Publicado: Jue Oct 13, 2011 3:26 pm
por Domper
En el mensaje anterior, tras una detallada descripción de los resultados de las pruebas, los planes de otras potencias, y las posibilidades actuales, el Almirante Beatty solicita al Capitán de Navío Planes que emita una propuesta para basar en ella las negociaciones del tratado de Limitación de Armamentos Navales.

También se ha empezado a sospechar de la seguridad del canal diplomático.

Este es el informe resultante:

A la atención del Almirante Lord Beatty…

Las pruebas realizadas en buques retirados han puesto de manifiesto graves debilidades de las unidades de nuestra marina. Asimismo, han mostrado el potencial de la aviación, tanto de los torpederos como de los bombarderos en picado. Aun no hay aviones capaces de hundir un acorazado, pero es cuestión de tiempo.

Japón y Estados Unidos están haciendo un enorme esfuerzo para superar a la RN, e Inglaterra no puede afrontar esa carrera naval sin un grave riesgo para su economía. Es dudoso que pueda mantener la paridad siquiera en un futuro próximo. El “Two power standard” es inviable.

La construcción de superacorazados destinados a competir con los de otras potencias sería un error, pues el Imperio tiene necesidad de muchos buques para cumplir sus misiones mundiales, y los superacorazados sólo se podrían adquirir en número limitado. Los esfuerzos deben dirigirse a establecer un buque de menor tamaño y menos armamento. La propuesta es de un barco de unas 30.000 Tn con ocho o nueve cañones de 343 mm y 27 nudos.

El número de unidades pesadas que se considera imprescindible mantener es de al menos dieciocho. Serían los cinco Queen Elizabeth, cinco ‘R’, el Hood, el Tiger, y seis nuevas construcciones. Mientras estas entran en servicio se mantendrá en servicio los dos Lion y cuatro King George V. El Reino Unido puede ofertar no construir buques con cañones de 406 mm, como tienen Japón y Estados Unidos, pero compensarlos con más barcos con menor calibre. O establecer un criterio corrector (dos barcos de 406 mm equivalen a tres de 356 mm o a cuatro de 305 mm).

La situación es similar en lo referente a cruceros. Se considera preciso dos tipos de buques: cruceros “pesados” de unas 8.000 Tn, y “ligeros” de unas 5.000, con armamento de 152 mm y 140 mm, respectivamente.

Se recomienda finalizar la serie de ocho Hawkins, aunque convirtiendo los dos últimos en portahidros. Posteriormente se debe construir un buque basado en los Emerald con cañones de 152 mm en torres. Asimismo se construirá un diseño basado en lso ‘D’ con cañones de 140 mm o inferior. Se recomienda para las negociaciones un criterio corrector como el antedicho.

Respecto a los portaaviones, se recomienda prescindir de los buques pequeños, o relegarlos al adiestramiento. El Eagle debe ser finalizado como barco experimental, y con la experiencia adquirida, transformar el Furious, los dos Glorious y los dos Renown. Se puede proponer la desmilitarización de los tres barcos más viejos cuando entren en servicio las nuevas construcciones.

En cuanto a armamentos, se recomienda emprender el desarrollo de:

- Un cañón moderno derivado del 343 mm, con mejores prestaciones y que use proyectiles de mayor masa.

- Un cañón bivalente de unos 120 mm para uso como armamento principal de destructores y secundario en cruceros, portaaviones y acorazados.

- Un cañón automático ligero de 37 mm o similar.

- Direcciones de tiro de alto grado de elevación.

- Cazas, aerotorpederos y bombarderos en picado embarcados.

- Hidroaviones de patrulla marítima de largo alcance.

El interés del Reino Unido irá de la mano de marinas numerosas, no de marinas con pocos buques muy potentes. Es preferible aparentar debilidad unidad a unidad que limitarse a unos pocos buques.

Saludos

Top Secret

A la atención del Almirante Lord Beatty.

Actuando con la sospecha que usted nos manifestó, se han enviado informes cifrados sobre las últimas pruebas navales mediante cable comercial a nuestro agregado en la Embajada en Washington. Tras estos mensajes los negociadores norteamericanos han mostrado conocimiento de la debilidad de la protección submarina de nuestros buques. Similares coincidencias se han dado en otros campos.

Tras las investigaciones realizadas parece improbable que se deba a filtraciones. Al contrario, el análisis de nuestros códigos por expertos que han pertenecido a la Sala 40 ha mostrado la probabilidad de la ruptura de nuestra cifra. Esto ofrece una oportunidad a nuestros negociadores, si conseguimos mantener el secreto.

Por ello se propone:

- Mantener el flujo de información confidencial destinado a nuestra embajada en Washington, incluyendo información sensible.

- Desarrollar urgentemente un nuevo código, y sustituirlo en cuanto sea posible por un sistema de cifrado mecánico de mayor seguridad. Este código no deberá introducirse hasta finalizar las actuales negociaciones.

- Habilitar un sistema de comunicación seguro, mediante cable a Halifax y mensajero a Washington. Debe insistirse en el secreto, por lo que el mensajero no se dirigirá a la embajada sino que contactará con personal agregado de forma clandestina.

- Durante las próximas negociaciones, seguir enviando órdenes a nuestro negociador manteniendo el flujo de comunicación habitual, pero dando órdenes reservadas vía el canal secreto.

Esperamos poder usar este conocimiento a favor del Imperio.

Saludos