor sorpresa de esta arma se había perdido, pues los aliados pudieron capturar un Nigger intacto, con el piloto sentado bajo la cúpula muerto por asfixia. Otros dos pilotos se perdieron, siendo encontrados por soldados alemanes al día siguiente. Algunos de los que regresaron tardaron varios días en regresar a su unidad. Dos de ellos lo hicieron por zonas tomadas por los aliados. Tres de los pilotos fueron dados por perdidos.

Unos días después, el MEK-175, volvió al Báltico.

El 13 de Junio, el MEK-175, fue trasladado a Francia para poder hacer frente a la flota de invasión aliada frente a las cosas de Normandía. El traslado fue muy complicado, siendo atacados en varias ocasiones, una de las cuales, el líder del grupo, Hanno Krieg, fue herido, siendo reemplazado por el capitán Boehme, un comandante de destructor, que había sido nombrado jefe de operaciones de la Unidad K.

Se estableció como base Villers-sur-Mer, en la bahía del Sena, a diez kilómetros al suroeste de Trouville.

El día 5 de Julio de 1944, treinta de los cuarenta Nigger existentes en el lugar, fueron botados al mar. La idea era efectuar un nuevo ataque dos días después, utilizando los diez restantes.

De los treinta Nigger que salieron, sólo catorce regresaron. Las pérdidas fueron grandes, los resultados también lo fueron. Un tripulante reportó haber dañado un buque de guerra, probablemente un destructor y Able Berger, quien ya había hundido en Anzio una lancha torpedera, decía haber dañado seriamente un gran buque de desembarque.



Imagen

Nigger, obsérvese la cúpula de plástico, para la protección del piloto.



Dos noches después, se dio un segundo ataque, utilizando veinte Nigger. El aspirante Potthas, llegó hasta donde se encontraba una formación de buques de guerra. Apuntó a uno de ellos, y cuando se alejaba, sintió y vio una gran llamarada en el buque alcanzado. Trató de llegar a las líneas alemanas, pero fue atacado, y al final el cansancio ganó en él. Fue apresado y llevado a Inglaterra e internado en un hospital. Cuando estuvo mejor, fue sometido a interminables interrogatorios por parte del Servicio Británico de Inteligencia, acerca de la Unidad K, para confirmarles o negarles cierta información que ellos tenían. El no confirmó ni negó nada. Su negativa al final fue respetada. Después de seis semanas, renunciaron a seguirlo interrogando, y le anunciaron que su hazaña consistía en haber hundido el crucero Dragón de 5.000 toneladas, de la Marina Libre Polaca.

En dos ocasiones más, una en julio y otra en agosto, los Nigger fueron enviados al ataque, pero exceptuando el posible hundimiento del destructor británico Isis, los resultados fueron insignificantes, mientras las pérdidas entre los atacantes fueron en aumento.



Imagen

Felicitaciones al regreso de un piloto de Nigger.



La cúpula los condenaba con mucha frecuencia, pues relucía a la luz de la luna, y el enemigo los descubría con facilidad.

A la larga los Nigger fueron puestos fuera de operación. Mientras tanto, un nuevo género de embarcación, llamado Marten, que era un nuevo tipo de Nigger, pero que era capaz de sumergirse había sido probado con éxito. Se organizaron varias flotillas de Marten y fueron enviadas a varios puntos del frente, especialmente Italia. Pero para entonces, la situación había empeorado tanto que no tuvieron ocasión de atacar.


2.- Las Lentillas (lanchas explosivas "Linsen") :

Los Nigger, no eran la única arma especial, que el capitán Boehme, pudo enfrentar a la invasión aliada en la bahía del Sena.

Otra arma, y con un tipo muy diferente de ataque representaban las Lentillas ( también llamadas lentejas ), que eran pequeñas lanchas de motor con una carga de 600 libras de explosivo. A diferencia de los Nigger, que operaban individualmente, las Lentillas atacaban en formación de 3 unidades. La lancha-control que llevaba a bordo al jefe de unidad y dos operadores de radio, seguía muy de cerca de las otras dos lanchas explosivas, tripuladas por un solo hombre. Cuando las dos lanchas se encontraban cerca del objetivo, los dos tripulantes se lanzaban al mar, dejando que sus embarcaciones fueran dirigidas hasta el impacto final por los dos operadores de radio que viajaban en la lancha-control, los cuales utilizaban para este fin un potente radio de ondas ultracortas.

Las Lentillas era un arma que inicialmente había sido diseñada y probada por una unidad del Regimiento Brandemburgo, de la Abwehr, en el Lago Constancia, y que habían efectuado un ataque contra las cabezas de playa de Anzio y Nettuno en el mes de Abril de 1944, sin éxito alguno. La razón para el fracaso era que ésta era una experiencia nueva, pues las operaciones a mar abierto ofrecían un carácter muy diferente a las pruebas en el lago.

El proyecto fue traspasado a la Unidad K, traspasándose con ello treinta lanchas, las que fueron probadas en la Bahía de Lubeck, donde los hombres de la unidad, se dieron cuenta además de que de que la construcción frágil y liviana de estas embarcaciones no era apropiada para el mar; sin embargo, la necesidad era tan imperiosa, que se decidió mandar la primera flotilla de Lentillas, compuesta de 20 lanchas explosivas y 10 lanchas-control, a El Havre, al mandó del teniente de navío Kolbe. El 29 de Junio de 1944, después de adaptar apresuradamente tanques de combustibles de mayor tamaño, las lanchas estuvieron listas para entrar en acción contra la escuadra enemiga reunida en mar abierto. Por la distancia que había que recorrer ( 25 millas ), se decidió que algunos dragaminas las remolcaran parte del camino.

Cuando se estaba a punto de partir, al anochecer, se produjo una explosión, debido a un error humano, destruyendo algunas de estas embarcaciones. Este acontecimiento sólo retrasó la operación, ya que al rato los dragaminas salían del puerto remolcando las lanchas, hacia la desembocadura del Orne. Fue lamentable que, poco después de la salida, se encontraran con el mar picado, lo que dificultó la operación, y varias lanchas sosobraron. Sólo dos de las unidades pudieron continuar, siendo dejadas en el Orne. La visibilidad era tan mala esa noche, que no pudieron lograr ningún resultado, alcanzando loas lanchas lugares de la costa todavía custodiada por alemanes, siendo este el punto final del fracaso.

Después de esto, la Unidad K decidió construir sus propias lanchas, las que después de las pruebas de rigor en Lubeck, estuvieron listas para actuar nuevamente.

Estas nuevas lanchas eran similares a las anteriores en cuanto a tamaño, cantidad de personal a cargo, y la forma de atacar, pero eran más robustas en su construcción, para soportar los embates del mar. Estaban dotadas de motores Ford V8, de 95 caballos de fuerza. El equipo de explosión estaba compuesto de una rampa metálica que se extendía a 15 centímetros frente al puente superior de la embarcación y sostenido a ella por resortes en espiral. Estos resortes se comprimían bajo una presión de 80 kilos, o sea, al chocar con su objetivo; cuando esto sucedía, se encendía una mecha explosiva dispuesta en la parte delantera de la lancha y que cortaba dicha lancha en dos partes. La parte trasera, cargada por el motor y los 300 kilos de explosivo, se hundía inmediatamente. Según el mecanismo ajustado de antemano, esta carga explotaba en un tiempo comprendido entre 2,5 y 7 segundos o sea cuando había alcanzado el objetivo y logrado el mismo efecto que una enorme mina. El tripulante de la lancha debía ajustar el dispositivo de explosión y poner en movimiento el aparato de radio a unas 100 o 200 yardas del objetivo, y lanzarse al agua, estando a flote gracias a los chalecos salvavidas. La lancha-control tomaría a cargo las lanchas explosivas, hasta lograr el blanco, y para posteriormente recoger a los pilotos que se encontraban flotando. Después debían poner proa hacia la base donde debían llegar antes de la luz del día, para no estar a merced de la aviación enemiga.



Imagen

Grupo de oficiales observando una lancha explosiva (gentileza de Vonder, sin saberlo:D). Nótese el arco y el juego de resortes que accionaban los explosivos al chocar contra el objetivo.



Imagen

Una Lentilla navegando, obsérvese el arco y el resorte de la espoleta adelante, con el cual se chocaba contra el objetivo.



Imagen

Comandos pilotos de lanchas explosivas de la Flotilla 211 de la Unidad K (aporte nuevamente de Vonder, sin saberlo:D). Nótese el uso de del casco recortado de paracaidista alemán.



Imagen

El Comando piloto de lancha explosiva debía, después direccionar la lancha hacia el objetivo, de ajustar el dispositivo de explosión y de poner en movimiento el aparato de radio a unas 100 o 200 yardas del objetivo, lanzarse al agua, estando a flote gracias a los chalecos salvavidas (gentileza nuevamente de Vonder, sin saberlo:D).



En los últimos días de Julio de 1944, la Flotilla 211 de la Unidad K, al mando del teniente de navío Bastian, compuesta de 32 lanchas explosivas y 16 lanchas-control, llegaban a la Bahía del Sena, a Houlgate, por carretera desde Alemania.

El primer ataque se llevó a cabo la noche del 2 de Agosto. Ya que el tiempo era bueno y el mar estaba en relativa calma, pronto las embarcaciones estuvieron fuera del estuario del Orne y habían tomado dirección mar adentro. Tomando al noroeste, llegarían al primer puerto de desembarco situado cerca de Corseulles. No se encontraron con ninguna patrulla enemiga, por lo que la operación se veía favorable.

La Unidad K tenía por costumbre confundir a enemigo, enviando al ataque armas siempre diferentes, cosa que los Nigger nunca operaron al mismo tiempo que las Lentillas. Pero en esta operación las Lentillas llevaron varias cúpulas plásticas, como las del Nigger, que podían flotar y llevaban una cabeza pintada en su interior. En la madrugada empezaron a lanzar los señuelos al mar, logrando ver como confundía al enemigo, que estaba lanzando bombas de profundidad y un cañoneo.

Una de las unidades logró ver a luz de los cañones un buque de gran tonelaje, y operó casi en regla con los entrenamientos realizados. Una de las dos lanchas guiadas por radio hizo impacto en el buque, después que su piloto se había tirado al mar. Y recogió al piloto a toda prisa mientras empezaba otro cañoneo y se encendían reflectores enemigos. La Lentillas empezaron a ser perseguidas por lanchas patrulleras, y al no tener una velocidad adecuada para la fuga, lanzaron bombas de humo, gracias a las cuales huyeron, llegando a Trouville poco después de las 4:00 AM.



Imagen

Tipo nuevo de Lentilla, con parabrisas protector. Atrás el teniente de Navío Bastian, jefe de la Flotilla 211.



Otras unidades llevaron a cabo con éxito operaciones similares. Otras con menos suerte, fueron sorprendidas con la luz del día y atacadas por aviones enemigos antes que pudieran retornar a la base. Otros, habiendo logrado sus ataque muy tarde, alcanzaron las costas sostenidas por los alemanes antes de ser sorprendidos por la luz del día. En esta primera operación, la Flotilla 211 sufrió la pérdida de ocho marinos y un oficial. Se llevó a cabo una segunda operación llevada a cabo el 7 de Agosto. De nuevo las pérdidas fueron pequeñas. Los resultados de las dos operaciones llevadas a cabo por las 16 Lentillas fueron de 12 buques hundidos, incluyendo los destructores "Quorn" y "Gairsay", un buque de transporte y un barco-tanque, en resumen aproximadamente 43.000 toneladas.



Imagen

Uniforme de combate de pilotos de lanchas explosivas de la Flotilla 211 (gentileza de Vonder...... de nuevo:D). Acá se observa el uniforme típico de la Kriegmarine. Se presenta prendas típicas del arma de submarinos, como el chaquetón y los pantalones de cuero, con el emblema de la unidad en el brazo. Los zapatos son los reglamentarios de las tripulaciones de la Kriegmarine para climas cálidos o tropicales, muy livianos, y muy usados en los U-Boote. El casco es de fallschirmjager. He meditado bastante en como llegan estos cascos de fallschirmjager a los comandos navales de la Kriegmarine, y me atrevo a pensar que puede ser que los alemanes hubieran querido asugnar este tocado especial a las unidades que consideraban fuerzas especiales, tomando en cuenta que en bastantes fotografías se muestra a los comandos de los Fredenthaler Jadverbande de Skorzeny usando este casco.



Amigos hasta aquí la primera parte, pronto las próximas partes, en la cuales se tratará el uso de submarinos de bolsillo, nadadores, hombres rana y operaciones de comandos, en el Frente Occidental, Frente Oriental, y en el Adriático.


Fuentes de esta primera parte de la Unidad K :

La Swastica en el Mar ( Cajus Bekker )
Los Hombres Rana ( Cajus Bekker )
Armas Secretas Alemanas ( Brian Ford )
Submarinos Enanos ( James Gleason & Tom Waldron )


Saludos.