Publicado: Sab Oct 15, 2011 2:26 pm
Volvemos al tema ¿está interesando o no?
1929. Cambios.
Top Secret
A la atención del Almirante Sir Frederick Field, Primer Lord del Mar. (1)
Resumen de la situación naval y recomendaciones:
Con la firma del Tratado de Washington (TW) el Imperio tuvo que reconocer la paridad con la marina norteamericana. Especialmente, la limitación en el número de buques capitales supone un serio problema, al tener que usar cruceros para cumplir las misiones que antes tenían encomendadas. Como era de esperar la carrera naval se ha trasladado a la construcción de los cruceros “tipo Washington”, buques que nosotros considerábamos excesivamente caros y grandes para nuestras necesidades. (2)
Es significativo que algunas unidades construidas, especialmente los italianos Zara y los japoneses Myoko, parecen superar los límites establecidos por el anterior tratado naval. Deberemos sospechar en lo sucesivo de las declaraciones de ambas potencias. (3)
La Royal Navy en este tiempo ha adelantado el retiro de los cuatro King George V y el Tiger, ya que precisaban una reconstrucción para mantenerlos operativos, y sería antieconómica. Se ha conservado el casco de tres de los KGV para uso experimental.
La reconstrucción iniciada en el Valiant está siendo mucho más costosa de lo inicialmente previsto. Dado el éxito de la nueva clase Admiral se recomienda suspender las obras en esa unidad y retirarla, sustituyéndola por uno de los ‘R’. Se recomienda que en los acorazados de las clases Queen Elizabeth, Revenge y Hood las modificaciones sean las mínimas para mantenerlos operativos, y sean sustituidos cuando sea posible.
Los buques de la clase Admiral, a pesar de la polémica levantada, están resultando muy eficientes. Han entrado tres en servicio y se está finalizando otros tres. Siguen siendo pocos para nuestras necesidades, sería recomendable que el tratado establezca un desplazamiento inferior o que, al menos, permita construir toneladas suplementarias de barcos menos armados. (6)
Los cruceros pesados clase County (7) a pesar de ser aparentemente inferiores a sus contrapartes de otras potencias, son barcos equilibrados, y el cañón de 152 mm tiene mejores prestaciones que el de 203 mm. Se consideran unidades con potencial de desarrollo. Sin embargo, los dos cruceros clase ‘F’ han resultado excesivamente pequeños para llevar el cañón de 140 mm. Se sigue precisando un crucero de ese tipo, pero convendría estudiar el uso de un cañón bivalente. (8)
La entrada en servicio de los tres portaaviones clase Glorious han demostrado que son buques más capaces que el Eagle o los Argus, pero aun así sería deseable un desplazamiento superior. Se ha iniciado la reconstrucción de los Renown en la línea de los Glorious. El Eagle es demasiado pequeño y lento, por lo que ha sido reservado para instrucción. Los dos Argus son inadecuados al tratarse de unidades civiles reconstruidas y sus maquinarias están siendo problemáticas. Se recomienda su retirada o, preferiblemente, su destrucción en pruebas de armamento. A pesar de la inadecuación general, el Talos fue convertido en 18 meses. Interesaría estudiar las características que debe tener un buque mercante para su conversión en caso de emergencia. (9)
Los submarinos pesados clases K y M han sido un fracaso. Alemania está patrocinando la construcción de submarinos pequeños en otros países (en España o Finlandia) y convendría estudiar las características de esos buques para su uso en aguas europeas. (10)
La entrada en servicio del Hawker Sea Fury (11) permitirá disponer de un caza competitivo, pero sin olvidar que varias potencias están desarrollando monoplanos de altas prestaciones. Las pruebas hechas con el prototipo muestran la inadecuación de las armas antiaéreas más antiguas.
Las nuevas unidades que están entrando en servicio están mostrando que las tácticas navales de la Gran Guerra pueden estar obsoletas. La situación económica (12) hace recomendable que los ejercicios navales se efectúen con menor asiduidad y con menos buques. Por ello y provisionalmente se restringirán las maniobras a las imprescindibles para la formación. Pero esto podría comprometer la eficacia a largo plazo de la marina, por lo que recomendamos:
- Crear comités que estudien tácticas avanzadas en los siguientes campos: combate de superficie, protección del tráfico naval, aviación naval, nuevos desarrollos y movilización. Cada uno de estos comités, a su vez, se dividirán en dos subcomités, uno experimental que investigará nuevas técnicas, y otro que estudiará la factibilidad de las propuestas.
- Crear una flota de instrucción, con un número reducido de buques de todo tipo, que probará en el mar las recomendaciones de los comités antedichos.
- Las maniobras anuales también deberán incluir aspectos propuestos por la flota de instrucción y que haya probado la flota de instrucción.
- Basándose en esas pruebas se modificarán los planes de batalla oficiales.
…
(1) En esa época era Madden el Primer Lord del Mar, pero lo hemos “defenestrado” con el conflicto con la RAF.
(2) Lo de los cruceros fue motivo de enfrentamientos entre Beatty y Churchill, poco antes del retiro del primero. En la práctica la carrera naval de acorazados pasó a la otra con cruceros, lo que se trató de limitar en Londres. Los cruceros pesados, por lo general, no dieron buen resultado, resultando demasiado vulnerables.
(3) Hay cosas que nunca entenderé. Los japoneses consiguieron meter en un casco de supuestamente 10.000 Tn cinco torres de 203 mm, cuatro de 127 mm, torpedos, hidros y demás, y a nadie le llamó la atención. Lo mismo con los Zara italianos, Italia tenía más filtraciones que un colador, pero nadie se planteó como se podía blindar tanto un crucero sin que volcase. Si uno sabe que los demás hacen trampa los negociadores de Londres pueden prever esa posibilidad.
(4) No sé cual fue el coste de las conversiones, pero con seguridad, muy elevado. El Valiant, en concreto, fue un fracaso económico: al barco se le sustituyó la maquinaria, toda la superestructura, las direcciones de tiro, el armamento secundario, se le modificaron las torres, etcétera, y se tiró toda la guerra en reparaciones, Primero por la conversión, luego por lo de De la Penne, luego tras un accidente en un dique seco. Y a pesar de todo su blindaje seguía siendo justo, tanto que ni se planteó enviar a ningún barco de esta clase contra el Bismarck. Los acorazados clase ‘R’ eran vistos como malos, con escasa velocidad y protección importante pero mal diseñada. El Hood, aunque era veloz, compartía las deficiencias de los Queen Elizabeth, y era muy húmedo. En situación normal, esos barcos hubiesen sido retirados durante los treinta y sustituidos por nuevas unidades. Puede ser un objetivo de los negociadores.
(5) Ver mensajes anteriores. Se trataría de barcos con un desplazamiento de 31.000 Tn, 29 nudos, dos torres cuádruples de 343 mm, ocho dobles de 120 mm, coraza de 350 mm máxima. Con el programa Springsharp puede verse como conseguir un barco proporcionado con estas características. La reutilización de los cañones de 343 mm abarataría bastante el coste.
(6) En las negociaciones del Tratado de Londres Inglaterra trató de limitar aun más los nuevos acorazados, a lo antedicho, pero las otras potencias no estaban por la labor.
(7) Ver mensajes anteriores. Se trataría de barcos similares (salvando el desfase temporal) a los Minotaur de 1941: unas 9.000 Tn con tres torres triples de 152 mm. Los cañones de 152 mm tenían menos alcance que los de 203 mm, pero los pocos combates librados a esas distancias (Java, Komandorski) mostraron lo ineficaz de esos cañoneos a gran distancia. A distancias menores el cañón de 152 mm tenía cadencia de tiro muy superior, y de hecho disparaba más peso de proyectiles por minuto que el de 203 mm. A partir de 1936 casi todas las marinas se pasaron a cruceros con este calibre.
(8) Inglaterra siempre pensó que los cruceros pesados eran demasiado grandes par misiones en aguas europeas. Primero mantuvo en servicio los clases ‘C’ y ‘D’, luego construyó los Arethusa, y finalmente los Dido/Royalist. En los veinte se acababa de desarrollar un nuevo cañón (el de 140 mm) como artilería principal para cruceros y secundaria para acorazados, pero a causa de los tratados apenas se usó. Japón construyó cruceros basados en esta arma, entre ellos su primer crucero “moderno”, el Yahagi. Pero seis cañones de 140 mm siguen siendo demasiado para 5.000 Tn, resultan barcos excesivamente sobrecargados, vunlnerables y con escasa capacidad de desarrollo. Contemplando esa necesidad en los años treinta se inició el estudio de armas bivalentes que acabarían armando a los cruceros antiaéreos clases Atlanta y Dido.
(9) El problema clave era que la Royal Navy no controlaba su aviación, y sus diseñadores trabajaban “a ojo”, lo que llevó a fiascos como que en los ascensores del Ark Royal o los Illustrious no cupiesen aviones de prestaciones elevadas. En esas fechas la US Navy o la IJN vieron que lo importante eran las prestaciones, aunque supusiese que las alas no fuesen plegables: casos del Douglas SBD Dauntless o del Mitsibishi A6M Zero (solo se plegaban las puntas). Este escenario permite aprender con los tres Glorious (que eran excesivamente pequeños se mire como se mire) y los dos Renown (no mucho mayores, pero algo es algo) antes de lanzarse a construir.
(10) Real. Los submarinos pesados dieron varios “sustos” (que acabaron en el fondo). Mientras los astilleros Echevarrieta construyeron el submarino E-1, sobre planos alemanes, que acabaría siendo vendido a Turquía. Inglaterra construyó en la preguerra submarinos grandes, que resultaron blancos muy sencillos. A causa de las pruebas con el ASDIC, la mala situación económica y las limitaciones de desplazamiento del Tratado de Londres se pasó a construir un barco más pequeño, la clase ‘T’, que aun resultó grande. Se acabó por tomar un diseño de un submarino para instrucción, que acabaría siendo el modelo de los exitosos ‘U’.
(11) Me refiero a una versión naval del biplano Fury. Notad que el Hurricane es un desarrollo del Fury. El Osprey era un bombardero ligero derivado del Fury En Estados Unidos y Japón se modificaron aviones de ese tipo para el bombardeo en picado, por ejemplo el Curtiss Hawk.
(12) Aún no se ha hundido la bolsa, pero el mantenimiento por Churchill del patrón oro ha causado un grave daño a la economía británica, que no está para alegrías.
(13) A toro pasado, todos toreros. Pero llama la atención lo poco que se probaron las cosas, y como cada marina iba por libre. Por ejemplo, la Royal Navy había tenido problemas con sus torpedos en Jutlandia, lo que les llevó a estudiar su fiabilidad (los japoneses iban por entonces detrás de los ingleses). Sin embargo, Estados Unidos y Alemania ignoraron esas lecciones. Lo contario con la seguridad interna de los buques, las tácticas nocturnas, etcétera. Además la crisis del 29 limitó las maniobras (salvo de los japoneses que sí gastaron dinero) lo que llevaría a “sorpresitas” una vez iniciada la guerra.
Una solución es hacer pruebas sobre el papel: las típicas maniobras de Estado Mayor, que hacían los alemanes y serían copiadas por todo quisqui. Pero esas maniobras hay que probarlas porque tal vez no resulten. Una opción es tener una flotilla de instrucción que se dedique a las pruebas, igual que el ejército inglés creó la brigada acorazada experimental. Sin embargo, ese tipo de medidas no eran vistas con buenos ojos por nadie: la experiencia es que los grupos de elite suelen llevar a la postergación de oficiales menos capaces, que siempre son los más firmes partidarios del escalafón.
Crear una flota así sirve, de paso, para meter un poco de meritocracia en una flota demasiado clasista. Probablemente fue la renovación completa de la cúpula lo que hizo tan eficaces a los ejércitos napoleónico o alemán de la SGM (o a la flota norteamericana al final de la guerra). Otra utilidad es detectar a mucho incapaz que ronda suelto antes de que metan la pata o de que asciendan de chiripa (como Harwood tras lo del Río de la Plata).
El hacer solo maniobras podría llevar a conclusiones apresuradas. Por ejemplo el uso de los acorazados en combate nocturno, que funcionó porque los italianos no se lo esperaban, pero en el Pacífico acabó bastante mal. Muchas de esas doctrinas dependían de iniciativas individuales de tal o cual almirante. “Pasar por la piedra” esas doctrinas no es nada malo.
Saludos
1929. Cambios.
Top Secret
A la atención del Almirante Sir Frederick Field, Primer Lord del Mar. (1)
Resumen de la situación naval y recomendaciones:
Con la firma del Tratado de Washington (TW) el Imperio tuvo que reconocer la paridad con la marina norteamericana. Especialmente, la limitación en el número de buques capitales supone un serio problema, al tener que usar cruceros para cumplir las misiones que antes tenían encomendadas. Como era de esperar la carrera naval se ha trasladado a la construcción de los cruceros “tipo Washington”, buques que nosotros considerábamos excesivamente caros y grandes para nuestras necesidades. (2)
Es significativo que algunas unidades construidas, especialmente los italianos Zara y los japoneses Myoko, parecen superar los límites establecidos por el anterior tratado naval. Deberemos sospechar en lo sucesivo de las declaraciones de ambas potencias. (3)
La Royal Navy en este tiempo ha adelantado el retiro de los cuatro King George V y el Tiger, ya que precisaban una reconstrucción para mantenerlos operativos, y sería antieconómica. Se ha conservado el casco de tres de los KGV para uso experimental.
La reconstrucción iniciada en el Valiant está siendo mucho más costosa de lo inicialmente previsto. Dado el éxito de la nueva clase Admiral se recomienda suspender las obras en esa unidad y retirarla, sustituyéndola por uno de los ‘R’. Se recomienda que en los acorazados de las clases Queen Elizabeth, Revenge y Hood las modificaciones sean las mínimas para mantenerlos operativos, y sean sustituidos cuando sea posible.
Los buques de la clase Admiral, a pesar de la polémica levantada, están resultando muy eficientes. Han entrado tres en servicio y se está finalizando otros tres. Siguen siendo pocos para nuestras necesidades, sería recomendable que el tratado establezca un desplazamiento inferior o que, al menos, permita construir toneladas suplementarias de barcos menos armados. (6)
Los cruceros pesados clase County (7) a pesar de ser aparentemente inferiores a sus contrapartes de otras potencias, son barcos equilibrados, y el cañón de 152 mm tiene mejores prestaciones que el de 203 mm. Se consideran unidades con potencial de desarrollo. Sin embargo, los dos cruceros clase ‘F’ han resultado excesivamente pequeños para llevar el cañón de 140 mm. Se sigue precisando un crucero de ese tipo, pero convendría estudiar el uso de un cañón bivalente. (8)
La entrada en servicio de los tres portaaviones clase Glorious han demostrado que son buques más capaces que el Eagle o los Argus, pero aun así sería deseable un desplazamiento superior. Se ha iniciado la reconstrucción de los Renown en la línea de los Glorious. El Eagle es demasiado pequeño y lento, por lo que ha sido reservado para instrucción. Los dos Argus son inadecuados al tratarse de unidades civiles reconstruidas y sus maquinarias están siendo problemáticas. Se recomienda su retirada o, preferiblemente, su destrucción en pruebas de armamento. A pesar de la inadecuación general, el Talos fue convertido en 18 meses. Interesaría estudiar las características que debe tener un buque mercante para su conversión en caso de emergencia. (9)
Los submarinos pesados clases K y M han sido un fracaso. Alemania está patrocinando la construcción de submarinos pequeños en otros países (en España o Finlandia) y convendría estudiar las características de esos buques para su uso en aguas europeas. (10)
La entrada en servicio del Hawker Sea Fury (11) permitirá disponer de un caza competitivo, pero sin olvidar que varias potencias están desarrollando monoplanos de altas prestaciones. Las pruebas hechas con el prototipo muestran la inadecuación de las armas antiaéreas más antiguas.
Las nuevas unidades que están entrando en servicio están mostrando que las tácticas navales de la Gran Guerra pueden estar obsoletas. La situación económica (12) hace recomendable que los ejercicios navales se efectúen con menor asiduidad y con menos buques. Por ello y provisionalmente se restringirán las maniobras a las imprescindibles para la formación. Pero esto podría comprometer la eficacia a largo plazo de la marina, por lo que recomendamos:
- Crear comités que estudien tácticas avanzadas en los siguientes campos: combate de superficie, protección del tráfico naval, aviación naval, nuevos desarrollos y movilización. Cada uno de estos comités, a su vez, se dividirán en dos subcomités, uno experimental que investigará nuevas técnicas, y otro que estudiará la factibilidad de las propuestas.
- Crear una flota de instrucción, con un número reducido de buques de todo tipo, que probará en el mar las recomendaciones de los comités antedichos.
- Las maniobras anuales también deberán incluir aspectos propuestos por la flota de instrucción y que haya probado la flota de instrucción.
- Basándose en esas pruebas se modificarán los planes de batalla oficiales.
…
(1) En esa época era Madden el Primer Lord del Mar, pero lo hemos “defenestrado” con el conflicto con la RAF.
(2) Lo de los cruceros fue motivo de enfrentamientos entre Beatty y Churchill, poco antes del retiro del primero. En la práctica la carrera naval de acorazados pasó a la otra con cruceros, lo que se trató de limitar en Londres. Los cruceros pesados, por lo general, no dieron buen resultado, resultando demasiado vulnerables.
(3) Hay cosas que nunca entenderé. Los japoneses consiguieron meter en un casco de supuestamente 10.000 Tn cinco torres de 203 mm, cuatro de 127 mm, torpedos, hidros y demás, y a nadie le llamó la atención. Lo mismo con los Zara italianos, Italia tenía más filtraciones que un colador, pero nadie se planteó como se podía blindar tanto un crucero sin que volcase. Si uno sabe que los demás hacen trampa los negociadores de Londres pueden prever esa posibilidad.
(4) No sé cual fue el coste de las conversiones, pero con seguridad, muy elevado. El Valiant, en concreto, fue un fracaso económico: al barco se le sustituyó la maquinaria, toda la superestructura, las direcciones de tiro, el armamento secundario, se le modificaron las torres, etcétera, y se tiró toda la guerra en reparaciones, Primero por la conversión, luego por lo de De la Penne, luego tras un accidente en un dique seco. Y a pesar de todo su blindaje seguía siendo justo, tanto que ni se planteó enviar a ningún barco de esta clase contra el Bismarck. Los acorazados clase ‘R’ eran vistos como malos, con escasa velocidad y protección importante pero mal diseñada. El Hood, aunque era veloz, compartía las deficiencias de los Queen Elizabeth, y era muy húmedo. En situación normal, esos barcos hubiesen sido retirados durante los treinta y sustituidos por nuevas unidades. Puede ser un objetivo de los negociadores.
(5) Ver mensajes anteriores. Se trataría de barcos con un desplazamiento de 31.000 Tn, 29 nudos, dos torres cuádruples de 343 mm, ocho dobles de 120 mm, coraza de 350 mm máxima. Con el programa Springsharp puede verse como conseguir un barco proporcionado con estas características. La reutilización de los cañones de 343 mm abarataría bastante el coste.
(6) En las negociaciones del Tratado de Londres Inglaterra trató de limitar aun más los nuevos acorazados, a lo antedicho, pero las otras potencias no estaban por la labor.
(7) Ver mensajes anteriores. Se trataría de barcos similares (salvando el desfase temporal) a los Minotaur de 1941: unas 9.000 Tn con tres torres triples de 152 mm. Los cañones de 152 mm tenían menos alcance que los de 203 mm, pero los pocos combates librados a esas distancias (Java, Komandorski) mostraron lo ineficaz de esos cañoneos a gran distancia. A distancias menores el cañón de 152 mm tenía cadencia de tiro muy superior, y de hecho disparaba más peso de proyectiles por minuto que el de 203 mm. A partir de 1936 casi todas las marinas se pasaron a cruceros con este calibre.
(8) Inglaterra siempre pensó que los cruceros pesados eran demasiado grandes par misiones en aguas europeas. Primero mantuvo en servicio los clases ‘C’ y ‘D’, luego construyó los Arethusa, y finalmente los Dido/Royalist. En los veinte se acababa de desarrollar un nuevo cañón (el de 140 mm) como artilería principal para cruceros y secundaria para acorazados, pero a causa de los tratados apenas se usó. Japón construyó cruceros basados en esta arma, entre ellos su primer crucero “moderno”, el Yahagi. Pero seis cañones de 140 mm siguen siendo demasiado para 5.000 Tn, resultan barcos excesivamente sobrecargados, vunlnerables y con escasa capacidad de desarrollo. Contemplando esa necesidad en los años treinta se inició el estudio de armas bivalentes que acabarían armando a los cruceros antiaéreos clases Atlanta y Dido.
(9) El problema clave era que la Royal Navy no controlaba su aviación, y sus diseñadores trabajaban “a ojo”, lo que llevó a fiascos como que en los ascensores del Ark Royal o los Illustrious no cupiesen aviones de prestaciones elevadas. En esas fechas la US Navy o la IJN vieron que lo importante eran las prestaciones, aunque supusiese que las alas no fuesen plegables: casos del Douglas SBD Dauntless o del Mitsibishi A6M Zero (solo se plegaban las puntas). Este escenario permite aprender con los tres Glorious (que eran excesivamente pequeños se mire como se mire) y los dos Renown (no mucho mayores, pero algo es algo) antes de lanzarse a construir.
(10) Real. Los submarinos pesados dieron varios “sustos” (que acabaron en el fondo). Mientras los astilleros Echevarrieta construyeron el submarino E-1, sobre planos alemanes, que acabaría siendo vendido a Turquía. Inglaterra construyó en la preguerra submarinos grandes, que resultaron blancos muy sencillos. A causa de las pruebas con el ASDIC, la mala situación económica y las limitaciones de desplazamiento del Tratado de Londres se pasó a construir un barco más pequeño, la clase ‘T’, que aun resultó grande. Se acabó por tomar un diseño de un submarino para instrucción, que acabaría siendo el modelo de los exitosos ‘U’.
(11) Me refiero a una versión naval del biplano Fury. Notad que el Hurricane es un desarrollo del Fury. El Osprey era un bombardero ligero derivado del Fury En Estados Unidos y Japón se modificaron aviones de ese tipo para el bombardeo en picado, por ejemplo el Curtiss Hawk.
(12) Aún no se ha hundido la bolsa, pero el mantenimiento por Churchill del patrón oro ha causado un grave daño a la economía británica, que no está para alegrías.
(13) A toro pasado, todos toreros. Pero llama la atención lo poco que se probaron las cosas, y como cada marina iba por libre. Por ejemplo, la Royal Navy había tenido problemas con sus torpedos en Jutlandia, lo que les llevó a estudiar su fiabilidad (los japoneses iban por entonces detrás de los ingleses). Sin embargo, Estados Unidos y Alemania ignoraron esas lecciones. Lo contario con la seguridad interna de los buques, las tácticas nocturnas, etcétera. Además la crisis del 29 limitó las maniobras (salvo de los japoneses que sí gastaron dinero) lo que llevaría a “sorpresitas” una vez iniciada la guerra.
Una solución es hacer pruebas sobre el papel: las típicas maniobras de Estado Mayor, que hacían los alemanes y serían copiadas por todo quisqui. Pero esas maniobras hay que probarlas porque tal vez no resulten. Una opción es tener una flotilla de instrucción que se dedique a las pruebas, igual que el ejército inglés creó la brigada acorazada experimental. Sin embargo, ese tipo de medidas no eran vistas con buenos ojos por nadie: la experiencia es que los grupos de elite suelen llevar a la postergación de oficiales menos capaces, que siempre son los más firmes partidarios del escalafón.
Crear una flota así sirve, de paso, para meter un poco de meritocracia en una flota demasiado clasista. Probablemente fue la renovación completa de la cúpula lo que hizo tan eficaces a los ejércitos napoleónico o alemán de la SGM (o a la flota norteamericana al final de la guerra). Otra utilidad es detectar a mucho incapaz que ronda suelto antes de que metan la pata o de que asciendan de chiripa (como Harwood tras lo del Río de la Plata).
El hacer solo maniobras podría llevar a conclusiones apresuradas. Por ejemplo el uso de los acorazados en combate nocturno, que funcionó porque los italianos no se lo esperaban, pero en el Pacífico acabó bastante mal. Muchas de esas doctrinas dependían de iniciativas individuales de tal o cual almirante. “Pasar por la piedra” esas doctrinas no es nada malo.
Saludos